lunes, 15 de febrero de 2021

Te quiero

Te lo podría decir hoy, pero es que ayer también te lo dije, y quizá mañana otra vez. Y tú bien lo sabes.

Te quiero.

Y te quiero todos los días del año y a todas horas, incluso cuando no podemos más. Te quiero así o como sea. Con lo que quieras. Te quiero en las victorias y en las derrotas. En los sueños cumplidos y en los que están por cumplir. Te quiero tirados en el sofá o recorriendo mundo. En cualquier parte. Comiendo pizza en casa o sentados en cualquier restaurante. Te quiero tal como eres. Con todo. Sin nada que quitarte. Te quiero cuando me abrazas por la espalda sin que me lo espere. Cuando me ayudas a ser mejor. Cuando me sorprendes, y da igual el tiempo que pase. Cuando, simplemente, eres tú, conmigo. Te quiero de la mejor manera que sé, como me sale y como lo siento. Pero siempre bien. 

Te quiero. Mucho. Ayer, hoy, mañana, y todos los días. 



 

Bienvenidas a "Desde mi Ventana"

 Os voy a hablar de ellas, de todas ellas.

Y voy a empezar por la primera que me tendió una mano. Rosa. ¡Qué descubrimiento! Tan joven y con tanta historia que me muero por saber. Y la pena es que tenemos muy poco tiempo al día para charlar. Ella es un gran apoyo dentro del cole, me entiende, hay como una conexión que no sé explicar, muestra menos de lo que es, dice menos de lo que sabe y piensa. Es increíble compartir con ella comida, siestas y muchos WhatsApp.

Laura es todo lo opuesto a mi. Es como una mini Campanilla que trabaja el positivismo. Ve más allá de las cosas malas, ella siempre tiene un saco de esperanza para todos los problemas del mundo. Pero es la primera que si te ve mala cara te presta su tiempo para que te desahogues, para que la cuentes lo que te inquieta, solo escuchando, y si se la pides... te da su opinión más sincera. Y por lo que hemos hablado eres también muy madura para tu edad. Es increíble poderte sentar a hablar tan abiertamente con alguien siendo tú misma desde la primera palabra.

¡Bea! Ella le da el toque de las emociones al grupo, aporta la comedia, la tragedia, el drama. Sus historias son dignas de una novela, y es la que nos hace que se nos pase las horas volando. Es de las personas que te gusta escuchar ya que te hace poner los cinco sentidos. Es trasparente y no ha perdido aún esa dulzura con ese toque aniñado que tiene, que hace que la quieras y acogerla, quizás, más bien es protegerla. Hace que la tengas cariño, y eso Bea, es un don.

Natalia es los cimientos del grupo. "Cuéntame y ya te digo". Escucha, además, creo que es la única de nosotras que piensa antes de hablar. Ríe, te saca del hoyo que estés metida, te reaviva. Es como si su lema fuera Hakuna Matata, no lo sé. Pero es la vida en estado puro. A su lado solo puedes sentir que la vida es precisa a pesar de todo. Y que siempre hay un plan B, siempre hay una cerveza en alguna terraza, siempre hay un rayo de sol en un día de tormenta.

Puedo decir que estamos locas, que cada uno a un nivel distinto. Que somos un buen equipo por que todas somo el complemento adecuado para ese grupo. Que si una cae, las otras la levantan. Que incluso nos podemos reír de su caída, pero evitaremos el dolor todo lo que esté en nuestra mano. Estar rodeada de personas tan valiosas, tan de verdad y que te permiten ser tú, con todos tus defectos y virtudes, no tiene precio. Poder ir a trabajar con compañeras así, se lleva mejor.

"No hay que llorar, que la vida es un carnaval y es más bello vivir cantando..."



Se cree el ladrón que todos son de su condición

 Y es justo lo que te pasa a ti, machote. El que tiene cuentas falsas para cotillear, para estar detrás de una pantalla y saber de aquellas personas de las cuales no tienes el valor para ir de cara. Siempre escondido, siempre detrás de una amabilidad que como dijo Aristóteles solo te hace ser un mierdas, que es lo que eres.

La peor persona que conozco con rasgos psicológicos muy desconcertantes (lo dejo ahí). Con un adulto nunca te enfrentas, ¿a que no, machote? Pero con un niño de catorce años que solo va en busca de seguidores, sí. ¡Ah, claro! A ese sí le contestamos puesto que tiene la misma capacidad mental y la misma madurez que tú.

Hay personas que hemos avanzado. Tú, está claro que no (y me río al pensar la pena que me das al intimidar a un niño). ¿Dónde está la amabilidad? Ah, cierto, solo es efectiva si tienes vagina. Y que sigas pensando que yo estoy detrás de ti, teniendo la vida tan maravillosa que tengo, donde tú hace más de dos años no tienes cabida. ¡Qué lo mismo es eso! ¿Te jode? Pues bien, o no, me da igual. Tú me das igual. 

Vuelve a molestar a los míos... Vuelve a intimidar a un menor, y se te caen los tres pelos que tienes, pedazo de gilipollas.

P.D. ¿Cómo sabes que soy su profesora? Ay, pequeño imbécil, se le pilla antes un... ¿Cómo era? Si es que no das ni para una neurona, chato. Deja de cotillear tanto y dedícate a tu vida, que debe ser muy aburrida.



domingo, 7 de febrero de 2021

Adiós, San Valentín

 Te voy a contar con palabras por qué todo esto funciona.

No necesitamos una cena especial si hacemos que todas sean divertidas. Si cocinamos y nos besamos. Si pedimos a domicilio y tardamos dos horas en decidirlo.

No necesitamos un regalo del centro comercial.

No necesitamos flores hoy, ya que todos los días tenemos una pequeña en el salón.

No necesitamos recordarnos algo que ya recordamos cada día al acostarnos. Esa manía de, al menos, rozarnos antes de cerrar los ojos.

No necesitamos un viaje para que nos vaya mejor. 

Hacemos mejores los viajes antes de despegar.

No necesitamos exponernos a la opinión de los demás. Lo que hay se queda dentro. Para que los lo proyectemos en la pared al besarnos.

Este amor funciona porque no es como el de nadie.

Es nuestro, tan nuestro que solo lo entendemos nosotros.

Un amor sincero, que ya es mucho en estos tiempos que corren.

Adiós, San Valentín, no te necesitamos.



FEBRERO 2021

1. El mejor abrazo no es el más fuerte ni el más largo. Es el de la persona correcta.

2. No me importa luchar contra el imposible si sé que ella me está mirando.

3. Estar solo no es malo. Lo malo es sentirse solo.

4. No es insomnio. Lo que no te deja dormir son las ganas reprimidas de escribirle.

5. En ti encuentro refugio al desastre que tengo por vida.

6. La gente como tú, la que no sabe lo que quiere, llena de dudas a los que sí sabemos.

7. Todo lo que no sea vivir buscando la felicidad propia es perder el tiempo.

8. Lo nuestro era tan sencillo, que era imposible que saliese mal.

9. Me faltan años para tanto sueño por cumplir.

10. Los domingos se llevan mejor con alguien que te acompañe en la siesta.

11. Supongo que hoy sólo es una noche más en la que me sobra cama y me falta valor para escribirte.

12. La amistad se demuestra, tarde o temprano.

13. Tú, para mí, has sido mil putadas y cuatro ratos buenos. Y yo, tonto de mí, sólo me quedo con lo segundo.

14. Te voy a querer tanto, que te vas a alegrar de todo lo que te han puteado en el amor hasta llegar a mí.

15. Se puede luchar contra lo que se siente, pero no se puede ganar.

16. El amor es subir el listón según te van destrozando, y que llegue alguien que lo supere.

17. Soy mucho más de lo que ves y mucho menos de lo que escuchabas de mí.

18. Me sobra tendencia a acordarme de ti y me falta valor para intentar hablarte.

19. Me gustas tú porque el mundo está lleno de personas que intentan ser distintas, y tú, simplemente, lo eres.

20. Si no quisiste intentarlo por culpa de terceras personas, no sentías tanto por mí.

21. Agradece si alguien te dice que no vas a conseguir algo que te propongas. Será lo que más gusto te dé contar cuanto te preguntes sobre cómo lo conseguiste.

22. Protagoniza locuras, todo lo demás no merece la pena.

23. Te quiero más que un gato a su séptima vida.

24. Quiero ser el mejor plan de tu fin de semana.

25. No vale la pena intentar ser algo que no somos por alguien que no es para nosotros.

26. La peor ruptura es aquella en la que seguimos queriendo a esa persona y ésta nos deja un destrozo que nos negamos a arreglar.

27. Tan iguales que parecíamos y, al final, tan distintos. 

28. Lo más importante en el amor es disfrutarlo, no las piezas que lo formen.





sábado, 6 de febrero de 2021

Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor.

 Escúchame...

Bien atento, con las orejas bien abiertas como les digo a mi niños durante la asamblea. 

Te quiero, te quiero como nunca he querido a nadie. De la manera más madura que existe, de la manera más veraz. Quizás al primer amor se le quiere más, pero a ti te quiero mejor. Sin esperar de ti nada, puesto que todo y más me lo das. Sin pedir y de corazón, sin esperar nada a cambio. Eres la persona con el corazón más grande de la Tierra. Y te quiero por eso y mil razones.

No me voy a ir porque tu mundo se ponga patas arriba. Desde el primer día que te vi, todos y cada uno de los días los hemos tenido moviditos y con algo que contar. Tanto es así que siento que te conozco desde siempre.

Javi, nos hemos comprometido y eso va mucho más allá que firmar unos papeles. Va mucho más allá de un "Sí, quiero". Esto va de decirte que sí a una vida contigo. Que te quiero a mi lado porque te amo, no porque te necesite, no porque no pueda vivir sin ti. Al contrario, puedo, puedo vivir sin ti, pero no quiero. 

Te quiero en el desayuno, en la comida, en la merienda, en la cena, viendo una peli o no haciendo nada. Pero te quiero hoy, mañana y dentro de treinta años. Y es cierto, que las palabras se las lleva el viento, por eso lo dejo aquí escrito. Por si algún día se nos olvida querernos... Recordarnos, que nuestra historia es más fuerte que cualquier problema, que cualquier persona que intente separarnos. Los cimientos en los que hemos crecido como pareja son inefables... qué bonita palabra, inefable. Es buena para definirnos. 

I love you to the moon and back.



Antiguas compañeras "Forever"

 El título es muy raro, lo sé. 

Pero quería dedicarle una entrada en mi blog. Tranquila, no habrá nombres y sabrás que es sólo para ti.

Como todas las buenas relaciones empiezan con un "me caías un poco mal". Sí. Y te explico porqué. Habías pasado por muchas cosas que yo desconocías, por muchos feos, por muchos momentos que dolían, y lo más seguro es que necesitaros contarlos, gritarlos al cielo, pero no supe verlo. Intentabas que todo fuera lo mejor posible. Que la convivencia en el cole fuera lo mejor para todas. Intentaste dar todo lo mejor de ti, y yo no supe verlo estando allí. 

Cuando salimos de ese lugar... ¡y qué lugar! Fuera, descubrí a la gran persona que eres. La persona que llevaba dentro una mochila que quería sacar todo aquello que dolía. Las dos acabamos llorando el día que nos despedimos de aquel sitio, y no porque nos diera pena irnos, no. Las dos lloramos por injusticias, por impotencia y por ver a personas tan malas haciendo daño por el simple placer de hacerlo, por estar llenas de envidia, rencores y competencias.

Ese ambiente nos afectaba también a nosotras, pero somos fuertes. Supimos salir de ello, supimos al final quién valía la pena y quien no. Supimos cerrar esa etapa con la mejor llave.

Ahora, no puedo estar más feliz por ti. Y quiero que sepas que aunque no hablemos todos los días, te deseo lo mejor. Que las cosas buenas que te pasen, me hacen feliz, y que si algún día necesitas llorar, gritar o enfadarte siempre estaré aquí, a la distancia de un mensaje o de un café.

Me apetecía escribir sobre ti. Porque eres una más que forma parte de mi vida, y porque me alegro de todo lo que se te avecina.



domingo, 24 de enero de 2021

La imperfección

 Soy una persona llena de defectos, pero siempre fiel a mis principios. Nunca me meto en la vida de nadie, en lo que hace nadie, en lo que siente nadie.

Procuro disfrutar de las pequeñas cosas, de escribir, de soñar con imposibles.

Utilizo siempre el "gracias", el "por favor". Puedo perdonar, pero lo de olvidar ya es otro tema. Lucho cada día por aprender a decir más veces el "lo siento". 

Odio la violencia, los libros que no son de papel y las canciones que no me dicen nada.

Me gusta ser una persona normal, tan normal como el resto. Pero totalmente imperfecta, para intentar cada día ser un poquito mejor.



Te colaste en mi cabeza

 Te colaste ahí, 

en los recuerdos de mi cabeza,

entre las ovejas cuando apago la luz.

Son ellas las que cuentan los momentos.

Me giro veinte veces y no hay manera.

Me lo prohibía y no hay manera.

Sales ahí paseando, sonriente en el borde.

Son las cinco ya.

Mañana toca madrugar.

Confío en que esta noche sea la última.

Ya pasaron tres veces quinientas.



En cada recuerdo

En cada recuerdo estás tú. En cada llamada desesperada cuando todo nos parecía demasiado complicado, siempre respondías tú. En cada mal momento en casa, me sigo acercando a la tuya.
Cuando no me apetece salir, vienes a obligarme, porque sabes que tengo un mal día y necesito unas pipas en cualquier parque.
En cada desamor, ahí estabas. Aunque sabes que la cagaba mil veces y la seguiría cagando, aunque tú me lo avisaras.
En esos viajes locos, en los que sabes el destino, pero ni idea de lo que sucederá. Porque cuando nos juntamos salen todas las locuras inexplicables.
Ahí están los miles de recuerdos vividos, los sueños que cumplimos y lo que quedan por cumplir. Y cuando alguno no salga, nos iremos de cervezas. A comer un helado. O a la parte más alta de la ciudad.
Porque esta amistad nadie más la va a entender. Pero hay algo seguro, ahí estaremos para siempre.


sábado, 16 de enero de 2021

Miles de flores

 Siempre pensó que le faltaba algo para ser feliz.

Como si la felicidad pudiera agarrarse como una flor que brota de la tierra.

Como si pudiera escogerla entre miles de flores más. A ella.

Solo a ella. Tomarla entre sus manos y deshacerla. En mil pedazos.

Pensar que vale más entre sus dedos. Sentir que es su derecho destruirla.

Acabar con su esencia.

Siempre pensó que le faltaba algo para ser feliz, hasta que la encontró.

De Fanny,



Llegar pronto a casa

 Es temprano todavía, toca levantarse ya, una ducha rápida y procuro no hacer ruido para no despertar. Un beso de despedida, un "te quiero" de verdad. 

Toca un nuevo viaje lejos del hogar. Esperas de aeropuerto, horas en un tren. Llegando a algún sitio, algunas veces por primera vez. Ese sitio donde te esperan con sonrisa en boca. Que te hace sentir que son mucho más que cuatro páginas. Sentimientos a flor de piel.

El cansancio aflota, solo quiere acostarte un día más. Mañana madrugar y volver a casa. "Primer vuelo, por favor". 

Qué cama tan fría si no estás. Qué comodidades que no sirven para nada si no te pierdes en mis piernas. Demasiadas toallas, gel para dos que siempre sobra. Llamarte antes de dormir... "Ya nos vemos mañana".



Ante el espejo

 De nuevo...

De nuevo me miro al espejo y me miro. Granos, rojeces, imperfecciones. ¿Cómo lo harán las chicas de las revistas?

Me miro esas chichas que sobran de mi cuerpo y que tantos quebradores de cabeza me han dado. Me miro, me vuelvo a mirar. Echo de menos el cuerpo que me dejó la cuarentena. En mi vida había estado tan... formada.

De nuevo, veo algo que no me gusta y eso me revuelve por dentro. Pienso en la comida como si veneno se tratara. Pero como. Como porque los demás me miran, porque es lo que hay que hacer, porque dicen que es una necesidad primaria. 

Me doy la vuelta y miro mi culo. Demasiado grande. Mi tripa nunca ha sido plana. De repente, me entran ganas de arrancarme de cuajo aquello que me sobra. Y me dispongo a ponerme a hacer mis rutinas de ejercicios. Una hora, dos... a veces hasta tres. 

Mi cuerpo cae en la esterilla. No puede más. Me entran calambres por las piernas. Me dan nauseas. Me siento mareada y veo un poco distorsionado. Pero da igual, aún me queda media hora más. Media solo (y nunca es media, lo sé). WonderWoman a veces se pierde entre ejercicio y tiempos, rutinas y ciclos.

Todo esto, porque ante el espejo, decidí subir a la báscula. ¿Mi peor enemiga? No. Siendo sinceros, mi peor enemiga siempre he sido yo.



viernes, 15 de enero de 2021

Ana da el vuelco

 Ana echa la vista atrás y se da cuenta de cómo han cambiado las cosas. Aquella fragilidad se convirtió en fuerza. Aquellas noches que buscaba excusas ahora son razones para seguir.

Ha convertido aquellas calorías escondidas en vitaminas para los demás.

Ha terminado haciendo lo que más le gustaba cuando era pequeña: ayudar a los demás.

Se ve reflejada, tanto que quiere ayudar a las personas que no son capaces de ver el problema.

No se rinde...



Grano de arena

 En homenaje a Pablo Ráez

Ha pasado el tiempo ya, pero eres inolvidable. Fuiste ese grano de arena que nadie quiere ser. Demostraste que la vida está para disfrutarla en cada segundo de respiración. Que cada día es uno más y no uno menos. La fuerza donde no quedaba, la inspiración y sueños para los demás. Que el reloj de arena giró muchas vueltas.

Desde este humilde rincón te doy las gracias por conseguir que vea las cosas de otro modo. Que seguro que yo no podría, pero ahora sé que lo intentaría hasta que no quedaran luces.

Gracias por tanto. De parte de todos y de la mía. Allá donde estés, que sepas que aquí estamos orgullosos de ti.

Que pasará el tiempo y seguirás sin estar. Pero tu recuerdo seguirá intacto.

Lo dije alguna vez: la vida, la fin y al cabo, son momentos. No voy a dejar de disfrutarlos.

"Siemore fuertes"

Para ti, Pablo.



¿Qué habría pasado?

 Nos pasamos la vida viéndonos por el vecindario. Por el barrio. Por el supermercado. Sabías perfectamente quién era y yo también quién eras tú, aunque nunca te dirigiera la palabra. Aquellos niños que todavía no entienden nada de la vida, ni de amar. Solo se guían por las superficialidades de la edad.

Ninguno reparó demasiado en el otro. Éramos invisibles. Yo, incluso, todavía más. Las miradas alguna vez se encontraron y, si la bajaba, era por timidez.

La vida te llevó por la senda de los errores. La ceguera de enamorarse por primera vez de alguien que piensas que es lo más que luego no resultó serlo tanto. Demasiado tarde te diste cuenta.

A mí por un camino con piedras, pero llano.

El tiempo respondió con los años que todos hemos cambiado.

Qué pudo ser y no fue; siempre quedará en el aire el "¿qué habría pasado si los dos hubiéramos hablado?".

Todavía quedan risas, pensando en el pasado.



domingo, 10 de enero de 2021

O encanto das palabras en galego

 Larpeirada

Agarimo

Cóxega

Brincadeira

Aloumiño

Lar

Boneco

Meigallo

Carallo

Treboada

Luscofusco

Bico

Bágoa

Ollomo, xoaniña, anduriña, bolboreta, paporrubio, vagalume, ruliña, cóbado, bágoa, xanela, cogumelo, orballo, l´strego, feitizo, morriña.

O encando das palabras en galego.

(Si no las conoces, busca su significado, te aseguro que merece la pena).



viernes, 8 de enero de 2021

Dos personas distintas

 Pareces dos personas distintas. Unos días tan de salir corriendo sin mirar atrás y otros de quedarte cerca hasta que se hace de día. Y, joder, me doy cuenta de que tengo suerte de me gusten las dos. Y que comería contigo de pícnic, aunque lloviera.



Terremoto

 Cuando todo estaba en silencio por dentro de mi ser, cuando parecía que llovía por dentro y nada calaba, apareciste en mi vida como un terremoto.

Un seísmo de mucha intensidad en mi escala de Richter. Una noche cuando lo único que me pedía el cuerpo era dormir.

Temblaba todo. Absolutamente todo. No podía pararlo. 

Ahora echo la vista atrás y veo todo lo que dejaste a tu paso. Rupturas, tristeza. Momento que, aunque pase el tiempo, nunca se olvidarán del todo.

Se notará siempre que por ahí pasaste tú arrasando con todo. Poniendo bravo al mar. Rompiendo cristales. Abriendo en canal.

No quiero saber tu próximo destino, que lo habrá...



Mujer II

 Tú, blanca como la nieve. Tú, frágil y a la vez fuerte. 

Tú, que cansas de noche y sonríes de día.

Tú, y tu melena que destaca allí por donde pasas. Arrasas.

Tú, dicen de ti que no han visto cosa más bonita.

Tú, que cierras los puños con fuerza, vas a ser una guerrera.

Tú, que me miras en los días malos, que los conviertes en buenos.

Tú, que quiero acostarme y no me dejas, algunas veces desesperas.

Tú, demos un paseo, recorramos la ciudad, me prestas tu maletero y tus sueños.

Tú, pequeña astronauta, cómo estás creciendo.