martes, 31 de mayo de 2016

De hormigas y cigarras

Te dijeron: trabaja, sé oveja y buey y yugo, cómprate una casa, odia a las cigarras, olvida el arpa en un rincón oscuro, haz dinero, calla, córtate la melena, mantente al margen de la vida, no llores, o que nadie te vea, fuma menos o nada.
Y aquí estás, sin embargo, declaro enemigo de los hombres hormiga, amante de los desnudos ciclos de la luna, jardinero de plagas, de pie ante el mundo.
A solas con tu cuaderno y tus plastidecores: aplastando tu corazón de niño contra esta puta realidad de hombre.

Pedro Andreu


Fernando Pessoa

El amor es lo esencial,
el sexo, sólo accidente.
Puede ser igual
o diferente.
No es el hombre un animal,
sino carne inteligente,
por suerte, a ratos, doliente.



lunes, 30 de mayo de 2016

Antonio Bosh Conde

Tú juegas al amor con picarda,
yo aprendo perversiones de salón
y entiendo que nuestra revolución
despierte más guerra cada día.

Propongo que un azar con valentía
te esconda los temores del cajón,
detrás de tus zapatos de tacón
y el ansia de vivir en compañía.

No sé si luego voy a recordarte,
quizás haga las cosas del revés,
pero ahora me entretengo al mirarte.

El fuego me disfraza de cortés,
mientras yo estoy tratando de contarte 
que aquí nos olvidamos del después.


Ella y no otra es la mujer de mis poemas

Por alusiones y para resolver cualquier duda os voy a presentar a la mujer de mis poemas, la que te vuelve loco antes de que tú mismo sepas que te está volviendo loco...

La mujer de mis poemas cambia su mundo cada día y cambia el mundo por generaciones, la mujer de mis poemas es completa en imaginación, en conocimiento e incluso a veces (no necesariamente) también en cuerpo.
La mujer de mis poemas dice, piensa, sueña y lucha...
Y quien lea otra cosa, estará leyendo a la mujer de sus poemas, no a la de los míos, que por ser mujer decidió que nadie iba a pensar por ella... nadie...
Y yo no me atrevo. Cuando ella habla yo callo, cuando ella habla yo escucho. 

Antonio Bosh Conde


El remordimiento

Si pensamos con la cabeza y escuchamos a nuestro corazón es probable que veamos que decidimos bien y evitamos el peor de los remordimientos. El remordimiento por haber dejado pasar algo maravilloso.

Anatomía de Grey


Siempre sabia, siempre lista

Un día me abrazó tanto la soledad que la tomé cariño, lloré como un niño y le conté mil historias, charlamos por largas horas como dos grandes amigos, después nos despedimos y cada quien siguió su camino.
Sin embargo, nos vemos de vez en cuando y me alegra su visita, ella sigue siendo la misma, siempre sabia, siempre honesta, siempre lista.

Kelbin Torres


martes, 24 de mayo de 2016

La persona más noble

Soy una persona muy fría, no voy por la vida diciendo te quiero y derrochando cariño con todo el mundo, pero cuando alguien me gana, cuando alguien encuentra un pequeño lugar en mi corazón, soy la persona más noble que podrás conocer.

Nietzsche para ilustrarse


Mi próxima cicatriz

La miré y supe que sería inalcanzable. Aun así tenía que intentarlo. Me acerqué a ella. Le dije una sola frase: sé que mi próximo cicatriz llevará tu nombre.

Marwan


¿Tan larga crees que es la vida?

No te tatúas porque es para siempre,
no te comprometes porque es definitivo,
no te la juegas por si te puedes arrepentir.
¿Tan larga crees que es la vida?

Arturo Venegas




Contigo

Viajar a Marte
o al cuarto de la plancha.
Pero contigo.

Luis Alberto de Cuenca



Ven con acciones

No estoy para que me pinten pajaritos, ni para que me hagan sentir de esas tontas mariposas, sé muy bien que el amor es mucho más que esas cosas.
Estoy para amar y para que me amen de verdad. Estoy para que me hablen de frente y para que me digan las cosas con total seguridad y sinceridad. A mí no me vengas con tan sólo promesas, ni con tan sólo sencillas palabras. Ven con acciones, si no, mejor no vengas.

Delia E.




Mejor a besos

No me digas lo que no puedo hacer.
Hazme que no pueda decir nada.
Pero mejor a besos.

Pedro Andreu


Pintalabios y tacones

Era de pintalabios rojo en noches negras, de tacones altos en días bajos y de sonrisa amplia en días pequeños.


La mujer que camina sola

La mujer que sigue a la multitud por lo general no llega más allá de la multitud. La mujer que camina por sí sola es probable que se encuentre en lugares en los que nadie a estado antes.

Albert Einstein


Mi chica revolucionaria

Si me quedo en Madrid
no quiero citas,
quiero un diario,
contigo.

Diego Ojeda

Coleccionando intentos errados

He llegado a la conclusión de que, más que extrañar a alguien, extrañamos lo que esa persona causaba en nosotros. Es por eso que vamos por la vida coleccionando intentos errados por sentir el mismo calor en otros brazos.

Christian Proaño


Aquella tarde

Te contaba que mi abuela siempre decía 
que las mujeres de manos calientes
son amores para siempre
y las mujeres de manos frías
son amores para un día.

Aquella tarde nos desnudamos
sin llegar a quitarnos la ropa,
en una casa prestada en la playa
tras la sombra de un antiguo edificio
que nos precintaba las vistas al mar.

Hablamos del pasado y cocinamos,
te robaba comida del plato 
y en mi irremediable manía de anticiparme,
yo ya estaba haciendo planes en tu boca,

Ahora recuerdo,
decías que los mejores platos 
se cocinan a fuego lento,
y tú, con las manos frías.

A pesar de los aviones
Diego Ojeda


El sistema de educación en una imagen


domingo, 22 de mayo de 2016

Y si por fin decides que te quedas

Y si por fin decides que te quedas,
que quieres compartir esta locura,
que dormirá en mi cama tu figura,
recuerda que hay espino entre las sedas.

Y si por fin decides que te quedas,
haremos los amores sin censura,
mientras el tiempo arruga tu guapura
y puede que nos falten las monedas.

No quiero hablar de historia del futuro, 
no importa lo que duela una caída,
no hay póliza ni firma en mi seguro.

Prefiero cuando te haces la dormida,
y entre sueños de damas te capturo
en este pedacito de mi vida.

Antonio Bosch Conde




A la manera de Ángel González y Garcilaso de la Vega

Si yo fuese Dios, si pudiese, si supiese
el secreto primero de la vida, si me dejaran:
te crearía tal cual eres: tu misma risa
que me tiembla aquí adentro, tus tobillos,
tu forma de mirarme, de jugar con el puzzle
de tristezas que forma mi pasado, tu boca
que esparce, Laura, en aire asalvajado
epidemias de besos como pájaros, que desordena
el caos que llevo dentro por no querer
amarte, y sin embargo..., mira, me desarmas.
Si yo fuese Dios... ¡Qué carajo! Prefiero
apenas ser un hombre, saber que existe el fuego,
la hoguera, que por vos debo arder, 
que tú a mí
me quemas.

Pedro Andreu