sábado, 21 de octubre de 2017

Puntos suspensivos

Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que ambalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole son diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa, 
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa, 
cuando, el punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.




¿Por qué?

Es sencillo.

Porque si no es ella no es nadie. 
Porque solo ella me hace partitura,
me convierte en música,
me hace acorde, redoble, trompeta,
solo ella nos hace canción.

Porque cuando vuelve del trabajo
la vida se pone al piano
y toca una de Sinatra.

Por eso la quiero a ella, 
porque todos sus semáforos están en verde
y eso es mucho para alguien
que ha visto pasar su vida en rojo.

Marwan


Sabes que quieres ser feliz

“Ha llegado el momento de mirarte por dentro y ver hasta dónde eres capaz de llegar, lo que eres capaz de alcanzar.
Deja atrás esa duda de qué pasaría si te desquitas de la monotonía y lánzate a quitártela de encima, como te quitas los zapatos nada más llegar a casa.
Ha llegado el momento de rodearte de personas que te quieran bonito y bien, y no solo a ratos. De esas que te den el brazo y el alma entera.
Deja atrás esas personas tóxicas que lo que hacen es frenarte y hacer que, al final, pienses más por ellas que por ti misma.
Ha llegado el momento de gritar hasta dónde quieres llegar, porque sabes que quieres ser feliz.
Vamos.
Corre hasta allí.
Ríete hasta que duela.
Y haz lo que sea para conseguirlo.”

Ana María Fernández Gómez


Y sin dormir

Ven aquí. Tenemos una cama de dos metros. Unas sábanas que huelen espectacularmente a nuevas. Mis manos en tu espalda. Una luz bajita que dice que nada importa en las próximas horas. Nos dejaremos la tele encendida en el salón. Voy a jugar a besar el lunar de tu clavícula. A acariciarlo sin parar. Arrancar tu ropa interior con los dientes antes de perderme en la humedad. Hacer que aprietes las sábanas y te olvides de qué día es. El sujetador en el suelo tirado y mi boca explorando tu pecho. Sin límite. Buenas noches, igualmente. Y sin dormir.

Defreds


jueves, 12 de octubre de 2017

El botón

Que la ropa la sabemos quitar todos, lo difícil es hacer disfrutar antes de desabrochar el primer botón




Ser raro

Me gusta ser una persona rara. Muy rara.

De esas personas que aún miran por la ventana antes de dormir, por si está el cielo despejado y se pueden ver las estrellas. De las que se fijan en quienes caminan con prisa y la mirada agachada hasta el sueldo.

Aún disfruto con canciones desconocidas que no salen en los Cuarenta Principales. Soy de los que toman Cola Cao frío en vez de batidos. De esos raros, que si un tren me encanta, vuelvo a por él, aunque me arrolle de nuevo.

Soy de acariciar todos los centímetros de tu cuerpo antes de hacerte el amor. De observar desde el asesinato del autobús los vestidos de la gente en primavera. De sorpresas en peligro de extinción. De esos que viajan y se sientan en la plaza más grande para escribir lo que piensas.

Soy de decir "hola" en todas las tiendas en las que entro.

De sonreírle a los que captan socios para la Cruz Roja.

Y seguramente no sobreviva siendo raro, pero moriré siendo un poquito más feliz.

Defreds




sábado, 7 de octubre de 2017

Te queda bien

Alguien te lo tenía que decir:
Te queda bien la soledad. Ya no estás para gilipolleces.
Estás para que te quieran de verdad.

Nicolás Andreoli


martes, 3 de octubre de 2017

La hermandad de la Sábana Santa

Bajó los escalones sin mirar atrás, sintiendo la mirada de él, sabiendo que nadie tiene poder sobre el pasado, que éste no se puede cambiar y que el presente es un reflejo de lo que fuimos, sólo eso, y que sólo hay futuro si no se da ni un solo paso hacia atrás.

Julia Navarro


domingo, 1 de octubre de 2017

Madrid

"Me han dicho, Madrid, que desde tus terrazas se puede tocar el cielo, y que no hay atardeceres más bonitos que los que puedes vislumbrar desde el templo de Debod. Que en el barrio de las letras, autores de todos los tiempos cobran vida en las piedras que lo conforman. Me han dicho que estás hecha de rincones secretos, de historias malditas y de personajes indescifrables. Aún no me he atrevido a recorrer los pasillos del museo Reina Sofía a las tantas de la noche, ni he probado esa leche de Pantera que quita el hipo y la consciencia en los soportales de Moncloa".






Una de cine versionado

Contigo soy capaz de ser capaz. No me dejas tener imposibles. No sabía que existía alguien que se comería todas mis inseguridades una a una. Haces que note que me quieres, no te hace falta atreverte ni que yo me tape mis oídos.


Quiérete más

Deja de poner tu mejor fotografía en tu perfil sólo para que él la mire y te diga algo bonito, deja de responderle sus mensajes al instante, deja de revisar cuanto tarda en responderte, deja de darle tanta importancia. Comienza a poner la fotografía que más te guste a ti, comienza a hablar más con tus amigas antes de responderle a él, comienza a dejar de esperar sus respuestas y cuando lleguen comienza a ignorarlas, déjalas hasta abajo, archívalas, y cuando tengas tiempo de acordarte respóndele, porque tú no eres de su interés y por tanto,él no se merece ser el tuyo.
Quiérete más.


Algunas veces

Algunas veces necesitamos que alguien se quede a bailar la última canción. Aunque no sepa bailar. Aunque ya no haya música.


Otro domingo

Es otro domingo más. Me pongo a pensar que hacía tiempo que creía que nunca nadie me volvería a gustar tanto. Y entonces tú. Tú para hacer bonitos hasta los domingo por la tarde.

Defreds


Despedidas

Da igual sean por mucho tiempo o por poco, para siempre o para hacernos los interesantes durante un rato (cosas de orgullo), mirándose a los ojos o en la ventanilla del WhatsApp, en una estación destartalada o en el aeropuerto más lujoso, polvos de despedida o abrazos que dicen "hasta siempre".

Dejar a un lado, por el tiempo que sea, a alguien a quien quieres con toda tu alma.

Las despedidas son una puta mierda. Odio las despedidas.

Cuando abres el paracaídas


La importancia de saber caer

"Harry, si tuviera que quedarme con una sola de todas sus lecciones, ¿cuál sería?

- Le devuelvo la pregunta-

- Para mí sería la importancia de saber caer.

- Estoy completamente de acuerdo con usted. La vida es una larga caída, Marcus. Lo más importante es saber caer."


El profesor

El alumno preguntó: profesor, ¿cuál es el tiempo verbal más difícil?
Olvidar, respondió el profesor.

Marwan


El tiempo no se detiene

  "La vida es una tarea que nos trajimos para hacer en casa.

      Cuando uno mira... ya son las seis de la tarde; cuando uno mira... ya es viernes; cuando uno mira... ya se terminó el mes, cuando uno mira... ya se terminó el año; cuando uno mira... ¡ya se pasaron 50 o 60 años!
      Cuando uno mira... ya no sabemos más por donde andan nuestros amigos.
      Cuando uno mira... perdimos al amor de nuestra vida y ahora, es tarde ya para volver atrás.

      No dejes de hacer algo que te gusta por falta de tiempo. No dejes de tener alguien a tu lado, porque tus hijos pronto no serán tuyos, y tendrás que hacer algo con ése tiempo que resta, en donde lo único que vamos a extrañar será el espacio que sólo se puede disfrutar con los amigos de siempre. Ese tiempo que, lamentablemente, no vuelve jamás..."

Es preciso eliminar el "DESPUÉS"...

Después
te llamo. 
Después 
lo hago. 
Después 
lo digo.
Después
yo cambio. 
Dejamos todo para Después,
como si el Después 
fuese lo mejor...

Por qué no entendemos que...
Después 
el café se enfría,
Después
la prioridad cambia, 
Después
el encanto se pierde, 
Después
temprano se convierte en tarde, 
Después
la añoranza pasa,
Después
las cosas cambian,
Después
los hijos crecen,
Después 
la gente envejece,
Después 
el día es noche,
Después 
la vida se acaba.

No dejes nada para Después, 
porque en la espera del Después, 
tú puedes perder
los mejores momentos, 
las mejores experiencias, 
los mejores amigos, 
los mayores amores. 

Acuérdate que el Después puede ser tarde. 
¡El día es hoy!
YA NO ESTAMOS EN EDAD DE POSPONER NADA.

Ojalá tengas tiempo para leer y luego compartir este mensaje... o sino déjalo para Después.

Siempre Juntos
Siempre Unidos
Siempre Hermanos
Siempre Amigos


¿Qué es para ti vivir el presente?

- ¿Qué es para ti vivir el presente?

- Pues simplemente que pensar y hacer planes es una gilipollez. Si piensas en el pasado, no avanzas. Si pasas demasiado tiempo haciendo planes para el futuro, no haces más que retroceder o quedarte estancado en el mismo sitio toda tu vida. Vive el momento, donde todo es como debe ser, tómate tu tiempo que vayas a llegar mucho más de prisa y topándote con menos baches en el camino.

Nadie como tú


sábado, 30 de septiembre de 2017

¿Qué cambiarías?

Todos nos lo hemos preguntado por lo menos una vez: si nos dieran la posibilidad de volver atrás, ¿qué cambiaríamos de nuestra vida?

Si empezáramos de nuevo, ¿qué errores intentaríamos corregir?

¿Qué dolor, qué remordimiento, qué pesar escogeríamos borrar?

¿Nos atreveríamos realmente a dar un sentido nuevo a nuestra existencia?

Pero, ¿para ser qué?

¿Para ir adónde?

¿Y con quién?

Guillaume Musso


domingo, 3 de septiembre de 2017

La chica más guapa del mundo

Normalmente se queda despierta hasta tarde. Algunas veces lee, y otras tiene la tele puesta con la cabeza en otro lado. Cuando se levanta por las mañanas siempre está de mal humor, mejor que ni le hables hasta que desayune. Bueno, mejor esperar al mediodía.

Odia su pelo. Bueno, en realidad le encanta, pero es superrebelde. Mucho secador, y si eso, la plancha. Mejor que no llueva, que se marcha un pelo para cada lado.

En las fotos muchas veces no sonríe. No tiene la sonrisa más bonita del mundo, pero es la suya, inconfundible. Sabe que debería enseñarla más.

El armario es un problema. Muchas prendas. Pero cuanta más prisa tiene, peor le queda todo. Se prueba ropa una y otra vez. Repartida entre la silla y la cama.

Y si no la conoces, seguro que te parece una chica normal. Pero con todos sus defectos incluidos, es la chica más guapa del mundo.

Casi sin querer


Seguimos esperando

Eso sí, seguiremos volviendo a casa con la mirada fija en el sueño cuando nos dejan. Poniendo música a todo volumen en los auriculares. Te entre miedo a acostumbrarte a estar solo, a no sentir nada más por nadie.

Nos prometemos no caer nunca más, y es tan inevitable que sin darnos cuenta estamos ilusionados de nuevo, esperando esa llamada que nos cambie el día.


jueves, 31 de agosto de 2017

El control

El control, a veces, puede ser una ilusión pero, a veces, necesitas la ilusión para obtener el control. La fantasía es una forma fácil de darle sentido al mundo, de ocultar nuestro entorno con consuelos evasivos. Después de todo, ¿No es por eso por lo que nos rodeamos de tantas pantallas? ¿Para poder evitar vernos? ¿Para poder evitarnos entre nosotros? ¿Para poder evitar la verdad?


Experiencia

Lo llaman "experiencia" porque "las hostias que te da la vida a fuerza de decepcionarte de las personas en las que confiabas", es demasiado largo .


Casi me convences

- Casi me convences pero lo siento, no creo en príncipes azules.
- Pues menos mal que voy de gris ¿No?
- Eso sí me gusta, a juego con mi futuro –sonrió.

Y ya no me dejó protestar más.

La chica desastre


Me gustas

“Tú me gustas.
No te amo, no quiero que te cases conmigo y no me vas a gustar para siempre. Simplemente me gustas. Así como me gusta ver el cielo, podrías gustarme mucho tiempo como podrías gustarme sólo hasta mañana”.

Mr Wandererr




Deja al mundo

Cada persona tiene sus cosas importantes, sean cuales sean. No juzgues. Deja disfrutar al mundo. Deja que el mundo intente disfrutar de lo que le gusta. De lo que le hace feliz.


Qué desfachatez

Y la poca vergüenza de interrumpir mi retahíla de protestas besándome sin avisar:

Me dejé, claro.

Pero qué desfachatez.




Basta con un instante

Noto sus ojos sobre mí. Tengo la impresión de conocerlo desde siempre. No comprendo cómo ha podido tejerse un vínculo tan íntimo entre nosotros con semejante rapidez.

Hay momentos raros en la existencia en que una puerta se abre y la vida te ofrece un encuentro que ya no esperabas. El de ser complementario que te acepta tal como eres, que te toma en tu totalidad, que intuye y acepta tus contradicciones, tus miedos, tu resentimiento, tu ira, el torrente de fango oscuro que corre por tu cabeza. Y que lo apacigua. Ese que te tiende una espejo en el que ya no te da miedo mirarte.

Basta un instante. Una mirada. Un encuentro. Para revolucionar una existencia. La persona idónea, el momento idóneo. El capricho cómplice del azar.

Guillaume Musso


sábado, 15 de julio de 2017

El amor me persigue, pero yo soy más rápida

A mí lo que me gusta es tu olor. Me mata tu olor. Podría detectarlo en un campo de fútbol lleno de hooligans sudorosos. También me gusta cuando encajas en mí. Cuando me abras por detrás, desnudos, y llega un punto en que no puedo distinguir entre tu piel y la mía. me gusta cuando me miras queriéndome transmitir todo lo que no te hace falta decir. Me gusta cuando te desnudas por dentro, del todo, despacio, y me dejas ver más allá de ti. Me divierten tu petulancia, tus manías, tu susceptibilidad, tus incoherencias, porque me veo reflejada en tu espejo. Me gustas por tu seguridad y por tus inseguridades. Me encanta tu cara de pillo cuando sonríes. Es como si te conociera de pequeño y pudiéramos jugar juntos.

Soy fan de tus comparaciones, rápidas, espontáneas, gráficas, brillantes. Eres jodidamente brillante, y lo sabes. Me encanta follar con tu cerebro. Me pone cachondísima verte correrte, me muero de deseo por sentir un orgasmo tuyo dentro de mí. Bueno, tú me pones cachonda siempre. Podrías follarme en un autobús urbano con toda mi familia como testigo sin que fuera capaz de negarme. Me encanta cuando te quedas encima de mí latiendo después de hacerlo. Me calma oír tu corazón, como un reloj, por las noches. No duermo bien si no te toco un pie aunque sea. No sé qué me provoca más ternura, tu mala leche o tu hipersensibilidad.

Te pegaría un bofetón cuando resulta que tú me puedes hacer un favor a mí, pero no me dejas que yo te lo haga a ti. Pero me encanta cuando te sientas a mi lado y rompes la barrera y me volatilizas las defensas, haciéndolas añicos, y mandas a mi parte chula a tomar por saco y sacas a la tierna, a la niña. Es un jodido don que tienes. Precioso.

Me fascina cómo te conoces a ti mismo, pero a la vez buscas mi reafirmación; me recuerdas a mí. Me reconforta que tú tampoco tengas límites, dentro de nuestros límites. Me encanta que lleves tú las riendas, pero déjame tirar alguna vez del caballo, para no olvidarme de cómo se conducía. Me encanta que seas un espécimen único, y que lo reivindiques. No hay manera ni de clonarte. Me puede oírte hablar y gesticular, no lo resisto. Y tu estilo. Podría ir contigo a cualquier parte, sintiéndome orgullosa de presentarte en sociedad o de meterte en el tugurio más cochino del mundo, convencida de que sabrías estar. Eres elegante  hasta fundirme. Sé que hay tres cosas que jamás perdonaré contigo, y que son mutuas: la confianza, la sinceridad y el respeto.

Estoy absolutamente subyugada ante tu ciento por ciento de follabilidad. Te veo caminar y podría cruzarme el Sahara a pie detrás de ti. Sin sed, sólo mirándote. Me vuelve loca que te empalmes en un bar sólo por tenerme enfrente, sin provocarte siquiera. Pero también me encanta que no seas sólo una polla andante y a veces te pueda la responsabilidad.

Todavía no acabo de entender cómo has conseguido que me sienta mejor contigo que sola. Justo porque me dejas todo el espacio y no me agobias ni me persigues. Porque tú también eres libre. Y me gustas así, asalvajado. Sin dejar de ser responsable conmigo y con tus seres queridos, tan esclavo de tus palabras como de tus actos.

Yo también soy esclava de las dos cosas, y ya no tengo miedo. No voy a esforzarme por dejar de sentir o a huir por miedo a sufrir. Es tan absurdo como renunciar a la libertad de amar por buscar la libertada a toda costa, porque al final sufres por no permitirte ser libre para amar. Y ese error ya lo he cometido en mi vida y no lo voy a hacer más, y menos otra vez contigo.

Vales demasiado como para no disfrutarte.


Me cambian

Los hombres me cambian la vida. Yo cambio cuando quiero a un hombre, como tú decías ayer de las demás. Me quedo imbécil, lo doy todo, cedo sin que ni siquiera me lo pida para estar con él, para hacerlo feliz, para que la relación funcione. Me doy por completo sin pedir nada a cambio... Y entonces el tío lo tiene todo tan fácil y me tiene tan segura que pierde toda la atracción y el morbo que sentía por mí cuando le parecía una mujer fuerte, independiente, segura y pasota, y me deja para estar solo. No con otra, no. Solo.


Comprendí

Comprendí que hay personas que brillan sin ser estrella, y silencios que separan, sin ser kilómetros. Que la vida ramos por darle uno.


Por ser mujer

Yo es que nunca he sido muy de resistirme. Si no me atrae, no doy lugar a tener que decir que no. Y si me atrae, voy a por todas, y no me como la cabeza con que la primera noche no, ni bobadas de esas de hacerte rogar, ni de hacerle sufrir para hacerte valer, porque si te entregas enseguida, lo fácil no lo valoran. Si somos iguales, ¿por qué ellos sí pueden acostarse contigo su les atraes en cambio a mí, por ser mujer, me van a aplicar el doble rasero de que si lo hago es que soy un putón verbenero? 

El amor me persigue, pero yo soy más rápida








miércoles, 12 de julio de 2017

Sin vuelta atrás

Harta, muy harta. Sin vuelta atrás. Incapaz de volver a ponerme unos tacones y de ir a ninguna puñetera fiesta más, pintada como un coche, con un vestidazo de Moschino embutido y con el sillín de la bici en la mano para fardar de que, para bohemia, la menda.
Incapaz de aguantar a más gafapastas con los pantalones pitillo caídos, echándome su fétido aliento de las cinco de la mañana en un antro para hipster pseudointelectuales que te aturden alabando la última película somnífera de Haneke.
Incapaz de seguir saliendo cada noche a beberme Barcelona y acabar ciega como un topo, colgada del brazo de algún maromo o despatarrada en medio del Raval al estamparme con la bici contra un árbol invisible. Harta, hartísima. Incapaz.

El amor me persigue, pero yo soy más rápida




Lo mejor que puedes

Lo mejor de la existencia es que todo se acaba. Planteamiento, nudo, a veces muchos nudos y muy intricados, y desenlace, mejor o peor, habitualmente malo aunque para para mejor. Si es muy mal, ahí se acaba todo y, mira, dejas de preocuparte y ya no tienes que hacer más cambios. Pero mientras no se acabe todo del todo, lo que se terminan son las etapas, y hay que esforzarse para pasar a la siguiente pantalla de este jueguecito con el que nos ha tocado bregar sin instrucciones ni vidas de repuesto. Vives ésta lo mejor que puedes y, si no sabes, te jodes y la vives mal.


Tranquilidad

Paz mental. Tranquilidad. Soledad. Yo. A solas. Sin ruido alrededor. Sin imposturas ni impostores. Sin luces de neón ni de focos de plató.



domingo, 9 de julio de 2017

Me limité a sonreír

"Me preguntaron qué había visto en ti. Me limité a sonreír. Un pirata jamás revela el contenido del tesoro. Y yo, siendo el pirata con el tesoro oculto más grande, no iba a dejar que te descubrieran, mi amor."






Heridas y tiritas

Hay personas que pasan por nuestra vida, que son heridas. Algunas desde el principio hasta el final. Otras aparecen para salvarte y terminan matando.

Lo intentamos todo: desinfectar, tomar calmantes para el dolor... y terminamos poniendo una tirita.

El problema es que siempre quitamos la tirita poco a poco, con dolor en cada tirón, y algunas veces es mejor tirar de golpe, arrancando la piel sólo por una vez.

Cicatriz nos va a quedar igual, pero sólo una y más bonita. Y aunque esté curada siempre escuece.


William Shakespeare

"Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado. Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas.
Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma... Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepientas el resto de tu vida"


Exprimir segundos

Mira en qué mundo vivimos. Cualquier día puedes salir a la calle y, por infortunios, nunca volver. Puedes viajar y nunca hacer el camino de vuelta. Simplemente estar en un sitio en el momento exacto, por desgracia. Puedes tener el día más feliz de tu vida y que aparezca al día siguiente una enfermedad que igual nunca desaparece. No entiende de edades, ni de momentos.

Con el paso del tiempo aprendes a vivir cada minuto como si fuera el último. Para que, pase lo que pase, sepas que has exprimido al máximo cada momento. Sin miedos, porque ya nada es evitable. No sabes dónde está el último beso. El último abrazo.

He aprendido a soltar todos los "te quiero" que me salen. Aunque algunas veces parezcan demasiados.

He aprendido a disfrutar de un paisaje, una canción. Una película. Un instante al lado de la persona que amo.

No voy a cambiarlo por nada. No tengo ni idea de cuántos segundos quedan. Pero van a ser apasionados.


El verdadero amor

El hombre sonrió y le dijo: Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella.

La historia terminaba con esta hermosa reflexión: "El verdadero amor no se reduce a lo físico o a lo romántico; el verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otros es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya nunca podrá ser".




Cuando deja de llover

Hemos viajado sin comprar el billete de vuelta, tomando posición, desafiando a la tormenta.
Trato de enumerar los veinte mil motivos por los que sigo aquí y tú sigues conmigo, igual que un tatuaje que estás bajo mi piel y vas tatuándome la herida que alguien abrió ayer.
Eres agua en el desierto, eres lo que no ve, el reflejo de la calle cuando deja de llover.

Hemos cambiado los no puedo por juntos con todo.
Mientras sea junto a ti siempre habrá algún modo.
Me vuelvo a reafirmar en veinte mil motivos por los que sigo aquí y tú sigues conmigo, igual que un tatuaje que estás bajo mi piel y vas tatuándome la herida que alguien abrió ayer.
Eres agua en el desierto, eres lo que no ve, el reflejo de la calle cuando deja de llover.

Igual que un tatuaje que estás bajo mi piel y vas tatuándome la herida que alguien abrió ayer.
Eres agua en el desierto, eres lo que no ve, el reflejo de la calle cuando deja de llover.

Lucía Gil