martes, 10 de noviembre de 2015

Orgullosas cicatrices

Tal vez estamos en el mundo para buscar el amor, encontrarlo y perderlo, una y otra vez. Con cada amor volvemos a nacer y con cada amor que termina se nos abre una herida. 
Estoy llena de orgullosas cicatrices.

Isabel Allende


Buscar la luz

La cosa más insignificante puede cambiarte la vida. En un abrir y cerrar de ojos, cuando menos te lo esperas, ocurre algo por casualidad que te embarca en un viaje que no habías planeado, rumbo a un futuro que jamás imaginado. Quien sabe a donde te llevará, es la aventura de nuestra vida, nuestra búsqueda de la luz, pero a veces para buscar la luz hay que atravesar las más profundas tinieblas.

Cuando te encuentre


Corazas

Enfundada en una coraza recogí con lagrimas los trocitos de mí, esparcidos en el suelo. Los pegué con ternura, con esmero...

Abrí el cajón del miedo, saqué mi mejor sonrisa, esa que camufla los sentimientos. Saqué también mi ropa interior del deseo, del deseo de volver a sentir, pero sin comenzar desde cero, porque eso que aprendí, conmigo lo llevo...

Mis ojos me delatan, aún están triste por dentro, pero llegará el día que brillen de nuevo.

Sé qué quien quiera apartar la coraza lo tendrá difícil, no lo niego, por eso no esperaré a que nadie lo haga, lo lograré por mí misma... Como recogí mis trozos y me recompuse el alma... con tiempo, lágrimas y develo...

Olivia Brown


Somos una canción

"Todos somos la canción que alguien no quiere dejar de escuchar. Y otros no quieren volver a oír"

Jorge Muñoz

Un mundo de ¡sálvese quien pueda!

Ha sido un día intenso. No. Han sido unas tres semanas muy intensas.
Exámenes por todas partes, llevar a cabo tres cursos en la universidad, los problemas de la vida cotidiana, familiar, sentimental... Demasiadas cosas para una sola cabeza y un corazón. A los que nunca consigo poner de acuerdo.

En general, mi corazón me guía por el camino del bien, llevando la moralidad como bandera y todas esas cosas que las monjas me enseñaron de pequeña. Pero al salir a la calle, te dan por todos los lados. La gente va sin frenos, no tienen tiempo para pensar, miran para sí mismos. Cada uno es el importante en su vida. Y tienen razón, por lo que mi cabeza toma el mando, se pone una coraza y sale cada día a la calle a luchar grandes batallas.

Pero, en ocasiones, te encuentras con alguien como tú, que tras una increíble coraza, hay un corazón que siempre lucha por salir. Y con esa persona irías al fin del mundo. Al oler a quemado, no saldrías corriendo y ¡sálvese quién pueda! No. Esa persona se queda a ayudarte, y si no puede, se queda contigo, porque te susurra que todo estará bien y todo pasará, porque está a tu lado, y no se va a ninguna parte sin ti. Eso es magia, señores. Eso es uno entre un millón y más en un mundo de locos donde, como ya he dicho, nadie se vuelve a mirarte.

Lo que debo aprender de una vez por todas, e intentaré llevarlo a raja tabla, es que solo y exclusivamente, dar todo por personas como Laura, que es un ejemplo de aquellas que se tumban a tu lado a esperar que te levantes, que no tira de ti, solo espera, sin dejarte sola. Escucha y es paciente, aguanta día tras día. Y esto, a lo largo del tiempo, se crea como una fusión que tiendes a confundir donde terminas tú y donde empieza ella. Porque lo que quieres para ti, es lo que quieres para ella. Casi, por lealtad, serías un escudo, el escudo con el cual nadie le pudiera tocar.

Es posible que suene muy poético y eso que hablamos de amistad. Pero la amistad es tan o más bonita que el amor. El amor dura lo que dura, y cuando este se va... La amistad de los de siempre quedan, la de verdad.

Patricia Izquierdo Díaz


Dile que sí

Dile que sí, aunque te estés muriendo de miedo, aunque después te arrepientas, porque de todos modos te vas a arrepentir toda la vida si le contestas que no.

Gabriel García Márquez


domingo, 8 de noviembre de 2015

Te odio por amarte tanto

Idiota, consentido y depredador.

¿No te vale con el sufrimiento que dejas cada día, cada vez que pasas cerca? Buscas cualquier tontería para volver a tenerme a tu lado. Una excusa nada perfecta, nada sutil ni ingeniosa. Todo vale para estar lo más cerca posible de mí. Para machacarme, para hacerme sentir más culpable, para hundirme en cuanto levanto mi cabeza hacía un resquicio de luz.

Niño mimado. Has tenido todo en esta vida, no sabes lo que es luchar, los iguales que necesitan de tu ayuda para afrontar cada día. ¿Tú presumes de tu experiencia en la vida? Pedías dinero y te lo daban, buscabas trabajo, y lo tenías. Querías un coche, y en tu garaje aparecía.

El amor. Es es algo totalmente distinto, que se riega y cuida cada día. Que duele y hace daño a partes del cuerpo desconocidas. El amor no se pide, ni se mendiga. Ni siquiera se obliga. Surge de la nada un buen día, sin ser esperado, sin quererlo y a veces en los peores momentos.

Espero que eso lo hayas aprendido y lo tengas en mente. A la gente no se la compra, no se la impresiona con velas, bombones o el diamante más caro. Miento. Algunas personas sí; e insisto, el amor ni se compra ni se vende, a diferencias de las compañías.

Los celos son otra cosa bien distinta. Aparecen de las cenizas de un amor ya acabado, de un desamor prolongado en el tiempo. Los celos se reavivan cuando te veo con otra chica. Y no sé ponerles calma. Y esa es la razón por la que te odio tanto.
Por la que odio tenerte cerca siempre, paseando a mi lado, mirando de reojo. De ahí viene mi odio, de amarte tanto.

Patricia Izquierdo Díaz


Resquicios de valentía

La noche un preámbulo de mística,
se dice que el alma de búho invade las soledades,
pernoctan en desahucios anhelos utópicos,
se flagelan las ilusiones con látigos de falacias,
y sobreviven las compañías a solitarias tormentas,
pero es la rutina que se acaba,
la programación robótica de labranza,
entonces, bastardos sentimientos
abusan de los huecos del alma,
se aferran cual sanguijuelas ala epidermis del alma,
y solo la razón y la valentía,
esgrimen con dulzura y fortaleza,
del escape de los miedos,
por los resquicios de la valentía...
y de la vida.

Marius

¿Qué es lo nuestro?

Pero, en definitiva, ¿qué es lo nuestro? Por ahora, al menos, es una especie de complicidad frente a otros, un secreto compartido, un pacto unilateral. Naturalmente, esto no es una aventura, ni un programa ni -menos que menos- un noviazgo. Sin embargo, es algo más que una amistad.

Mario Benedetti


Mis ganas de sonreír

El ser humano tiene una capacidad asombrosa de alquimia.
Hagamos pues una danza en medio de la tormenta, una empresa a cada cambio, una canción de cada diálogo, un ejercicio de fe en cada plan, un acto de amor en cada esfuerzo...
Aquí están mis ganas de sonreír...


Mis ellas

"Las mismas que me han sacado mil y una sonrisa en esos días grises que después de verlas ya no lo son tantos, las que me sacan del agujero cuando me acomodo en él dispuesta a pasar allí una temporadita, esas mismas que hacen que un buen día lo sean aún más si nos juntamos en cualquier bar a arreglar este loco mundo a nuestra manera, porque no hay mejor manera de hacer las cosas que a la nuestra y junto a ellas"

Ofrezca vida

Si usted es una mujer, seduzca a un hombre que valga la pena, que le fecunde las ideas, no las entrañas. Atrápelo con las palabras, con miradas, con esencia. No se limite a ofrecerle sexo, ofrézcale vida.


Maravilloso desastre

Estoy hermosamente rota, perfectamente defectuosa, bonita locura, magnífica en la soledad, bella en mi deficiencia. En conjunto, un maravilloso desastre - le conté a un pajarito.

Denise Márquez


Se vive

La mente no está hecha para comprender ciertos misterios.

No entendemos la muerte, ni el amor.
No entendemos el viento, o el cauce de un río, ni las rutas de las estrellas, ni la vida.
No entendemos el color camaleón del cielo, ni las alas de una mariposa.

Porque esas cosas no se razonan, o se comprenden. Solo se admiran, se contemplan, se sienten. Se viven.


sábado, 7 de noviembre de 2015

Estar ausente de todo

Es absolutamente necesario suicidarse cada cierto tiempo.
Huir de uno mismo,
perderse,
levitar,
ayunar,
sentir el cuerpo vacío, agotado, dolorido.
Mudar la piel,
beber,
vomitar,
tocar fondo, follar con desesperación y luego no recordar nada.

Estar ausente de todo.

Para después, aferrarse de nuevo a la vida. Reencontrarse. Vestir con colores pastel, andar a paso ligero y sonreír a los vecinos cuando te saludan por la escalera.

- ¿Qué tal estás, preciosa?
- Jodidamente bien, gracias.


Ana Elena Pena


La neblina de la ilusión

Si no puedes ver tu propia sombra, has de ir en su busca. La sombre se oculta avergonzada en los oscuros callejones, pasadizos secretos y buhardillas fantasmagóricas de nuestra conciencia. Tener una sombra no es tener defectos, sino estar completo. Es una verdad difícil de entender. (¿No has intentado alguna vez decirle una verdad a alguien sobre él mismo y te ha respondido "No me psicoanalices" o algo por el estilo? El reino del inconsciente nos resulta tan peligroso como las profundidades del océano; ambos son oscuros y están llenos de monstruos invisibles.) Todos vivimos con los restos de ideales frustrados que una vez nos parecieron la solución perfecta. Cada solución coincide con una imagen del lado oscuro.


Si una persona te gusta

Si una persona te gusta:
búscala, hazle saber que quieres tener algo con ella a mediano plazo. 
Si una persona te gusta no calles, no dejes que el silencio te arrebate el amor que tienes en el color de tus ojos.

Juan Pablo Silva


Cuentos baratos de amor

El no le pudo decir nada bonito porque tenía la boca sucia de silencio de tan gastadas que tenían las palabras. Ella no le pudo dar una mirada coqueta porque tenía los ojos atestados de sombras de tan gastadas que tenía las lágrimas. Solo les quedó la piel para entenderse.

Y otros cuentos baratos de amor


Perdedor

El verdadero perdedor no es aquél que no gana. El verdadero perdedor es aquél que tiene tanto miedo a no ganar que ni siquiera lo intenta.

Pequeña Miss Sunshine


Dos almas no se encuentran por casualidad

Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la prueba evidente de que dos almas se encuentran por casualidad.

Jorge Luis Borges