martes, 17 de agosto de 2021

Fitooooor

 "Fitooooor" es así como aparecía su nombre en el WhatsApp de Javi. Un compañero de trabajo, más, uno de su mejores amigos y testigo de mi boda.

Esta entrada quiero que vaya dirigida a ti. Siempre he pensado que se conoce más a una persona viendo con quién se junta que por sus actos o historia. Conocer su entorno es uno de los puntos más importantes para ver con quién estás. Y contigo ha sido súper fácil desde el primer momento. Desde que me senté contigo en un parque en uno de vuestros descansos.

Cada vez que veo a Javi mal, cada vez que me inquieta algo, me sale hablarte. Porque tu amabilidad va más allá de él, me la has transmitido a mí, preguntándome por mi cosas, a través de tu atención. Es un privilegio poder contar con gente tan de verdad, tan adulta, tan amable en el mejor sentido de la palabra. 

Para los demás que me estéis leyendo, para mí Fito es como un guía o un mentor. Es de los que entre broma y broma la verdad asoma, y ya te digo que si asoma. Es fácil contarle cualquier cosa, porque sabe ponerse en tu lugar, sabe qué puedes estar sintiendo de forma de tallada, te escucha atentamente, te ayuda a quitarle hierro al asunto, a esclarecer el problema y a verlo con una con la mayor simpleza que puedas.

Sabe estar, hasta en sus días libres. Sabe luchar por quién lo necesita, es más, sabe qué botón tocar para sacar lo mejor de ti, porque te cala, en una sola conversación, te cala. Favorece al que tiene al lado, es el abogado de los pobres, es fiel, leal y un apasionado de todo lo que hace, ya que pone todo su ser en ello.

Tiene una familia preciosa y una mujer, que la única vez que la he visto, me pareció un amor, una persona con la que me sentí muy bien a la hora de poder hablar, de aquellas que parece que conoces de siempre. Para mí, es una pareja admirable, de las que quiero ser yo de mayor, un equipo con sus más y con sus menos, con metas y objetivos que comparten, en los que se ayudan, en las que se ve que no dan el 50% cada uno, sino lo que uno necesita a cada momento. Dar, dar sin esperar nada a cambio. Así es Fito, de dar... de darse entero, de preocuparse por el más débil, de creer en la igualdad y de los pocos que aún siguen creyendo en la humanidad. Aunque este último apunte... a veces dudo. Quizás te lo cuente por quitar importancia al problema, podría ser. O quizás, es que aún cree en el hombre... algo que a mí me resulta muy muy difícil.

Fito, sentí que te debía unas letras por tantas cosas que has hecho por Javi, el valor y el amor que te tenemos en esta familia que con tu ayuda, oficializaremos en menos de un mes. Que sé que aunque no nos veamos siempre, ni estemos todos los días uno en casa de los otros. Siempre estás, para Javi y he comprobado que para mí también.

Esta, señores, es la familia que se elige, y Javi... no has podido elegir mejor.



jueves, 12 de agosto de 2021

Dolores de cabeza

 ¡Qué migraña más horrorosa! Por primera vez en el verano, deseo subirme a casa y no estar más en la piscina. Y mirar que hago las mismas horas que el socorrista todos los días...

Pero hoy estoy agobiada, a veces, los problemas te comen, tienes más frentes abiertos que la guerra de Afganistán, y aunque parezco que lo cuento todo... Las grandes batallas que libro, las batallo yo sola... Los problemas me hacen ser hermética. Acurrucarme en la cama esperando que la tormenta y jaqueca pasen de largo. Que pasarán, puesto que nada es eterno.

Hay ciertos temas delicados para mí. Hay temas que me invaden el cerebro por la noche y no me dejan dormir y mucho menos descansar y si a eso le sumamos la ola de calor interminable... Es fácil entender cómo me puedo llegar a sentir.

Estoy más lejos que nunca de mis amigas. Estoy pasando un agosto diferente. Echo de menos el frío de mi pueblo, mi casa, los atardeceres, vivir en la calle todo el día, salvaje e indomable. Echo de menos tantas cosas que si lo sumo a las preocupaciones, el resultado es mi gran migraña.

Al menos sé, y estoy segura, de que las decisiones que he tomado últimamente son las acertadas. El resultado quizás me ha sorprendido, pero no me arrepiento de nada hasta ahora. Solo... Que hay días que una no ve la luz. Y por mi forma de ser, mi manía de apartarme de todo el mundo... Hace que me sienta sola. Más sola que la una.

Es cierto eso que dicen, de que te puedes sentir sola estando rodeada de gente y qué verdad es. Mirar el reloj y que no avance. Que los días sean todos iguales y que te sientes a ver por dónde sale la vida.

No soy así. No soy de sentarme, es más, si veo algo que quiero, voy y lucho por tenerlo. Pero estoy cansada de luchar por cosas que no llegan nunca. Agotada de hablar, de expresarme, de decir o escribir y que nada cambie.

Sí, si te guardas las cosas, se enquistan, pero si las sueltas, tampoco vale para mucho. Discutir con la vida, luchar contra ella, cansa, desmaya y muchas veces no somos dueños de nuestro destino. Muchas veces, dependemos de otros y eso es lo que peor llevo. Estar a las órdenes de muchos incompetentes, de burocracias, de personas que te oyen pero no te escuchan... De tantas y tantas cosas... Que dan dolor de cabeza.



"El fascismo se cura leyendo, el racismo se cura viajando”... 📝Miguel de Unamuno


 

lunes, 9 de agosto de 2021

A mí

 "A mí me dejas de hablar de la nada y no voy a ir a buscarte. Y eso no significa que no me importes, significa que ya estoy cansada de pedirle a la gente que se quede en mi vida.

Quien quiera estar, que esté y quien se vaya, que no vuelva nunca más.."



"Cuando no se tiene el coraje de vivir como se piensa, se termina por pensar como se vive"


 

La verdad es que...

 La verdad es que...

Mientras más adulta me voy sintiendo, menos gente dejo entrar en mi espacio.

Con el pasar del tiempo y las tantas desilusiones, no aguanto, ni tolero faltas de respeto, ni que quieran invalidar mis sentimientos.

Mientras más adulta, menos drama quiero en mi vida.

Menos deseo entrar en otros mundos.

Mientras pasa el tiempo, me doy cuenta que exijo más a la hora de permitir la entrada a mi corazón.

Que ya no soy conformista.

Que no estoy dispuesta a tener menos

Que prefiero estar tranquila, sin nadie que entorpezca mi felicidad.

Que ya no pongo a nadie en un pedestal.

Y que las únicas expectativas que tengo, son mis propias metas por cumplir.



"Los ataques de risa con amigas dan vida"


 

Por mi

 "Hoy voy a hacer un brindis por mí, por lo que soy, por lo que valgo, por lo que tengo y por lo que no. Por aquellos amores que he disfrutado, por los que han quedado a mitad de camino, por lo que me enseñaron y no quiero. Por los que fueron cobardes y no se la jugaron por mí, ni conmigo y por las veces que yo lo fui. Por las grandes amistades que conservo desde hace años. Por los que van llegando y van demostrando de qué palo están hechos. Por los que me demostraron que no sirven ni para vecinos. Hoy brindo por todos y cada uno de ellos.

Por quien me saca sonrisas a diario, por quien también me hace derramar lágrimas, por quien enciende mi deseo y me hace sacar lo mejor de mí. Por aquellos que no me pueden ver ni en pintura, ni yo a ellos. Por quien me ama, y por quien me odia. Por todos sin excepción, pero sobre todo POR MÍ"



"No tengas miedo a envejecer. Harás las mismas cosas locas, solo que más despacio".

 


Te lo explico

 "¿Sabes la diferencia entre estar enojada y estar decepcionada? Te lo explico:

Cuando estás enojada se grita, se llora, se pelea, llega la calma y todo pasa.

Cuando estás decepcionada, se grita por dentro, se muestra calma aparente, pero no pasa, te desgasta por dentro y te cambia.

Ante la decepción es mejor entender que las cosas no pueden ser diferentes y que ha llegado el momento de partir"



"Me apagué un poco, pero me volví a encender, porque yo siempre puedo, siempre pude y siempre podré"


 

PARARSE

 "Quizás vivir sea pararse a ver un atardecer, pararse a disfrutar de la lluvia, pararse a escuchar de verdad, pararse a mirar a los ojos, pararse a valorar lo que nos rodea, pararse a pensar que quizá vivir sea, de vez en cuando, de cuando en vez, P A R A R S E."



Crecí

 "Crecí viendo a mi madre superar cada obstáculo que la vida le ponía. Pasó por momentos tan difíciles que a veces se iba a dormir sintiéndose exhausta y con lágrimas en los ojos, pero aún así se levantaba cada mañana con energía y ánimo para dar su mejor esfuerzo y darnos amor incondicional. Soy una mujer fuerte porque fui criada por una mujer fuerte".



"Hay mujeres que son como el ave fénix; pueden aniquilarlas y destrozarlas, pero vuelven a resurgir de sus cenizas"


 

Mi superheroína

 Yo no soy ningún superhéroe.

Te diría que supongo que ya te has dado cuenta, pero cuando a veces observo tus ojos fijos en mí brillando de esa manera entiendo que no, que no lo sabes. 

No sé cuánto tiempo pasó hasta que te vi sonreír por primera vez. Tu gesto siempre era serio, retraído, tal vez cansado. Y aun así no te hizo falta ni una mueca para que ya no quisiera mirar otro nunca más en mi vida.

No sé cuánto tiempo pasó hasta que te vi sonreír por primera vez, pero ocurrió.

Cansada de tener la cabeza baja miraste hacia arriba y me encontraste ahí, volando, intocable, invencible.

Y sentiste que había llegado a tu vida para salvarte.

Pero yo no soy ningún superhéroe.

Yo tan sólo soy alguien que aprendió a ponerse el traje de manera que le quedara marcado y le resaltara, que aprendí a bordar mis iniciales en él, que logré que todos pensaran que soy infranqueable y que tengo súper poderes verdaderamente atrayentes, pero en realidad no hay nada de eso, sólo que siempre he sido un gran ilusionista.

Y tú sigues mirando hacia arriba mientras me ves surcar el cielo, y aplaudes emocionada; y yo te miro brillar esos ojos tristes, sonriendo tan feliz.

Ahora empiezas a quedarte dormida, y en tu suspiro calmado se advierte tu tranquilidad porque yo estoy a tu lado, porque te protejo, porque te sientes segura sabiendo que nunca dejaré que ningún supervillano te haga daño, y no te das cuenta de que el traje sólo es un trozo de tela, y que aunque me tocas la piel no te dejo advertir las numerosas heridas que tengo por todo el cuerpo, y que no sanan tan rápido como tú crees.

Pero luego amanece y vuelves a mirar hacia arriba para buscarme, y lo que no sabes es que soy yo el que aún no ha encontrado una escalera suficientemente digna para ponerme a tu altura, y que si intento volar alto es sólo para poder mirarte a los ojos, y que aunque creas que estoy acostumbrado a vencer al mundo debes saber que no, que el mundo siempre me devastó, el mundo siempre me golpeó hasta dejarme hecho trizas, el mundo estaba a punto de vencerme definitivamente antes de que tú llegaras.

Pero ahora todo ha cambiado. 

Ahora tengo razones para ganarle.

Porque tú estás en él.

Eres tú la que hace que cada día siga con vida. Eres tú la que tiene súper poderes. Eres tú la que con su gesto serio hizo que no quisiera mirar ningún otro gesto más, la que cuando me sonrió entendí que llegó a creer que nunca más lo volvería a hacer, la que pone su mano encima de mi pecho y el acero se vuelve barro. 

Y tú, en vez de aprovecharte de ello, decidiste darle forma.

Y los supervillanos se aterran, sí, pero no por mí, sino porque tú estás conmigo.

No, no soy ningún superhéroe.

Lo más cerca que he estado de ello fue cuando decidiste sonreírme a mí, y a nadie más.

Lo que quiero decirte con todo esto es que, aun con todo, si es para salvarte a ti no dudaría ni un segundo en ponerme la capa y mi falso traje cada noche y salir ahí fuera a luchar contra el mundo -aun sabiendo que algún día acabaría por aniquilarme definitivamente- sólo por verte mirando hacia arriba, orgullosa de mí, aplaudiendo emocionada, con tus ojos tristes, y sonriendo tan feliz.

Porque tal vez sí que empiecen a sanarme las heridas. 

Y tal vez sí que lleve unas iniciales bordadas. Pero no son las mías. Ni son en la ropa.

Duerme tranquila, y gracias por salvarme mientras crees que te salvo.

Porque aquí, la superheroína, eres tú.



domingo, 8 de agosto de 2021

Infinitamente guapa

 “Infinitamente guapa cuando la vida te dice que no y tú le gritas que sí. Cuando no te rindes y descubres que vales más de lo que piensas, cuando te vistes de actitud y libertad arrolladora. Cuando sigues adelante aunque te duelan los días. Sí. Estás y eres infinitamente guapa cuando crees que no puedes más, cuando pides ayuda y le tiendes la mano a los latidos de otro corazón. Guapa porque sabes volar dentro del huracán y aterrizar de pie y descalza después de la batalla. 

Guapa. Infinitamente guapa porque estás llena de coraje, de "ojalás" y de "yo puedos" aunque a veces no los veas. Infinitamente guapa cuando lloras porque te duele la verdad, cuando sientes por encima de todo y todos, cuando nadie te ve en la soledad de tu habitación y bailas desnuda al soplar el viento. Infinitamente guapa cuando arrancas y no te pones frenos y trabas, cuando no te paras ante las miradas ajenas, esas que todavía no han aprendido a mirar. Guapa cuando confías en ti y sonríes por los demás. Cuando no te imponen una talla, cuando te levantas guerrera y le pones una alfombra roja a tus arrugas y ojeras, a tus kilos de más o de menos, a tus cicatrices y defectos imprescindibles y perfectos.

Guapa a rabiar. Y si algún día se te olvida. Si algún día el espejo se levanta traicionero y no te muestra la realidad, vuelve aquí, justo a esta línea, y lee en voz alta: SOY INFINITAMENTE GUAPA. Y créetelo.

PD.1. Las personas seguras de sí mismas son las más guapas.

PD.2. No traiciones tus principios por los principios de otros, y así hasta el final. 

PD.3. Infinitamente guapa cuando cierras los ojos y sueñas mucho y muy fuerte.



sábado, 7 de agosto de 2021

Piñata para una vida

 Sumerges tu mano bajo mi falda con la cara de un niño dispuesto a robar su primera golosina.

Y a pesar de saber que no soy el primer dulce que te llevas a la boca, traigo conmigo los nervios del primer escondite de la infancia.

Debo confesar que no hay mayor regalo en la vida que ver en tus ojos claros las ganas de apagar todas las luces, de cerrar las fronteras que nos separan del mundo, y llenar de calos los metros que nos rodean.

A finde cuentas, y hablando claro, debo confesar que nada me pone más que tu risa en mitad de un beso, que al mirarte ato las horas con orgasmos incansables, que -el día que decidas huir- al niño de las golosinas pienso regalarte una piñata en la que quepamos tú, yo y el mar.



Vuela, niña

Vuela, niña.

No te preocupes por las heridas que no se cierran en tu espalda:

No es que no se curen, es que te están saliendo alas.

Despega tus pequeños pies del suelo y no vuelvas a posarlos nunca más, viaja hasta ese cielo del que tantas veces me hablaste en aquella cama de madrugada, de todas esas ideas que te llenaban la mente y no te atrevías a contarle a nadie por miedo a que te creyeran loca, de todo lo que me confesabas en aquellas noches y yo supe que algún día lo ibas a conseguir.

Tienes todo para volar. No pierdas el tiempo en el suelo.

Grita, niña.

Grita, protesta y maldice.

Nunca dejes de gritar, porque confundirán tu educación con que les temes.

Grita hasta que te sangre la garganta, hasta que rompas a llorar con el corazón encogido, hasta que estrelles todas las cosas que encuentres a tu paso contra la pared y caigas rendida al suelo de rodillas del más puro cansancio.

Vuela, niña.

Vuela al lugar donde perteneces. Esta Tierra siempre se te ha quedado pequeña: la gente, su forma de pensar, de actuar, de sentir. No me extraña que me dijeras tantas veces que no lo comprendías, que tu mente no lograba entender por qué el mundo era así. Tú no tienes que ver con este mundo. Por eso me enamoré de ti.

Por eso te digo que vueles, que vueles alto, que no te preocupes, que sé que te seguirás acordando de mí, y que tú sabes que yo seguiré estando contigo. Y que cada paso que des en las alturas yo sabré que lo das. Y que estás en tu camino. Ese camino que nunca entendió nadie, porque ellos sólo son terrestres.

Me guardo tu olor por si algún día me olvido de cómo se respiraba, me guardo tu risa por si algún día me vuelvo sordo, me guardo el brillo de tus ojos por si algún día me quedo ciego y me guardo la ilusión en tu voz cuando me contabas todos aquellos sueños por si algún día me quedo sin esperanza.

Grita antes de marcharte para que el eco viva siempre en sus oídos, grita tu nombre para que nadie olvide jamás quién eres, grita lo que eres para que sepan que después de toda una vida intentando encerrarte en su mundo, al final les diste una patada en el culo, hiciste añicos la jaula, y volaste.

Y de las heridas abiertas en tu espalda te nacieron alas.

Y cuando encuentres unos ojos (no tengo duda que lo harás) que te miren como te miro yo, y cuando le cuentes todos tus sueños, y en vez de sentirte loca te sientas de nuevo comprendida, como hiciste conmigo, no te sientas mal, ni le expliques quién soy.

Con sólo una vez que me nombres no tengo duda de que entenderá que, en ese corazón que empieza a llevar su nombre, en una esquinita, con tinta de esa que no se borra, estará siempre escrito el mío. Y así lo aceptará.

Yo, por mi parte, me guardo tu voz.

Me guardo tu voz susurrando mi nombre, por si alguna vez me olvido de quién soy.

Gracias por haberme dado el honor de cruzarte en mi vida.

Jamás dudes de lo que eres.

Yo, desde aquí, no lo haré jamás.

Y ahora vuela, niña.

Esta Tierra siempre te quedó pequeña.



martes, 3 de agosto de 2021

¡29 años!

 Este es un cumpleaños diferente. Muy diferente.

Para empezar, mis compañías han cambiado. Hemos pasado del gran grupo de amigos variopinto del año pasado a vivirlo en la más estricta intimidad.

Tras haber pasado un susto tan grande, donde mi padre se debatía entre rendirse o no ante el covid en el hospital, hemos decidido no hacer una gran fiesta y vivirlo de otra manera, con Javi, el cuquito y un puñado de amigos, nada más.

También es un cumpleaños diferente porque... es mi último cumple de soltera. En poco más de un mes, estaré dando al "sí, quiero" al que sin duda es el mejor regalo de este año. Mi primer cumple a tu lado Javi. Y no sé cómo agradecerte tantísimas cosas. Ser el mejor apoyo que he tenido en mi vida, ver cómo me mimas y te desvives por mí, luchando como ya has aprendido con el escudo que llevo por vestido. Cuando los problemas me hacen pequeña y me da por esconderme en una orillita de la cama sin apenas contacto con el mundo que me rodea.

Has aprendido a abrazarme cuando ni yo misma me he centrado, cuando vuelo y vuelo en busca de soluciones para todos los problemas que lleva mi cabeza. Gracias por la cantidad de detalles que tienes que no llevan una etiqueta con su precio. Gracias por hacer de mi vida el cuento de hadas que pensé que nunca llegaría, por ir escribiendo capítulo a capítulo y día tras días.

Por supuesto agradecer a todas mis amigas/os que de una manera u otra (llamadas, mensajes, videollamadas...) han estado a lo largo de este bonito día, donde los veintitodos me han sentado un poquito mal (llevo fatal cumplir años). Y a mi familia, a los que se han acordado, ya que agosto es un mes para perder la noción del tiempo, es el mes de vacaciones por excelencia donde todos deberíamos abandonar el calendario y el reloj, donde despejar la mente y cargar las pilas.

Gracias a todos los que a través de Facebook o Instagram habéis estado ahí para felicitarme.

Por fin mi vida se encamina. Con vistas a un nuevo trabajo que por fin me gusta y que estoy deseando que llegue Septiembre. 

Septiembre...

El mes del cambio. Todo empieza en septiembre: las dietas, un nuevo trabajo, un nuevo proyecto, una nueva oportunidad... Una boda... ¡Ais! Vértigo es poco lo que siento, pero es que mejor rodeada no puedo estar.

Así que... ¡Gracias!