domingo, 3 de mayo de 2015

Ella es voraz y veraz

Ella es voraz y veraz, dos virtudes que amo y que son mucho más que un juego de palabras.
Ella vuela, con las piernas abiertas y me lleva tan alto que hace tiempo que perdimos el miedo de caernos.
Ella me hace sonreír, incluso cuando no toca. Y cuando toca, toca rugir y celebrarlo a carcajadas.


La caducidad del paraíso

Llega la noche.
Descuelgo la desgana de mi vida
y marco en el teléfono la matrícula de tu coche.
Aceptas dos segundos antes de mi propuesta.
Preparo la casa y tacho de golpe
esos renglones que dicen que te perdí.
Abro la puerta como si fuera seis de enero
y tus ojos al primer disparo pasan a limpio mi biografía,
ese lugar del que no debiste haber salido.

No quiero que acabe este abrazo,
no deberíamos aceptar la caducidad del paraíso.

Me cuentas que has vivido entre paréntesis
y que la soledad es algo parecido a la vida en diferido.
Yo te cuento que estoy hecho a tu medida
como otros están ya hechos a una enfermedad incurable
y te cuento que conocí a otras
pero que querer acostarse con una mujer
no es lo mismo que querer despertarse con ella
porque hay chicas que te alegran la piel
pero no el corazón.

Nos callamos, tú miras el vaso entre tus manos.
La ropa car y arrastra consigo
una tonelada de tristeza.

Luego duermes y yo pienso
que tal vez sólo sea posible el amor
cuando no lo retienes como a un preso
porque siempre querrá escapar.
Quizá deberíamos aceptar la posibilidad
de la caducidad del paraíso,
tolerar la intermitencia de la felicidad,
no meternos más en la boca la palabra "porvenir"
y agradecer que estés aquí
ahora.

Marwan

sábado, 2 de mayo de 2015

Alguien a la medida

Algún día encontrarás a alguien a la medida. Que se olvide de tu pasado, de tus fracasos, que no le importe lo que fuiste, lo que hiciste, lo que algún día por malos actos tal vez perdiste. 
Alguien que te levante, que te perdone, que te cuide, que llore contigo y si es necesario te haga llorar, alguien que te entienda cuando ni siquiera tú lo haces.
Alguien que al entrar en tu vida te hará sabes por qué no funcionó nada con alguien más, alguien a la medida. 

Consideraciones con respecto al olvido

El olvido es una disciplina sin geometría
es igual que recordar a una chica sin rostro
es como los espejos
que no se acuerdan de sus visitantes
unos segundos después
es una emoción sin nombre
volver a sentir nada.

El olvido es lo contrario a una cama desecha
es el rival de la tarde en te fotografié desnuda
y es quien convierte tu corazón en una trinchera
y tu memoria en un vertedero de momento dulces.

El olvido siempre cobra caro el amor
como una novia rencorosa.
Es el precio de haber amado y no haber sabido ganar
cuando apostaste todo a la casilla azul de su mirada.
Es correr en dirección contraria a las caricias
es una habitación con todo cambiado de sitio
pero sin nadie dentro
es la pregunta que llena los vasos de bocas.

También es el rincón concreto de la tierra que no sé habitar
porque mis mapas miran al pasado
porque tengo cien mil manchas con tu nombre en la memoria.

Sigue persiguiéndome de noche 
el mensaje oculto de tus pendientes
tu silueta vista a contraluz
tu risa como una manzana abierta
tu pubis de anémonas sujetado por el sueño
la pura geometría nórdica de tu abdomen
que descendía hasta mí como una noche de verano.

En las estanterías no me caben más recuerdos
ya no hay más sitio para ti.

Acabo de tomar mi decisión:
hoy bajaré al parque y me sentaré
en un banco a esperar que las palomas
caminen alrededor de mi vida
y picoteen hasta que no quede
ni un grano de tu recuerdo.

Marwan



Empezar a explicarlo

No sabría por dónde empezar a explicarlo.
Yo venía embalado de un amor sin agujeros
que se fue agrietando por por culpa de algunas faldas
que se anunciaba como diciendo aquí estaría mejor.

Me vi con veintitantos imaginando
que ya no desnudaría otro cuerpo diferente.
Entonces puede haber seguido el ejemplo
de los hombres que mantienen el instinto al ralentí
olvidar los bares y sus muchachas 
pero la piel me pedía huracán y delirio.
Ya no llegaría a viejo con ella.

Cambié los sueños por los deseos
y rompí la vida en cien mil trozos
por la promesa de unos labios ajenos
intentando convencerme de que no era así,
pensando que habría un fácil viaje de vuelta.
Quizá os imaginéis el golpe.

A la segunda mujer hacía un año que la conocía.
No pude evitar nada y solapé dos sentimientos, 
el calor de una con el fuego de la otra.

Fui dos hombres durante un tiempo, 
el que buscaba seguridad
y el que pinchaba los airbags.

Por entonces, un tipo - y esto es verdad - me dijo:
Marwan, si tienes un tigre delante
puedes hacer dos cosas:
huir o luchar (y matarlo). Las dos cosas están bien.
Lo que no puedes es quedarte quieto 
porque te destrozará.
Y durante meses me quedé quieto, 
dudando entre el calor y el fuego, 
el calor y el fuego,
la rutina o el desastre.

Mi madre también me habló:
Hijo mío, a veces lo mejor es enemigo de lo bueno.
Y yo ya no entendía nada.

Entretanto bajé a los suburbios de mí mismo, 
esos lugares que invitan al placer pero no a la reflexión
y mientras besaba a quemarropa
cabe seis minutos me preguntaba
si no sería mejor volver a mis veintipocos,
el amor confortable, al cuerpo cotidiano,
esa plácida comarca sin sobresaltos
donde el placer te da la seguridad  y no el riesgo,
volver en definitiva a mi chica, a las emociones pacíficas,
utilizar la copia de seguridad de mi pasado.

Con el tiempo entendí que ni lo uno ni lo otro me convenía
pero ya nunca regresé al hogar.

Me decanté por la llamada de un amor
que se resistía a tener adjetivos.

Así ella y yo comenzamos
una de esas historias de cara o cruz
con la moneda siempre girando en el aire
y todos los castillos de arena.
Un amor ambiguo donde siempre
era víspera de todo
pero difícilmente día de nada.
Un viaje tan a destiempo
que nunca llegamos al mismo sitio
sin que uno de los dos llevara encendidas 
las luces de reserva de su corazón.
Y así mi calle ya nunca más
hizo esquina con París.

Si os soy sincero, lo más jodido es no saber
qué sucedería si volviera a sentir lo mismo
y tuviera que escoger entre
el cuerpo al que amo
y el cuerpo que me hace arder. 

No sé, no lo tengo claro.


Marwan











viernes, 1 de mayo de 2015

El autobús

Te preguntas por qué diciembre
te eligió a ti entre tanta gente
mientras te pintas los ojos para ver 
si cambia el mundo.

Tiras las preguntas sobre la cama
como quien vacía un bolso en ella
y te viene a la cabeza el día en que rompisteis
y se os atravesó el destino en la garganta.

Vuelves a los mismo pensamientos una y otra vez
y vas haciendo tu lista de reproches contra el mundo.
Te gustaría volver a una región sin sobresaltos
pero la niñez es sólo una foto amarilla.

Poco a poco se va haciendo de noche,
la tarde lo va llenando todo de cuervos
y el destino no clava ningún mensaje en tu contestador.

Le das alguna calada más al fracaso,
ese cigarro inacabable,
intentas esquivar las preguntas una y otra vez,
como a un invitado
que no se da por aludido cuando acaba la fiesta
y no quiere marcharse.

Buscas el interruptor para apagar tu cabeza
y hallas refugio en una serie tonta americana.
Piensas en todo lo que dirías
si le volvieras a tener enfrente
y te recolocas la tristeza en el pelo.

Sé que no pides consejo a nadie
porque corres el riesgo de que alguien te diga la verdad.
Vives esperando un volantazo del destino
harta de echar de menos el cuerpo al que renunciaste.
Entonces ignorabas que esto pasaría
y que echar de menos es renunciar al presente.

El día pasará y la vida seguirá,
ganarán los mismos
perderán los de siempre,
y quizá, si eres paciente,
si dejas de correr -y te perdonas-
la vida deje de ser ese autobús
que escapa justo cuando llegabas a la parada.

Marwan


Es un eterno fuego

El amor no es una guerra de vencedores y vencidos. Es un eterno fuego cruzado donde todos hemos disparado y donde todos salimos con cicatrices.

Raven

Porque tu amor es así: egoísta

Sé que me quieres cerca, pero no a tu lado. Feliz, pero no contigo. Sola, pero de vez en cuando contigo. Porque tu amor es así: egoísta.

Fin de año

En un par de días acabará este año
y comenzará uno nuevo, 
el primero en que no te necesite.

Conduzco el pasado con calma hasta el desguace
y la verdad es que no sé si me alegra del todo
saber que me ha llevado cinco años
superar algo que entendí en cinco minutos:
que nuestra historia era imposible
como mirar la silueta de la lluvia.
Pero ya sabes, nunca he sido diestro
en las tareas del olvido,
nací sin saber descifrar bien
la caligrafía de un adiós.

Resulta agotador que en nuestras cabezas
siempre tenga que ser todo para siempre,
y es jodido entender que formo parte
de ese ejército de hombres tristes
del que suelo hablar en los poemas cuando no hablo de ti.

Y no es hablar de una edad en que
el sudor dictaba el horario de las sábanas
ni de tu dulce recuerdo
cuando me hacías el amor en la cocina.
No es eso. No siento nostalgia de ti,
sino nostalgia de mí,
del chico que se atrevía 
a tener una cita a ciegas con su destino
y volvía, quizá golpeado, pero convencido.

Buscábamos olvidar y lo logramos.
Aquí te dejo la herida de la victoria,
de entender que ese olvido
es saber que en el fondo
no fue posible nuestra historia
y que ahora hay que desaprender el camino
que conduciéndome a esa ciudad llamada nosotros.
me llevó, tan lejos de mí.

Marwan


jueves, 30 de abril de 2015

Yo puedo ser muchas cosas

Yo puedo ser muchas personas, 
muchas cosas.
Puedo ser un hombre respetable
o romántico e inmaduro como un bolero,
puedo bajar a por ti al infierno, 
y también tomar tu pulso
sin tocar tu piel.
Puedo ser el cartero de Neruda
o mandarte postales desde ciudades
donde nunca voy a estar, 
follarte en voz baja
o hacer el amor a gritos.
Puedo ser un león o una caricia,
puedo ser dulce o fruta verde,
el defensor de los bosques
o el que ceba el anzuelo en cualquier río.

Lo que no puedo ser
ese que quieres que apague el incendio
que cubre sus entrañas
y se despide de ti civilizadamente.

Marwan

Pequeña clase de psicología

Cuando una persona se ríe mucho, incluso de las cosas más absurdas y estúpidas, muy en lo más profundo esa persona está triste. Cuando una persona duerme demasiado, esa persona se siente sola. Cuando una persona no llora, a pesar de las circunstancias, esa persona es débil por dentro. Cuando una persona llora por cosas pequeñas, es de corazón noble. Cuando alguien te pregunta constantemente sobre ti a pesar de estar ocupado, esa persona realmente te quiere.

martes, 28 de abril de 2015

¡Felicidades Pablo!

También desde mi blog, quiero felicitarte porque hoy, un día cualquiera. Un 28 de abril, llegas a la edad que más cuesta, los 18 años. Te haces mayor, ya puedes votar, puedes ir a la cárcel, puedes empezar a pensar en el carnet de conducir pero no en mi coche... Puedes empezar a realizar esos pasos que veías tan lejanos por ser pequeño, y que ya... han llegado.
Te aconsejo que vivas cada momento, que jamás dejes nada para mañana, que nunca dejes de soñar y luchar por tus sueños, que trabajes tu futuro, porque Pablo, sé que cuesta llegar a los 18, pero la vida pasa entre parpadeo y parpadeo, y el tiempo se escapa sin avisar. Cuando te das cuenta, ya es demasiado tarde para muchas cosas, y ni el tiempo ni el presente espera...
Estaré contigo. Con cada piedra que tropieces, por si tengo que coger esa piedra y darte con ella en la cabeza para que escuches, para que detengas un momento, cojas aire, respires y pienses.
Ahora, súbete a la vida, coge este tren que marca una nueva etapa, un nuevo camino. Ahora es el momento de pedir consejo, ayuda. Parece que no, pero para mí y para papá y mamá siempre serás ese bebé que nació un 28 de abril de 1997, el bebé de la casa, (ya sabes, haber llegado antes al mundo). Espero que hoy sea un día inolvidable.

¡Felicidades pequeño!


Un día de estos

Se vio obligado por el miedo a vaciarse en cada encuentro, a darlo todo por ver esos ojos -los de ella- chispear en su presencia. El miedo de ella era a entregarse. El miedo de él a que no se entregara. Por eso él acababa entregándolo todo, lo que correspondía entregar a él y lo que le correspondía entregar a ella. Lo daba todo por ver caer sus temores, lo daba todo para que no hubiera ninguna duda sobre ser o no merecedor de su amor. Pero el amor no se merece. Surge o no surge. Y si surge como surgió en este caso, luego hay que esquivar el miedo de ella y aquel era un miedo gigante. Porque antes de él hubo otros nombres, personas que dejaron su alma como una aldea saqueada, desengaños con forma de persona que la dejaron demasiadas noches sin dormir y demasiados días sin abrazos. Aún le dolían los pies de pisar las promesas rotas que le hicieron sobre otras camas y así es difícil entregarse incluso cuando el amor te golpea en el vientre con su mirada bondadosa.

Y no se sabe si hay solución. Depende de ella, del tiempo que tarde en darse cuenta del origen de sus miedos, del tiempo que tarde en darse cuenta de que no todos los hombres extienden cheques sin porvenir. Y depende de él -no conviene olvidarlo-, del tiempo que quiera darse en intentarlo, del tiempo que considere suficiente para rendirse.

Tal vez lo consigan, tal ve, un día de estos.

Marwan




Las matemáticas me matan

Llevo mucho tiempo pensando en quién tuvo la culpa y ya comienzo a entenderlo: las matemáticas tuvieron la culpa de nuestro fracaso. Si nunca nos salieron las cuentas no fue por nosotros sino por los caprichos de los números al invadir nuestras vidas. Cada 2 por 3 nos empeñábamos en dejarnos a medias, como un quebrado, tú con cara de raíz cuadrada, yo con cara de decimal. Yo sólo trataba de sumarle a nuestro colchón algunos suspiros, pero eso es algo que no funciona si le restas importancia a los sentimientos. El 69 no era un múltiplo de los mejores días y al final fue imposible. To me empeñaba en llevarte flores 9 días por semana y sólo daba contigo cada 30 de febrero. El denominador común de nuestra relación fueron los malentendidos al cuadrado y las probabilidades de ruptura cada vez mayor. Así que lo dejaré aquí, dejaré aquí mis cálculos porque me temo que no hay teoremas que pueda dar solución al problema que hay entre tú y yo, hay demasiadas variables.

Marwan

Uno no busca el amor, lo construye

Me preocupa la gente que dice que anda buscando el amor, como si el amor ya estuviera por ahí listo y terminado. Como si existiera un amor enlatado, un producto diseñado que eliges en algún escaparate. Se han creído el cuento del amor prefabricado que nos venden en las películas de domingo en la noche o que nos cantan en la radio.
Uno no busca el amor, lo construye.


lunes, 27 de abril de 2015

Carita de tonto

Otra vez me dejas Madrid para mí y yo me hago mucho más feo.
Es patético empezar otra canción diciendo: "Te voy a echar de menos"
Quédate, que a esta terminal le dan igual tus sentimientos, 
cuando hace falta nunca retrasan los vuelos.
Me sientan tan mal los aeropuertos...

Y yo, carita de tonto, alérgico a todo cuando tú te vas.
Y siempre acabo pensando quizás debería cuidarte algo más...

Si quieres, subimos a casa y salvamos el mundo 
y nos decimos lo importante sin hablar.
Si quieres, cortamos la calle y en solo un segundo
le arranco el pasado al sofá.
Si quieres, pasamos el día rodando en la alfombra.

Y en Madrid, cuando se hace de noche y me falla tu cuerpo
viene sin permiso protestando el invierno
y mis dedos preguntan dónde te has metido;
y el parque echa a temblar cuando empiezo a pensar en las dudas 
que siempre has tenido, que siempre has tenido...

Y yo, carita de tonto, alérgico a todo cuando tú te vas.
Y siempre acabo pensando quizás debería cuidarte algo más...

Si quieres, subimos a casa y salvamos el mundo 
y nos decimos lo importante sin hablar.
Si quieres, cortamos la calle y en solo un segundo
le arranco el pasado al sofá.
Si quieres, pasamos el día rodando en la alfombra.

Si quieres facturo el invierno y te saco de golpe febrero de aquí.
Si quieres repito contigo esas noches que no se podrán repetir.
Si quieres te pinto en el aire un abrazo gigante y detengo al avión.
Si le cambio de horario al destino matando de un beso al reloj.

Marwan


No sé cual es peor

"Y es que... para escribir del amor, tienes que estar enamorada o con el corazón roto y no sé cual de las dos es peor."

domingo, 26 de abril de 2015

Eso es vivir...

Enamorarse. Reírse hasta que te duela. Una ducha caliente. Nadie delante de ti en el supermercado. Un mensaje. Escuchar la lluvia caer. Un café caliente. Una llamada. Los viajes en coche. Tener un sueño bonito. Ganar un desafío. Tomar de la mano a alguien que quieres. Oír las risas de tus hijos. Encontrarte por la calle a un viejo conocido. Ver amanecer. Hacer un regalo. Despertar y ver que aún te quedan horas para dormir. Escuchar de manera casual a alguien que dice algo bonito de ti. Eso es vivir...

Deshazte de mi

Tú necesitas tenerme en tus manos.
Enseñarme perfecta, sumisa y atenta, bonita, estupenda...
Y yo, tan vacía y tan sola a tu lado.
Enganchada a un amor inventado. Engañada al principio,
y ahora cansada de ti...
Y me hice la loca para no perderte, 
cerraba los puños para conservar la arena que hacia que pudiera amarte, 
poder olvidarme de la otra de cal.

Deshazte de mi, deshazte del recuerdo.
Volví a tu mentira de plástico gris.
Deshazte del mundo real que te he dado
y entra en otras pieles buscándome a mi.
Deshazte de todo lo que hemos vivido.
Deshazte del miedo, deshazte de mi, 
de la única tonta que te ha conocido, 
te he visto por dentro y no brillas así.

Debería caerme rendida a la luz de tus velas, postrarme ante ti.
Pero tengo la extraña manía, de no permitirme que me hablen así.
Y me hice la loca para no perderte,
cerraba los puños para conservar la arena que hacia que pudiera amarte, 
poder olvidarme de la otra de cal.

Deshazte de mi, deshazte del recuerdo.
Volví a tu mentira de plástico gris.
Deshazte del mundo real que te he dado
y entra en otras pieles buscándome a mi.
Deshazte de todo lo que hemos vivido.
Deshazte del miedo, deshazte de mi, 
de la única tonta que te ha conocido, 
te he visto por dentro y no brillas así.

Este cuento ya se ha terminado, no hay perdices en nuestro final.
Vuelve con tus princesas de saldo a tu mundo irreal.

Deshazte de mi, deshazte del recuerdo.
Volví a tu mentira de plástico gris.
Deshazte del mundo real que te he dado
y entra en otras pieles buscándome a mi.
Deshazte de todo lo que hemos vivido.
Deshazte del miedo, deshazte de mi, 
de la única tonta que te ha conocido, 
te he visto por dentro y no brillas así.

Malú


Algo así

Fuiste como una novela barata, mucho drama y poco contenido... A ver cómo te explico. Algo así como un cuento sin moraleja y escrito con mala ortografía.

Sí, hoy va a ser un gran día

Me encantan los días que lleve con tanta fuerza, con tanta desolación, tanto ímpetu y desesperación. Y si encima es domingo, me gusta más.
Ver caer el agua por la ventana, ver como la gente corre de un lado a otro a refugiarse. Ver como me tumbo en mi cama y dejo a mi mente viajar, fantasear, llenarme de inspiración. Me relaja escuchar el sonido de las gotas. Es maravilloso. Adoro la naturaleza y los regalos que nos brinda. Es una atmósfera perfecta para ponerse a estudiar, para luchar por las metas más cercanas, que en menos de dos semanas habrá que superar. Sí, hoy va a ser un gran día.

Patricia Izquierdo Díaz


sábado, 25 de abril de 2015

Las personas van y vienen

Si hay algo que este año me enseñó, es que dejar ir esta bien. No todo está destinado a permanecer en tu vida para siempre, y llegando a esa comprensión encontrarás una manera diferente de hacer frente a la pérdida. Las personas van y vienen, pero no puedes de que eso te impida hacer lo que es mejor para ti.

Hay mujeres

Hay mujeres que me gustan para quererlas
otras me gustan para follar
y viajar a París por unas horas entre sus piernas
otras me gustan para hablar de sentimientos o de ropa
otras para verlas reír
otras para abrazarlas
otras para que me escuchen
otras para contarnos cosas grandes.

Pero tú, amor, 
tú me gustas para todo.

Marwan


Mi declaración universal

Todos los hombres y mujeres somos
absolutamente iguales, 
sin distinción alguna de etnia, color, físico, sexo,
orientación sexual, edad, discapacidad, idioma, religión, 
opinión política o de cualquier otra índole, 
origen nacional o social, posición económica, 
nacimiento o cualquier otra condición, 
como queda recogido
en la Declaración Universal de los Derechos Humanos
de Naciones Unidas de 1948
pero tú eres una auténtica hija de puta.

Marwan

Y nos volvemos a equivocar

La vida es fácil, sencilla. Somos nosotros quienes la complicamos no queriéndonos adaptar a sus ciclos. Nuestra vida es la influencia de muchas otras, por tanto, no está en nuestra mano poder cambiar ni arreglar nada. Lo que tenemos que hacer,es tener plantada nuestra parcela de sueños, siempre luchar por ellos, con los pies en la tierra.
La vida son pequeñas experiencias felices que tapamos y obviamos por querer encontrar la felicidad máxima y plena. Nos equivocamos, ese estado no existe. Pero lo olvidamos al prestar más atención a las cosas malas o incluso, a las cosas insignificante.
Olvidamos el valor de la felicidad y de los problemas, no encontramos el equilibrio en el cuál sentirnos bien. Andamos siempre buscando cosas, algo, no sabemos qué, pero pensamos que seguramente eso es lo que nos falta para ser feliz. Y nos volvemos a equivocar.

Patricia Izquierdo Díaz

viernes, 24 de abril de 2015

Lo normal

Las cosas empezaron bien, nos vimos unos días. Cine, mantas, risas, cervezas, maquillando el pasado para parecer más de lo que somos... vamos, lo normal. Así unos días hasta que uno de los dos pidió algo más. Ese fue el punto de ruptura para que el terreno que pisábamos comenzara a desnivelarse. Vinieron entonces los pretextos, los regates, los mensajes a deshora, las llamadas distanciadas en el tiempo... vamos, lo normal. Se empezó a cumplir esa extraña teoría de que el amor son vasos comunicantes donde uno quiere y otro se deje querer. Al final, con el corazón sin presupuesto, tú te cansaste de perseguir, de no encontrar las llaves que abrían las puestas de mi alma, y una buena tarde, después de unas semanas dándote excusas para no verte, me enteré de que volabas en otro colchón, con otro que no era yo, y yo, que tantas veces te esquivé, comencé a quererte. Vamos, lo normal.


Marwan


Conflicto de intereses

Te siento lejos, 
tú ya no me amas,
confirmado por tus ojos,
que me evitan cuando estás en mi cama.

¿Cómo puedes besarme sin ganas?
Con esa frialdad que tiene tu alma.
¿Cómo puedes abrazarme?
Con abrazos que no abrazan nada.

Te siento cauto, 
no jugamos el mismo juego.
Tú no me amas, 
y yo no sé si te quiero.

Conflicto de intereses, 
te falta valor,
te falta calor,
te falta luchar por amor.

Tienes miedo a perder, 
tiene miedo a sufrir.
Yo también. Mírame,
pídeme que luche por ti.

Patricia Izquierdo Díaz

jueves, 23 de abril de 2015

Sí, esto es solo el comienzo

Monté en el tren como cada mañana. Él estaba ahí guiñándome un ojo.Se habrá equivocado de persona, pensé. No le volví a mirar, aunque mi corazón notó el peso de su mirada y éste empezó a bombear fuertemente. 
Después cogí el metro. Él no se separó de mí. Caminaba de un lado a otro, cada vez un paso más cerca. Me miraba y sonreía y dejaba de hacerlo. Así continuo hasta que vino el metro. 
Cada uno montó por una puerta. Eso sí, mantuve las distancias, pero siempre me salían miradas de reojo. Sonreía para mí mima. Que nadie lo notara, esta situación, me hacia gracia. Dos paradas. Nunca me parecieron tan cortas como ese día.
Él bajó primero, yo le seguía con la mirada apartándola cuando él se volvía hacia mí. Cada uno siguió su camino. Yo me quedé atrás con mis compañeras de clase. Le perdí, ya no lo veo, pensé. ¿Qué es esto? La realidad sigue superando a la ficción, suspiré.
Ya estoy en mi aulario, ¡qué calor hace siempre dentro!
Y allí estaba, con su mochila, sentado frente a mi en un banco desierto. No había nadie en ese momento. Sentí que todo mi alrededor se volvía borroso y perdía color.
Su mirada se detuvo con la mía... Sí, esto es solo el comienzo.

Patricia Izquierdo Díaz


Nadie te espera

No hay personas ni tan buenas ni tan malas. No te puedes fiar de tu amigo, fallará. Nadie es perfecto. Unas buenas palabras solo convencen al más estúpido. Todo el mundo ya habla del individuo, de la persona en particular.
Yo también busco mi camino y quien me acompañe, bienvenido será. Jamás prometí un largo viaje, ni pedí compañía. Como en todo trayecto, la gente viene y va, sin esperar nada más.
Intentas abrir tu corazón, pero siempre alguien te lo cierra. Nunca cuentes un secreto o dejará de serlo. Nadie te espera. Estás solo en el mundo, rodeado de personas viajeras, como tú, como yo... Nadie es eterno, nadie se queda a nuestro lado, todo se acaba.
El que dice que da sin recibir, miente. Todo el mundo se cansa de dar, y no recibir. Mensajes ignorados, excusas baratas que no llegan a cuento... ¡Cansada, estoy de ir de semejantes mentiras! Piensan que uno es tonto... y es que piensa el ladrón que todos son de su condición.
Ya es tarde. La noche llega. Que paren el mundo, que yo me bajo... Total, nadie me espera.
Nada es eterno, nada dura dos primaveras, siempre acecha el invierno y siempre nos pilla buscando el calor del verano. Como ya he dicho antes. Estoy cansada de tanta pardilla suelta, de tanta lerda que va de sabia por la vida... y no sabe, que todos morimos siendo aprendices, que nadie aprueba los estudios de la vida, y ésta es a veces tan cruel, que no te permite repetir ni un año, ni una estación, ni un mes, ni una era.
Somos nosotros los que nos empeñamos en caer con la misma piedra, en perseguir amores que duelen, en mendigar amistades que no convienen, en vivir de recuerdos pasados, vivir anclados en momentos felices, y nos olvidamos del presente... y es que él, tampoco te espera.

Patricia Izquierdo Díaz




23 de abril de 2015. Por una cultura al alcance de todos.

Adoro días como hoy, donde la cultura es protagonista, donde los autores, escritores, lectores nos unimos para luchar por lo que más amamos, la literatura ya sea del estilo que sea.
Gracias por hacerme sentir tan bien este 23 de abril. Sentir que es mi día, y con cada escrito que hago, contribuyo un poquito a alcanzar mi sueño de formar parte de la comunidad de los escritores. 
Espero que compréis muchos libros, que sigáis viajando a través de las páginas que alguien escribió y que persigáis vuestros sueños hasta alcanzarlos.


Patricia Izquierdo Díaz



Por una cultura al alcance de todos