jueves, 3 de abril de 2014

Recitales que te hacen vibrar

Que las palabras te saquen todo lo que llevas en el alma, que te registren por dentro, que te ayuden a expresarlo. Todo esto lo he vivido ahora mismo, cuando he acabado el recital del tres grandes cantautores y poetas como son Luis Ramiro, Marwan y Diego Ojeda. 
Cada nota de sus canciones, cada mirada con la que expresan lo que dicen, cada soneto que llega hasta el fondo de tu corazón, que se sumerge por las venas y te hace vibrar. Sentirte única y especial mientras les escuchas. Saber que son historias reales hasta la de la sirena. Entrar en paz, solo escuchándoles, crecer con toda la plenitud que puedes en esos escasos minutos. Transportarte a momento de tu vida que nunca supiste entender y que alguien, como ellos, les ha puesto música, rima y palabras. Esa sensación que aún yo no sabría explicar, es la que me hacen sentir cuando me pongo a escuchar y a mirar, sus gestos, sus manos, sus bocas al cantar.

Patricia Izquierdo Díaz


El mejor maestro es el tiempo


Nunca lo sabrás


Apariencias


lunes, 31 de marzo de 2014

Soy fan de tu cuerpo


Importante


Empieza con un poco de miedo


El tiempo no es oro


Conversaciones con los mejores


Precio a pagar: la soledad


Días de lluvia

Encerrada en mi coche sola. Apago la música y me dedico tan solo a ver el paisaje, nada que ver con lo que me producías al verte desnudo en mi cama. Silencio. Las nubes descargan con furia todo el peso que llevan, las gotas chocan bruscamente con el cristal expandiéndose a su antojo, llegándose a mezclar unas con otras.
Más silencio. Los latidos de mi corazón los confundo con la lluvia, mi ritmo empieza a subir. Los días de lluvia ya sabes que me gustan y me hacen sentir. Te echo de menos de repente. Siento frío. El tiempo se ha parado y el calor se ha ido. Cada vez más fuerte la lluvia impacta en mi coche. Sin querer toco los limpias y todo aparece. La vida de nuevo se abre ante mi, la ciudad está a mi pies. Es hora de encender la música, de subirla, de no escuchar más a mi interior, seguir con la función. Rugido del motor, es hora de volver al mundo normal en el que tú y yo somos uno más.




viernes, 28 de marzo de 2014

Frías camas

La cama está fría. Me muevo siempre sobre el mismo lado, es frío y es miedo, miedo a saber que ya no estás a mi lado. Busco tu cara con caricias y me envuelvo entre las sábanas. Voy a besarte y de pronto, choco contra la almohada mojada de tanto llorar tu ausencia. Intento retener el olor que dejaste, pero cada día se evapora más. A penas consigo recordarlo ya. Lo que si recuerdo, son tus caricias por debajo del pijama, tus besos de la madrugada, tus te quiero sin palabras, tan sólo con miradas. Tu risa sorda cuando me despeinabas. Juegos en la cama sin reglas, pero que acababan en grandes batallas. Victorias que sigo recordando en mi cuarto, ahora sin olor, sin color, frío y sin nada de lo que fue nuestro amor.


Michael Althsuler


Mientras, soy feliz


Abre la mente


jueves, 27 de marzo de 2014

Pararía el tiempo

Madrugadas, noches, días, tardes, mañanas, viajes, conciertos, fiestas, teatros que no se van de la memoria, que se convierten en recuerdos inolvidables que te hacen sentir la protagonista de una maravillosa historia. La vida es nuestra historia y nosotros los personajes que la llenamos con recuerdos, con experiencias, con anécdotas... a fin de cuentas eso es la vida, ¿no creéis?
Me gusta mirar para atrás y analizar cada uno de esos momentos, y por muchos de ellos daría todo lo que tengo por que se repitieran. Pero si eso ocurriera, jamás serían igual a como lo recordamos. Eso debe ser alguna conspiración de algo o una regla del mundo. Siempre recordarás por ejemplo un viaje o una fiesta inolvidable, pero apuesto que si lo repites, no sale ni la mitad de bien. 
Tras esta idea filosófica, me ha dado por pensar que solo recordamos los mejores momentos y los malos desaparecen o se suavizan como los dolores.
Son cosas raras que ocurren y es una pena, porque por algunos momento... pararía el tiempo para vivir en ellos.


Piezas de recambio

Por volverte a ver haría muchas cosas incluso algunas de ellas calificadas como locuras. Por verte una vez más dejaría al mundo en un eterno invierno, dejaría que mis palabras se borraran de mis escritos, crearía en tres días mi país de Nunca Jamás, construiría un puente siempre en tu dirección. Te seguiría hasta el fin de mis días.
Pero antes de todo eso, me siento a pensar en una tarde como la de hoy que ya es de noche, junto a la soledad de mi habitación y me pregunto que si realmente existe alguien por lo que dar todo de ti, por el que dar tu vida. ¿Realmente vale la pena? Si no luchas por ti mismo ante todos, no podrás luchar por aquellos que amas. Tú eres la base de tu propia vida, el resto, son piezas movibles que siempre tienen recambio.