martes, 6 de junio de 2017

SANPALAPA

Os voy a contar una pequeña historia. 

Esta historia empezó hace tres años con un día muy caluroso, donde yo me abanicaba desesperadamente para que el maquillaje no se corriera demasiado. Era mi primer día de universidad. No conocía a nadie y es me asustaba. Pero este sentimiento duró poco, porque ella estaba allí, mi La. Quién iba a pensar que en ese momento se iba a crear una fusión tan grande, es más que una amistad, es algo... inefable.
Pero así fue, desde el primer momento, sólo con una mirada podíamos leernos el pensamiento y empezar a reírnos como si no hubiera un mañana. Es algo raro lo que paso y finalizó en cariño, admiración, amistad y por supuesto amor.

Nosotras comenzamos más tarde en la clase de Atención Temprana, como nos suele pasar, nos enteramos de las cosas tarde. Y allí estaban, las otras dos componentes de este grupo llamado Salchipapas, Sanpalapa, o las chicas de Joan (no preguntéis). Allí estaba Patwo, el osito más achuchable que he conocido, tan tierna y adorable, que desde ese momento formamos nuestro propio grupo de Pa. Y Sandra. 

Sandra es un caso especial, en el buen sentido, es a la que más he tardado en conocer, la que más me ha sorprendido y a la que he me ha costado más ver su fondo, un fondo interesante, atento, con un corazón que no la entra en el pecho, luchadora, me ha enseñado a vivir el momento y a disfrutar de lo que realmente vale la pena. Nos enseña a todas cada día a ver lo importante de la vida y nos ayuda a no dejarnos llevar por aquello que en el fondo no vale nada. Ha sido mi mayor descubrimiento en la universidad. Y despacito se ha convertido en parte de mí, en mi grupo. 

Somos un grupo, somos una sola. Nos movemos en el mismo sentido, nos complementamos, nos guiamos, estamos ahí, para risas, para cuando nos despistamos, para orientarnos, para subirnos a una tarima o para hablar con unos valencianos. Estamos ahí, siempre, y eso es lo que importa.



La carrera nos ayudó a conocernos, el viaje nos ha unido para siempre. Un "para siempre" que puede dar vértigo como a Sandra el avión o a mí los toboganes de las piscinas. Da miedo, si pensamos en que cada una vive en una punta y que el tiempo y la distancia siempre hacen de las suyas.

Pero la amistad, es un sentimiento que nace y crece con el tiempo, y da igual si nos vemos una vez al mes o al año. Cuando nos vemos, nada ha cambiado, creamos recuerdos, componemos risas, planeamos aventuras, pintamos momentos inolvidables. Hacemos vida.



Este viaje jamás lo olvidaremos, tanto por los problemas que nos ha dado el coche, el miedo del avión o de perder las maletas, por los guapos de seguridad del hotel (I love Rubén), los valencianos, nuestros "¡langostino vaaaaaaa!, la tarima, noches de fiestas, americanos e ingleses intentando hablar con nuestro pésimo b1, nuestro amado y líder Joan, en fin... Podría estar horas y horas hablando de nuestro viaje y de ellas. Pero eso me lo quedo, nos lo quedamos. Es nuestro, es lo que nos une, lo que somos... SANPALAPA.




La ironía de que tú no sepas curarte

Eres preciosa. Sí, ya sé que no te gusta que te lo digan.
Bueno, gustar te gusta, pero ya estás un poco cansada de que solo quieran saber de ti por eso. Etérea. Con unos ojos de once. Son protagonistas desde que naciste.

Hace tiempo que las cosas no van. Van a ratos, pero realmente cuando apagas los ojos y piensas, no te sirve. Te dejaste llevar demasiado. Demasiados bares, baños y copas. Ya has aprendido que eso solo sirve para un rato. Te dejaste llevar demasiado. Demasiados bares, baños y copas. Ya has aprendido que eso solo sirve para un rato. Ahora quieres cosas de verdad, caricias de verdad, besos de esos que realmente quieres dar durante horas. Pero hay miedo, demasiado miedo.

Miedo a demasiadas cosas. De esas que muchas veces solo sabes tú. Traumas del pasado sin curar del todo. Curiosa ironía. No las quieres contar normalmente porque te hacen recordar malos momentos. Momentos que no le desearías ni a tu peor enemiga. Pocos sobreviven a escucharlas, a entenderlas, a ayudarte para convencerte de que merece la pena dar oportunidades, de que contra la pared también se puede hacer poesía de mordiscos.

Disfrutas horas curioseando en las librerías de la ciudad, buscando cosas que hagan relucir tus inquietudes.

Y tu escudo sigue ahí, la maldita coraza, deseando que alguien la rompa a caricias. Y que, por una vez, dejes de tener miedo.


Hasta callados

Parta qué vamos a ponerle un nombre a esto tan bonito que sucede cuando estamos juntos. Si ya lo entendemos todo hasta callados.


Amores a distancia

Muchas veces me han preguntado si creo en los amores a distancia.
Indudablemente sí. El amor, si es de verdad, no entiende de nada. ¿Va a entender de kilómetros? Por supuesto que no. No entiende de la mayor de las dificultades.
Eso sí, siempre buscando que esa distancia un día se convierta en cercanía. Poniendo ese objetivo de ilusión. Restando días. Intentando que las cosas salgan bien.
Un mensaje es soñar. El siguiente fin de semana unas ganas de todo. Un "te echo de menos" vale por al menos veintisiete.
Los "te quiero" al despedirse duran en las cabezas, semanas. Los besos tienen el doble de ganas. Y una fuerza brutal. 
Los días de mucho más que 24 horas. La piel siempre a flor de piel. Las lágrimas de despedida. La piel siempre a flor de piel. Las lágrimas de despedida. Sinceras.
Suerte fue conocerse.

Defreds


lunes, 29 de mayo de 2017

Jimena Azofeifa

“Algún día llegará la persona que te querrá así a como eres, que te cuidará lo más que pueda, quién te contará el peor chiste y sin importar eso, te reirás, quién te dé muchos insomnios, aquella persona que te dará toda su atención, que quizás y más de una vez no merezcas tanto pero; te querrá tanto que se volverá adicto a ti.”

Jimena Azofeifa


Ricardo Arjona

"No tienes miedo a empezar de nuevo.
Tienes miedo a que te ocurra otra vez lo mismo"

Ricardo Arjona 



Menos mal

Cuando me dicen "no eres normal" 
lo pienso, miro a mi alrededor,
suspiro aliviada 
y me digo a mi misma ,
menos mal...




Yo valgo mucho

"En una breve conversación, un hombre le pregunta a una mujer: ¿Qué tipo de hombre estás buscando?
Ella se quedó un momento callada antes de verlo a los ojos y le preguntó: ¿En verdad quieres saberlo?
Él respondió: Sí.
Ella empezó a decir: Siendo mujer en esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo sola no puedo hacer por mí. Yo pago todas mis facturas. Yo me encargo de mi casa sin la ayuda de un hombre. Yo estoy en la posición de preguntar: ¿Qué es lo que tú puedes aportar en mi vida?.
El hombre se le quedo mirando. Y pensó que ella se estaba refiriendo al dinero.
Ella, sabiendo lo que él estaba pensando dijo: No me estoy refiriendo al dinero. Yo necesito algo más. Yo necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida. Yo busco a alguien que luche por superarse, a alguien con quien conversar y que me motive a ser cada vez mejor. Yo no necesito a alguien mentalmente simple e inmaduro. Quiero a alguien a quien admirar y que me admire por mí misma. 
No necesito a un hombre que luche por la perfección financiera, porque yo no busco riquezas.
Busco a alguien que se esfuerce y trabaje hombro a hombro conmigo para sostener nuestro hogar, que no sea una carga más en espera de ser mantenido.
Yo necesito a alguien lo suficientemente sensible, para que me comprenda por lo que yo paso en la vida como mujer, pero lo suficientemente fuerte, para darme ánimos y no dejarme decaer. 
Yo estoy buscando a alguien, el cual yo pueda respetar.
Para poder apoyar a ese hombre, debo respetarlo y que me respete por lo que valgo.
Busco a alguien en quien pueda confiar, que me respete cómo su pareja y mejor amiga. No a un hombre infiel, con un alma tan pobre que no me respete y ni se respete a sí mismo entregándose a cualquiera, sólo por un momento de placer banal y animal.
Busco a un hombre que pueda ser digno ejemplo para nuestros hijos, más no una vergüenza para ellos.
Yo no aspiro a atender a mi pareja, simplemente él tiene que merecérselo. Yo no puedo ayudar a un hombre inútil, que no se puede ayudar a sí mismo.
Yo busco a un hombre sensible y con buenos sentimientos, porque el conocerá mis sentimientos con sólo mirarme a los ojos. Busco ternura. 
Cuando ella terminó lo miró a los ojos y él se veía muy confundido y con interrogantes.
Él le dijo:  Estás pidiendo mucho
Ella le contestó: Yo valgo mucho."

Texto: Tzintli Dori Blanco.
Fotografía: François Duhamel.


Asexora

Nunca, y digo nunca, hay que mendigar atención. Quién quiere estar está y el resto puede irse a la mierda.

Asexora


martes, 23 de mayo de 2017

Cuando empecé a quererme

Cuando empecé realmente a quererme, me liberé de todo lo que no era sano para mí. Alejé de mi comidas, personas, objetos, situaciones y sobre todo, aquello que siempre me hundía. Al principio lo llamé egoísmo sano, pero hoy sé que se llama amor propio.

Charles Chaplin


Tuuu librería

Un día normal de academia, me encontré con un lugar que a mí me sorprendió.

Y es que, todo el que me conozca un poco sabe que adoro leer y podría pasar horas y horas leyendo un libro, por ello, esta librería se convirtió desde aquel día en mi templo.

La labor que hacen aquí es una auténtica delicia para todos aquellos que defendemos que la cultura ni se vende ni se compra. Tuuu librería junto a los voluntarios que allí trabajan, acercan el placer por la lectura a todo el mundo, sin importar raza, religión, sexo, edad o estatus económico. Porque gracias a las donaciones que hacemos los que allí vamos a por libros para seguir viajando con ellos a miles de lugares diferente y a distintas épocas, ellos continúan haciendo esta magnifica labor.

Os invito a pasear por este lugar lleno de color y lleno de verdaderas joyas, para contribuir ya sea con donativos o con libros que queráis llevar allí, para disfrutar del placer de leer sabiendo que ayudas a mucha más gente de la que puedas imaginar.



http://www.tuuulibreria.org/




Calle Covarrubias, 38
28010 Madrid

Calle Padilla, 7778
28006 Madrid

Calle Planeta, 17
08012 Barcelona


jueves, 18 de mayo de 2017

Cada día

Cada día me desnudo menos; cada día me expongo menos. Cada día menos saben menos de mí. Cada día me apetece menos dar explicaciones, lidiar con ese deporte nacional llamado juzgar. Cada día me importa menos lo que piensen los demás. Cada día necesito menos a quien menos me necesita. Cada día espero menos de quien espero más. Cada día echo menos de menos. Cada día me duelen menos los que me duelen más. Cada día soy más mía. Más fuerte, más dura, más valiente, más digna. Cada día estoy más en paz conmigo misma. Cada día me culpo menos. Cada día me respeto, me quiero y me admiro más.

Ali Cia Martín


sábado, 13 de mayo de 2017

Aprendí sobre lo aprendido.

Aprendí sobre lo aprendido. 

Confirmé mi teoría de las "palabras vacías" y me decepcioné tanto que acabé por generalizarla. 
Aprendí que no puedes fiarte ni de tu sombra, porque en el momento menos pensado te fallarán. 
Aprendí que en las malas sólo te tienes a ti misma... y en las buenas, también. 
Aprendí que la gente miente constantemente, por lo que ser sincera a veces está de más. 
Aprendí que ilusionarse, aunque inevitable, puede ser auto-destructivo. 
Aprendí que ser fría con los demás es la mejor forma de ser cálida conmigo. 
Aprendí que mi vida no debe esperar ni un segundo por nadie. 
Aprendí que ser egoísta tal vez no es una mala estrategia. 
Aprendí que quien no me valora, no me merece. 
Aprendí que menos es más y que los detalles marcan la diferencia. 
Aprendí que si quieres algo, tú misma tienes que hacer que suceda.  

Aprendí que, incluso aprendiendo, volvemos a aprender sobre lo aprendido, porque es inevitable que de vez en cuando alguien consiga traspasar ese muro y nos haga olvidarlo todo.


Nunca es tarde

"No sé si es importante, pero nunca es demasiado tarde para ser quienes queremos ser. No hay límite en el tiempo, puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay reglas para tal cosa. Podemos aprovechar oportunidades o echar todo a perder. Espero que hagas lo mejor. Espero que veas cosas que te asombren. Espero que sientas cosas que nunca sentiste antes. Espero que conozcas a gente con un punto de vista diferente. Espero que vivas una vida de la que estés orgullosa. Y si te das cuenta de que no es así, espero que tengas el valor de empezar de cero.”


Amores a distancia

Muchas veces me han preguntado si creo en los amores a distancia.
Indudablemente sí. El amor, si es de verdad, no entiende de nada. ?Va a entender de kilómetros? Por supuesto que no. No entiende ni de la mayor de las dificultades.
Eso sí, siempre buscando que esa distancia un día se convierta en cercanía. Poniendo ese objetivo de ilusión. Restando días. Intentando que las cosas salgan bien.
Un mensaje es soñar. El día siguiente fin de semana unas ganas de todo. Un "te echo de menos" vale por al menos veintisiete.
Los "te quiero" al despedirse duran en las cabezas, semanas. Los besos tien el doble de ganas. Y una fuerza brutal.
Los días de mucho más que 24 horas. La piel siempre a flor de piel. Las lágrimas de despedida. Sinceras. 
Suerte fue conocerse.


C. S.

"Me he convertido en mi propia isla independiente. Una tierra saqueada y devastada por la guerra, sonde no crece nada y cuyo provenir es inhóspito" 

Cincuenta Sombras


A veces no la entiendo

- A veces no la entiendo, creo que nunca llegaré a comprendedla...

- Pero la amistad también es eso, ¿no? Alguien te cae bien, la quieres y punto... No creo que se indispensable entenderla.


Las vidrieras

Las personas son como las vidrieras: relucen con el sol, pero cuando oscurece su verdadera belleza solo se manifiesta si poseen luz interior.

Elisabeth Kubler - Ross




Educar

Educar es lo mismo que poner un motor a una barca, hay que medir, pensar, equilibrar, y poner todo en marcha. Por eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino, un poco de pirata, un poco de poeta, y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que esa barca, ese niño irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertas distantes, hacia islas lejanas.

Gabriel Celaya


lunes, 8 de mayo de 2017

Un extraño estremecimiento

¿Sabéis cuando sientes un extraño estremecimiento y te gustaría que te abrazasen? Echo de menos al amor. ¡Quiero decir, el sabor de un beso, la felicidad absurda, poder llegar con la punta de los dedos a tres metros sobre el cielo! Todo aquello que sólo el amor loco, repentino, mágico, absurdo y único puede hacerte experimentar.