miércoles, 28 de agosto de 2019
martes, 27 de agosto de 2019
No quedan días de verano
Venir de montar a caballo, bajar la cuesta hacia mi casa, cruzar el bar, seguir bajando cuestas hasta llegar a mi casa... Y encontrarte a tu madre tomando algo con el repollo. ¿Que qué cara se me ha quedado? Igual que la vuestra... Seguro. Cómo diría Clara, flipante.
- Hombre ya te has dignado a venir, es llegar aquí y se vuelve salvaje - grita mi madre desde su silla.
- ¿Qué tal, Patri? - dice el repollo.
He pasado sin contestar a ninguno de los dos. Directa a por una botella de agua fría, ya que no había nada más fuerte en la nevera.
- ¿Ves normal aparecer con esas pintas? Tenemos visita - viene mi madre corriendo detrás de mí.
Sigo ignorando sus comentarios. El día 3 de septiembre está a la vuelta de la esquina. Salgo de nuevo al jardín. Y veo al repollo en la sombra, no vaya a ser que se derrita y nos quedemos sin él.
- Estás muy muy delgada para lo que eras. ¿Has hecho régimen? La verdad es que te hacía falta. Por salud y bueno, ahora estás muy bien. ¿Qué tal las oposiciones? Me dijeron que suspendiste...
- Entonces, ¿para qué preguntas? - le respondí sin mirarle.
- Y ya veo que has venido sola... Me han dicho que has venido un par de veces con un chico... ¿Era amigo o...?
- Era mascota. ¿Qué intentad preguntarme, repollo? - le pregunté mientras me acerco a él un poco más, para evitar que mi madre nos escuche.
- Que te ha dejado sola... O eso me ha dicho tu madre... No soy tan malo cuando todos hacemos lo mismo... Quizás el problema... No sé, seas tú. Si dejaras de comportarte como una especie de chica salvaje y fueras lo que tu madre te aconseja... Te iría mejor. Quizás él se cansó de una inmadura que solo sabe montar a caballo, y sólo piensa para ella dejando en evidencia a toda la familia...
Mis lágrimas han empezado a brotar de mis ojos de la impotencia que he sentido según iba soltando todo eso... Y claro, yo, la paciencia en persona... No he podido evitarlo.
- Ni te atrevas a nombrarlo. Ni una palabra sobre él, porque al menos ha sabido hacerme feliz el tiempo que ha estado. Ni una palabra sobre él, si no quieres que volvamos al tema de los cuatro minutos... Qué en eso, fíjate, te gana. Espero que hayas mejorado estos meses un poco... Sino pobre de ella...
- ¿Ves? Tu madre tiene toda la razón. Te quedas en eso, en ser un puta para todo el que te toca...
Ni un milisegundo ha pasado cuando su cabeza parecía la cabeza de la niña del exorcista. Me he lanzado a por él cual leona a por su presa...
- ¡Eres un hijo de puta! ¿Cómo eres capaz de hacerme tanto daño...? - he llorado mientras mi madre, me separaba de él y ella, seguía llamándome de todo...
Ahora mismo sigo en mi habitación encerrada... Y creo que seguiré así, hasta que vuelva a Madrid...
Patricia Izquierdo Díaz
Frozen
A veces me sorprendo a mí misma de lo fría que puedo llegar a ser detrás de esta armadura que me he vuelto a poner. Donde nadie, absolutamente nadie, puede pasar. Donde el sexo, vuelve a ser sólo eso, solo sexo. Donde el amor duele... Y mucho. Vivo como un pollo sin cabeza. Pensando poco y viviendo mucho. Escapando de aquello que duele y llenando los vacíos con lo primero que pillas. Reciclando en muchos casos. Yo solo quería tener una relación normal. Con alguien normal. Y a ese alguien no lo encuentro. No veo a nadie que me produzca mariposas en la tripa. No encuentro a nadie por el que jugarme mi escudo y mi armadura. Creo que el corazón de nuevo a echado el cierre y no quiere saber nada de tíos por un tiempo.
He cometido dos errores. Acostarme con alguien que siente más por mi que yo por él. Y acostarme con alguien por el que no siento nada ni él por mi, en plan animales. Porque eso es lo que siempre hemos sido, simios. Pero ésta vez ha sido diferente. No me ha ayudado a desconectar de la vida, ni de los problemas, ni del motero. Al contrario, me he mirado en el espejo del baño y me he preguntado a mí misma, ¿qué estoy haciendo? ¡Para ya! Para. Céntrate. No eres como él, tú no puedes tirarte a veinte y fingir que no sientes nada... No, no soy así. Intento olvidar... Intento desconectar de todo aquello que estoy viviendo ahora mismo. Y lo único que hago es echarme mierda a mí misma. Porque yo no soy feliz con esta actitud... La verdad es que últimamente no soy feliz con nada. No me llena absolutamente nada. Intento ser feliz, sonreír, tirar se mí sola... No quiero nadie cerca, ¿para qué? ¿Para que luego se vayan? No, gracias. De todo se aprende.
Mi sitio en el mundo me agobia, se me hace pequeño. La gente me molesta. Beret, estás despedido, ya no quiero que me hagas llorar más. Necesito rock, alto, canciones que no me dejen escucharme. No quiero oírme.
Mis amigas están, pero no quiero que estén. A ver si me explico. Necesito que no me digan que pase del motero, que de esto se sale, que mi nueva vida está ahí... Si si vale, que sí, ya lo sé todo... Dejarme con mis penas... Y sacarme a bailar... No me habléis de él. No le pongáis verde, dejarle en paz. Dejémoslo. Y sacarme de fiesta. Poner la música tan alta que no escuchemos las penas. Apagarme esa voz que me habla por las noches, que me llena de preocupaciones y estrés. Y chicas, el día 3 se decide mi futuro. El 3 está a la vuelta de la esquina. ¿Dónde viviré? ¿Con quién? ¿Qué pasará con mi familia? ¿Qué pasará conmigo? Creo que he hecho todo mal... O que no he sabido acertar con mis decisiones... Ahora mismo me arrepiento de todo y de nada... Volvería a hacer todo igual porque no sé hacerlo mejor.
Alex, no sé hacerlo mejor. Belén... Lo mismo te digo... No podéis exigirme ahora que haga las cosas bien cuando estoy totalmente perdida. Y Belén, que sepas que te quiero. Pase lo que pase. Solucionaremos lo nuestro, siempre lo hacemos. Y gracias por seguir a mí lado, aún no estando bien y no estando de acuerdo en muchas cosas... Te quiero un mundo, cari. Eso quiero que lo sepas. Eres mi ángel de la guarda...
Con esta entrada quería poder explicar en la situación que me encuentro. Y qué soy un puñetero caos de chica, soy una tormenta, Johnny (gracias por la foto, ¡fotaza! Y acordarte de mí mientras Thor hace uno de sus espectáculos).
Soy una tormenta ahora mismo. Puedes salir corriendo... O puedes quedarte a mojarte conmigo. Es todo lo que puedo ofrecer hoy.
Patricia Izquierdo Díaz
Estás tardando
- Buenas, Nachete, tú por aquí...
- ¿Quién eres tú y qué has hecho con Patri? Qué pivón, ¿no?
- La gente cambia... Ya sabes.
- ¿Ha cambiado algo desde el 4 de enero?
- ¿Recuerdas el día?
- Fuiste una gran pérdida...
- Pues... Ya me has encontrado de nuevo. ¿Qué opinas?
- Que tengo que ver ese nuevo cuerpo de cerca.
- Sí, yo también lo creo... Además, sigues siendo mi "number one", no voy a dejar pasar esta ocasión... ¿O sí?
- Yo no...
- Pues... Estás tardando...
Patricia Izquierdo Díaz
lunes, 26 de agosto de 2019
Noches de tormentas
Me encantan las tormentas de verano. Y más si son de noche. El sonido de los robles, las montañas que se alumbran y por un momento se hace de día. Es pura magia. La noche se hace día durante un instante. Johnny dice que soy especial hasta en esto... Por vivir estas noches como algo especial y maravilloso. Estás noches sí que son especiales no yo... Son... Guau... Buena definición, ¿verdad Johnny? Anoche estuvimos hablando sobre las tormentas. Piensa llevarme a verlas... ¡Seremos cazadores de tormentas! En su furgoneta. ¿Por qué ahora todos tenéis furgonetas con camas tipo apartamentos? Veremos qué tal se nos dan las noches de tormenta, amigo... Lo mismo no lo contamos...
Patricia Izquierdo Díaz
Y te vas...
¿En serio te has ido a Madrid porque te ha seguido una amiga mía en Instagram? Alex, ese enfado es de niño pequeño, ella solo quiere ayudar y estar al tanto de lo que va a pasar con mi futuro, nada más y en mi futuro entras tú de una manera u otra.
¿Se te ha olvidado que me has pedido que me case contigo? Mis amigas van en mi pack. No empecemos como hace años, ¿eh? Igual que están los tuyos están las mías.
Ya he hablado con ella, no te hablará, no se pronunciará y esperará las noticias que la tengas que dar... Pero que te vayas así del pueblo por eso... Me parece absurdo lo tuyo. Nadie se está metiendo en tus asuntos y sé realmente qué es lo que te preocupa... Y es que no estás haciendo las cosas bien, cariño. Estás haciendo un Tarzán. ¿Sabes lo que es? No estás soltando una liana cuando tienes otra, y eso, está mal. Es lo que hemos criticado al motero siempre, a lo tonto, tú tienes un harén de dos, vale de dos, pero lo tienes. No puedes criticar a Samu. Porque los dos lo hacéis igual de mal. Yo tengo muy claro lo que quiero. Y lo nuestro no lo veo claro a pesar de todo lo que haces por mí. Primero y ya es hora de hablarlo. Si me quieres... Yo no te voy a pedir que la dejes. Estás con ella, supuestamente, enamorado de mí. También se lo criticabas al motero, y yo también lo hacía. Y tú, estás haciendo lo mismo. Yo no voy a estar con alguien que tiene a otra. Lo siento, yo no soy así. Y más si lo que busco es algo más serio. Y segundo, Alex, me he enamorado... Y se pasará porque no soy correspondida y no puedo hacer nada. No puedo ofrecerte nada ahora mismo. No quiero estar con nadie más que no sea él. Sueño con él, de hecho, tengo pesadillas... Y ya sí que no sé absolutamente nada de él... Pero es así.
Tu marcha a Madrid, o a Valencia... Porque no me has aclarado dónde ibas... No tiene nada que ver con Laura... Es que no estás haciendo las cosas bien. Lo haces todo a escondidas, estás jugando con fuego, y que Laura te hable puede hacer que te quemes. Lo sé, se lo he dicho. Y yo sé cómo va este juego, por eso lo nuestro no avanza. Seguimos siendo los mismos de hace siete años. También, después de tanto tiempo... Comprenderás que yo no sienta maripositas en el estómago. Y empezar de nuevo una relación sin la ilusión del principio, cuesta. No sé, a mí me cuesta.
Te has confundido al escapar así. Con Laura se puede hablar. Lo comprenderá. Y sino lo hace respetará tu posición. Te veo el sábado en Madrid. Tenemos una cita... Y no romántica precisamente, tenemos mogollón de papeles que ordenar, mirar, memorizar y demás... Estamos un poco alterados todos. Mi futuro depende de ese día... Y no te lo voy a tener en cuenta. Espérame en Madrid, y ves cogiendo lo de boxeo... Yo estaré bien aquí. Tengo al repollo como saco de boxeo estos días... Aburrirme no me voy a aburrir. Te quiero, príncipe azul.
Patricia Izquierdo Díaz
domingo, 25 de agosto de 2019
Repollo
Enhorabuena repollo, me has tocado las palmas y me has sacado a bailar. Te dije, te lo pedí personalmente que no te acercaras a mí. Y claro, un chico tan amable como tú, no podía dejar pasar la oportunidad de saludarme para decirme lo guapa y maravillosa que estoy. Qué no paro de viajar, que me ves genial... Y qué por cierto, has venido sola sin el chico de los ojos azules... Porque, ¿sigues sola? Vaya...
Eres un hijo de puta. Eso es lo que eres. Pues, sí, sigo sola porque por desgracia el imán que tengo solo atrae a gilipollas, ¡anda mira! Como tú. Y claro, se me ha caído mi coca cola encima de ti... ¡Oh, sí! Vaya... ¿Te he manchado? Vaya... ¡Ay, que se entera todo el mundo! Sigue tentando a la suerte, cielo... Qué saco el reportaje fotográfico... ¿Cómo podéis ser tan malas personas? ¿Cómo sois capaces de seguir haciendo daño? Me he mirado mi vaso vacío en la mano... Y he mirado su cabeza... He vuelto a mirar el vaso... Dios, que tentación... Para esto, ¿habrá pena de cárcel?
¿Quieres que juguemos? Jugamos, pero yo siempre gano... Tenemos una semana por delante aún. No te cruces en mi camino... O el vaso te lo estampo... Y no te atrevas a hablar de mí, no de mí, ni del de los ojos azules, ni de nadie... Déjate la amabilidad para mi sustituta... Lo mismo a ella, la engañas... Todos utilizáis los mismos trucos. Es un poco penoso... Pero no te culpo, no dais para mucho más...
Patricia Izquierdo Díaz
Patricia Izquierdo Díaz
¡¡Boxeo!!
Necesitaba una clase de boxeo más que el comer. Necesitaba darle al saco, sacar todo lo que duele, sacar todo aquello con lo que peleo cada día. Volver a boxeo es recordarme a mí misma que puedo con todo. Gracias Alex por un día como el de hoy. Un día entero de gimnasio. Estamos locos. ¡Y te he ganado! Un combate a tiempo siempre es bueno, aunque haya sido un combate sucio, pero te he ganado. Lo pondré en mi CV. ¡¡Vencí a un chico de casi dos metros de alto...!! Utilizando los dientes más que los guantes. No es broma... Bueno, no tanta broma.
Quiero tomármelo en serio en cuanto volvamos a Madrid. Quiero volver a entrenar duro. Me relaja, ordena mis pensamientos y expulsa lo malo. Además siempre es bueno saber cómo defenderte. Me he ilusionado como una niña chica. Quizás el bollo se apunte. Os voy a machacar. Qué ganas de empezar septiembre.
sábado, 24 de agosto de 2019
Bueno, ¿qué?
Y llegó el día más esperado. El día en el que vuelvo a verte, después de que me dejaras el día de Navidad.
"Patri, ¡qué delgada! Estás preciosa" encime te pego. Mira, sabía que me ibas a saludar porque eres un bienqueda, pero como se te ocurra estos días escribirme, acercarte a mí, mirarme u olerme te doy tal bofetón que te dejo la cabeza como a la niña del exorcista, que no vas a saber si te viene o te va... Te lo aviso. Una sola palabra y te escupo en la cara.
Qué estoy delgada... Pues... Gracias supongo, porque el que lleve una 38 es solo gracias a ti, pedazo de gilipollas. ¿Cómo se te ocurre dejar a alguien el día de Navidad? Encima por otra y con tantas mentiras detrás. Si es que al final aunque me ignores, te pego. ¿Me vas a venir ahora a preguntar por las oposiciones? ¿Tú eres tonto o qué te pasa? ¿Vamos a ser amiguis ahora? Estoy de la amabilidad hasta el moño por no decir otra cosa. Coge tu amabilidad, tus buenas formas y te las metes por el culo. Borra mi número, borráme de todas partes que aún me sigues cotilleando en Instagram... Idiota.
Encima esto no te lo puedo decir a la cara porque saber elegir perfectamente los momentos en los que te acercas a mí. Tan perfecto... Y mírate, eres un mierdas, que no te atreves a enfrentarte a mí, que necesitas público para hacer tu función y tú personaje del señor amable.
El del "bueno, ¿qué?" Desde luego que has pasado a la historia de mi vida... Por no durar ni cuatro minutos, encima no vales ni para eso. No vales ni para lo que vale cualquier tío. Y tengo que verte la cara cada verano... Mira, te voy a pedir que volvamos al inicio, donde tú a mí me caías como el culo y no me acercaba a ti porque me dabas repelús. Volvamos a ese inicio, ¿de acuerdo? Ah, otra cosa, ¿de verdad te interesa tanto el chico con el que vine al pueblo que has estado investigando? No sabía yo que aún te debía algún tipo de explicación, pero no... No vienes a mí a preguntarme si he venido sola o acompañada. Me tienes miedo desde el primer día, y es que como dice Belén, demasiado pollo para tan poco arroz... Eso es lo que eres un arroz pasado. Eres el SOS de mi vida, un tío repollo que ni siquiera te entiendo cuando hablas.
Te voy a resumir lo que eres... Un gilipollas. Y no me vengas a tocar las palmas, que me conozco... Qué a mi me da igual que haya público que no. Y lo sabes... Qué esté tu madre, o la mía o tu tía... Yo no soy amable. Una mirada como la de hoy, una palabra de más y te reviento. No juegues con fuego, que tú te quemas, ya te lo digo yo. Espero que por lo menos hayas mejorado en un tema y llegues a los cinco minutos. Ella te lo agradecerá. Y si mañana encima viene mi sustituta... No andes jugando a ser amable que te puede salir muy caro y no son amenazas, son realidades como puños, como el que tú me diste por detrás, imbécil.
Locuras
Por fin me atreví a lo que llevo tanto tiempo anhelado. Por fin mis labios descansaron en los tuyos. Rocé tu labio superior con la punta de mi lengua y me creí en el paraíso. Siete años volvieron a mí. Besarte es el mayor de los placeres que te ofrece este mundo y que tú respondas, como lo haces tú, con ansia, con deseo, desesperación... Mordiendo mi labio inferior, agarrándome para llevarme más a tu terreno. A eso es a lo que me refiero cuando digo que eres fuego. Enciendes a cualquiera. Muerdes, besas, acaricias y atrapas. Mi amor, soy todo tuyo desde el primer día que te conocí. Y te sigo besando... Bebiendo de esos labios que me tienen enamorado. Y te sigo besando el cuello... Estás perdida, ya no controlas, ni yo tampoco... No sé muy bien lo que estamos haciendo, pero lo estamos haciendo. Y no podemos, esto es un hospital. Tu familia está ahí fuera. Pero ya has dejado de ser persona... Y te has vuelto leona. Te deboro el cuello, tu boca, a ti... Y ya no puedo esperar más. Fuera ese feo camisón azulón.
Aquí está mi Campanilla... Te me has hecho toda una mujer. Reviento al sentir tus pechos en mi boca. No aguanto más, este cuerpo solo es mío. Es mi templo. Lo beso. Beso tu tripa, tu ombligo y voy bajando...
"Entra" dices en un susurro casi inaudible, eres la de siempre... Exigente, impaciente, eres lo más bello del mundo. Ojalá te vieras con la admiración que te miro, con el amor, con el cariño y la ternura que me produces... Y te hago caso, entro... Es como estar en casa de nuevo... Qué sensación, no puedo describirla... Eres mi hogar... Y se me escapa, te lo juro que se me escapa susurrarte... Cásate conmigo.
Peter Pan
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



















