jueves, 1 de abril de 2021

Desde el primer día...

 Desde el primer momento lo supe. Te ibas a estrellar. Era difícil de ver, pero nadie era capaz de decir nada. Todo lo que corre demasiado impacta todavía más fuerte. Y las heridas son todavía más dolorosas.

Aun así, me gusta tu cara de sonrisa, haciendo como que no pasa nada. Borrando recuerdos como si nadie hubiera asolado todo a su paso. Supongo que te importaba una mierda que te avisara, pero lo supe. Llámalo sexto sentido. Llámalo intuición.

Lo difícil que tiene que ser meter una vida convertida en semanas dentro de unas cajas aún revueltas. Me acercaría a ti para darte un abrazo fuerte, pero ya no procede. Ya no viene a cuento.

Y no me diré que me alegro, pues mentiría, pero la satisfacción que produce saber que una vez más no me equivocaba al predecir me hace seguir confiando mucho en mi mente.

Menos mal que los sueños rotos un día vuelven a nacer, casi sin avisar. Y aunque yo no estaré tampoco, me volveré a alegrar de que la vida te siga dando oportunidades. Me gusta, y la razón es que te las mereces, nadie te regaló nunca nada. Y a quien lucha por sus sueños que le vaya siempre bien.



Igual es eso

 Igual es eso que todo el mundo busca. Muchas sonrisas en la boca. Muchas ilusiones escondidas debajo de los párpados. Digas lo que digas, la única cura de la felicidad es la que pone tu sonrisa cuando te acaricio. Y cuando te vuelvo a acariciar.

Igual esta vez te compensa acostumbrarte, su costumbre es bonita. Y te mira bonito cuando te besa. Esas ciudades enormes donde no se ven las estrellas se convierten en universos si tú vas de mi mano. Esas veces que aprietas, que significa que te mueres de ganas de besarme.

Esos ojos grandes que (tenías tú razón) dicen que no se la juegan por nadie que no le importe muchísimo (o TODO).

Pues sí que debo valer para todos los esfuerzos. Un viaje tranquilo por la costa, durmiendo hasta las doce y abrazándonos hasta la hora de comer. Que se vea el mar y que nos digan si queremos otra de pulpo a la gallega. Esa canción de Ahí va la niña que tanto me gusta. Que mires hacia el otro lado y me veas a mí como postre. Y yo te coma también con la mirada. Que luego deje la tuya perdida. Esas sí que son vacaciones en el paraíso.

Gracias por este color intenso. Boca preparada. Seguridad cargada al cien y con el cargador enchufado a la pared. Cualquiera de las que utilizo para besarte apoyando tu espalda.



domingo, 21 de marzo de 2021

MAYO

 1. Soy un manojo enorme de defectos dentro de un corazón limpio.

2. Me gusta la gente que disfruta mucho más ilusionada cuando regala algo que cuando lo recibe.

3. Algunas veces parece que no merece la pena el mundo. Pero tú sonríes y todo gira rápido de nuevo.

4. Nadie podría romperle el corazón. ¡Como si no fuera pedazos ya!

5. Si hubiera salido de tu boca un "me acuerdo de ti", cómo serían ahora las cosas...

6. Contigo la cama no tiene lados.

7. Siete años de buena suerte le diste al gato cuando se cruzó contigo.

8. Al final me di cuenta de que no eras tan fría como parecías, solo un poco seca con quien no sabe hacer que se te iluminen los ojos.

9. Todos tenemos una carta que nunca romperemos, una pulsera que significa más que moda, una camiseta que huele a recuerdos y una persona en forma de secreto.

10. Siempre recordaremos esa historia de cuatro días y tres noches que nos hizo sentir más cosas que otras muchas que duraron varios meses.

11. Por mucho que cambie de libros, sigues en todas las historias de mi cabeza.

12. Deberíamos aprender a no sufrir por adelantado. A disfrutar el presente.

13. Contigo me pasa eso de que, aunque no estemos haciendo nada, incluso así, tengo la sensación de que no querría estar en ningún otro sitio.

14. Y no sé, conseguiste que dejara de verme reflejado en los espejos de cada coche de la ciudad, para hacerlo en tus ojos. Y es bonito.

15. Me gustas más que despertarme de madrugada y ver que todavía faltan cuatro horas para levantarme.

16. Había estado en tantas casas... y de repente un día me sonreíste y te convertiste en hogar.

17. Tu boca ojalá sea sin billete de vuelta.

18. La ilusión de planear. De preparar. De viajar. De pensar lugares y cosas que hacer. Con alguien que te da ganas de eso y de más...

19. Querer es encontrar sinceridad en unos ojos dentro de este mundo de mentiras.

20. El detalle de encontrar unos segundo sueltos para que te acuerdes de mí.

21. Al final te da igual tomar un cola cao calentito o una copa bien cargada. Lo único que importa es que la persona sea compañía y lugar.

22. Cerca o lejos. Pero en el momento de estar, estamos los dos. Sin dudar y sin esperas. Amistad de la que da igual el tiempo que pase.

23. Un día te das cuenta de que todo lo que sufriste anteriormente es recompensado con cosas buenas.

24. Viene el invierno, pero contigo es otra cosa.

25. Mi propio París es cuando me miras y sonríes. Subamos a la torre.

26. Es simple. Haz siempre lo que te dé la gana. Pero si prometes fallar, no lo hagas. Si no eres capaz, sigue a tu bola y respeta.

27.  Es mejor domingo si estás sonriendo cerca.

28. Hay domingos para dejarse de pensar en todo lo que preocupa y empezar a mirarte.

29. Te veo muy guapa ahí apoyada. Ahí, en la línea que separa lo cómodo de lo que te emociona de verdad.

30. Algunas veces me pregunto cómo sería la vida conociendo a alguien en una fecha distinta. Piénsalo.

31. La humildad te lleva a lugares donde la arrogancia jamás podrá.



Salvavidas

 Hay personas que te usan de salvavidas, que se aferran a ti hasta que llega un barco más bonito.



Sensaciones

 Mi canción favorita es oírte cuando caminas descalza hasta mi cama.

Mi color favorito es el del brillo de tus ojos cuando te corres desencajada.

Mi película favorita es verte mover las caderas como si fueran fotogramas.

Y si tuvieras que elegir una ciudad, no lo dudes: elegiría tu espalda.




Podría mentirte

 Podría mentirte y decirte que solo tengo una razón para quedarme toda la vida mirando tus dos ojos. Tres cervezas son pocas si pasan por tus labios. Y cada cuatro estaciones te seguiré diciendo que te quiero. Cinco (diez) nuestros dedos si se juntan. Seis paradas de autobús si hace falta, siete días a la semana. Hasta las ocho de la mañana riéndonos en la cama. Es la nueve tu canción favorita, dejas siempre que se repita. Y si a algo le daría un diez es a tu sonrisa cuando se acerca.



Ahora nunca se llaman

 Todas las noches se arrepienten. Tenía todo lo que quería y lo dejó marchar. Bueno, más bien le invitó a que lo hiciera. Y cuando quiso volver una vez, allí ya no estaba. No habrá noche en la que no piense que ojalá al levantarse todo pudiera volver a ser como antes. Cómo fue tan idiota, no saber valorar tantas veces tantos detalles. Incluso extraña aquellos defectos. Odia pensar en aquellas tardes en las que ponía excusas para no quedar. Aquellas noches en soledad en las que lo echaba de menos. Quizá verlo tan seguro todo y que todo fuera perdonable, aunque hiciera daño.

Y ahora, todavía tan cerca y a la vez tan lejos, observa cómo su otra mitad rehace si vida poco a poco. Sin echar la vista atrás, aunque duela. Hay cosas imperdonables. Y hay veces que el daño llegó a cantidades que no se pueden permitir. Que quizá se la pudo jugar una vez, pero por dos ya no pasa.

Y seguirán pasando los años, las canciones, las arrugas y todavía muchos recordarán que una vez fueron un viaje para dos. Y ahora nunca se llaman...



Ya estás aquí

 Ya estás aquí. Mientras escribo estas líneas, miras fijamente un nuevo peluche al que parece que le hablas. De vez en cuando, le cuentas algo en tu nuevo idioma que todavía no entiende nadie. Balbuceas, parece que mañana vas a decir "papá".

Estás preciosa. Con tus mofletes, tus ojos de mamá y tu melena que llama la atención allá por donde pasas. Que rápido ha pasado el tiempo en estos cuatro meses. Al principio, te portabas un poco mal, no te voy a engañar. Pero cada vez te veo más larga, más sonriente, más feliz.

Has llegado a nuestra vida para hacernos sonreír cada noche al acostarnos, aunque estemos llenos de sueño. Pronto tendrás tu cuento.



sábado, 20 de marzo de 2021

Y nunca escampa

 Casi nunca deja que la vean llorar, pero, si te fijas un poco, te das cuenta de que calla más de cien veces al día. Tarda un poco más en reaccionar por las mañanas. Mejor dejarla un poco a su aire hasta que abra los ojos del todo.

Incluso así, está preciosa recién levantada, con ese pelo para cualquier lado y sin una pizca de maquillaje. Y si se hace una coleta alta, ni te imaginas. Descalza por la cocina y las uñas de los pies pintadas de todo. Es como una tormenta en pleno verano. No sabes nunca cuándo va a aparecer. Y si lo sabes, es muy sigilosa. Y de repente, se cuela en tu vida y nunca escampa.

Cuando hace la maleta, deja fuera los sentimientos y mete muchas camisetas de colores. Perfecta no es, pero destila encanto a cada paso que da por las calles del dentro.

Pero, al final, es de cosas simples y bonitas. Nada le gustaría más que quedarse dormida mientras le tocan el pelo. Sin series antes, sin lujas nunca. Una mano suave y larga que busca siempre dar placer.



La impotencia

 La impotencia que dan las personas a las que les da igual lo que les digas. Porque les da todo exactamente igual.

Como si viviera en una gran nevera (de una casa abandonada).

Que te hacen sentir tan mal que te terminas marchando.

(Aunque sea para beber algo de tiempo).



Aprender

 Estoy aprendiendo a lidiar con mis miedos. Los quiero alejar todos, aunque sea poco. Esa inseguridad tan característica solo me hacía tener celos. Y cada vez más celos.

Y jamás me dice un motivo para no confiar, solo eran películas de Óscar que me montaba en mi cabeza. Sin argumento ninguno.

Y CON ESOS CELOS NO HAGO NADA MÁS QUE ALEJARTE. Cuando precisamente busco lo contrario.

Ha llegado el momento de lanzar al vacío esta temeridad y aprender a querer de verdad.



Las caricias

 Las caricias que quieren tranquilizarte, las de placer, las de amor. Las de dos manos que se rozan y hacen temblar. Las caricias que avisan de un primer beso por adelantado. Las caricias a tu hijo, las de tu madre antes de dormir. Las caricias  que sabes que indican que todo está acabando. Las caricias clandestinas. Las caricias de después de corrernos. Las caricias que deseamos y jamás llegan. Las caricias en el pelo. Las caricias en los muslos. Las caricias de sorpresas y de amistad. Nuestras propias caricias.

Mientras las caricias sigan ahí, nada habrá acabado.



Más que humano III

 Nunca he compartido eso que decían de que eras simplemente un animal muy bonito. Para mí, siempre fuiste la compañía, la lealtad y el cariño. Algunas veces, incluso, me sorprendí hablando contigo como si en algún momento fueras realmente a responderme.

Cuando llegaste, jamás pensé que me daría tanto amor, ni que yo sentiría enormes ganas de darte mi cariño. Cuando tuve que irme unos días y no podía llevarte, notaba tu ausencia.

Hemos jugado, hemos saltado, hemos recorrido las calles, aunque algunas veces me desesperas. Sobre todo, aunque días en que no comías nada y estaba muy preocupado.

Incluso creo que algunas veces me entendías y, sin decir nada, encontrabas respuestas.

Y ahora que he visto el final, me doy cuenta de que nada podrá reemplazarte. Como a las personas inolvidables.

Te echaré de menos, pequeño amigo.



viernes, 19 de marzo de 2021

Si ya era difícil

 Si ya era difícil entrar en ti, imagínate tener que salir a la fuerza. Descubriendo que, si hay algo más complicado que dar un primer paso hacia ti, es dar el último antes de dejarlo todo atrás. Para ti resultará fácil. Fácil como todo lo que te importa una puta mierda. Básicamente todo.

Como volver a casa triste a las cinco de la mañana. Ver esa mierda de reflejo en el espejo. La razón es porque te da la gana de no dar señales de vida y prefieres agarrarte a cualquier barra. O cama.

Y a las tres de la tarde del domingo dirás que se te fue la olla, en un WhatsApp de mierda que ya no em dice nada.

Y me lo dejas todo a mí... para eso tampoco tienes valor, no esperaba menos. Que decida yo si mandarte a la mierda. Mientras repites que eso no es así.

Conseguiré no hablarte en dos semanas y aparecerás sin avisar para recordarme lo mucho que me haces temblar cada vez que me hablas. Por si vuelvo a caer, por si vuelvo a alegrarte durante cinco días.

Pero esta vez no. O eso espero.



Supongo

 Supongo que me miro mucho en el espejo, intentado que la ropa nueva me siente mejor. Supongo que prefiero dormir abrazado a ti que en soledad. La cama tiene otro olor, tiene tu cabeza apoyada en mi pecho. Supongo que algunas veces soy un poco hipocondriaco. Supongo que algunas veces me entra algún pequeño miedo que solo tú sabes calmar. Supongo que no soy el mejor en nada, pero me veo capaz de tener el récord del mundo en tratarte bien. Supongo que algunas veces soy algo idiota. Supongo que supones que tengo mil ganas de hablar contigo. Y te quiero. (Esto no lo supongo, esto lo sé, y es gracias a ti).



Quiero contaros

 Quiero contaros, mamá y papá, que algo no va bien. Bueno, a mí sí, pero conozco a alguien que necesita ayuda.

Hoy le he visto llorar en el baño del colegio. Le pregunté qué le pasaba, pero no quiere decir nada. Solo tragarse las lágrimas y continuar hasta mañana.

Creo que sé qué le pasa. Muchos compañeros de clase se ríen de él. Y de verdad que no hace nada, solo le gusta dibujar mientras los demás juegan en el recreo. Le llaman "el rarito" y algunas veces le pegan. Y yo no lo entiendo. Un día le quise ayudar y yo también salí perdiendo.

Y no quiero callar. Quiero gritar esta injusticia. Solo quiere ser feliz y no llegar cada mañana temprano con miedo.

¿Qué debo hacer?, me pregunto algunas noches. Ahora me apoyo en vosotros.



Me hacías sentir

 Me hacías sentir que, aunque detrás de la ventana el mundo se acabara, si seguiríamos un rato más en la cama no pasaría nada.

La tormenta se hacían todavía más preciosas si tenían tu espalda. Eras el desayuno en la cama y, muchas veces, la merienda en tu boca.

El cartero siempre llamaba dos veces y nosotros nos besábamos. Las risas jugando a las almohadas con Venecia sin agua de fondo.

Madrugada de ver series en Netflix contra tu pecho.

Aún muchas veces noto la ausencia, cerrando los ojos con las heridas en el techo.



Aquella noche

 Ascensor, aunque solo eran dos pisos. Suficiente para mordernos la boca y desvestirnos con la mirada. A duras penas abrimos la puerta, las llaves aterrizaron en algún lugar del suelo. Una pierna doblada contra la pared y quedaron al aire tus caderas. Agarré tus manos suavemente y las apoyé hacia arriba. Sonreíste porque sabías que no quería ni un centímetro de tu cuerpo sin probar.

La camiseta subió por los brazos y volviste a reír. Me acerqué a tu cuello y cerraste los ojos. El deseo de lamer tus pechos mientras gemías.

No existía nada más en aquel momento. No se salvó ningún músculo de nuestro cuerpo. El calor y la puerta de la habitación sin cerrar. Fue más verano cada hora de aquella noche.



jueves, 18 de marzo de 2021

Y en tu pecho

 Esa maldita sensación que tengo cada que apago la luz.

La de saber que nada de lo que haga te va a servir.

Por mucho que lo intente, siempre sabré que tienes muchas cuentas pendientes por curar. Que todavía recuerdas.

Yo, que lo daría todo con los ojos cerrados y en tu pecho.



Quiero decirte

 Solo quiero decirte que contigo la risa sabe mejor, que el dolor se sufre menos que los silencios hablan demasiado.

Y que eres la única persona con la que me sentí totalmente desnudo sin quitarme la camiseta.



Como si nadie pudiera ver

 "Por supuesto que sé que hay algo que no funciona, pero también que hay algo que me hace seguir un día más hasta que llega la noche, por si mañana por la mañana todo mejora. Por si vuelven a aparecer los detalles inesperados que adornan sinceros las mañanas de invierno. Ya no sé si es ilusión o miedo a que no existan otras ilusiones. Ya no sé si recuerdo si este es el camino".

Y en mi sonrisa diaria, sigo reflejando que todo va bien. Como si detrás de esa máscara nadie pudiera ver que está la tristeza de que algo no funciona.



Música

 De los discos en vinilo hasta la música en formato digital. El cassete con sus caras. El CD revolucionario. Los primeros MP3. El tiempo ha pasado, todo se ha adaptado a la época.

Pero las canciones siguen teniendo sentido, recuerdos, personas y sensaciones. Nos hacen soñar. Todos sabemos cuál es nuestra canción favorita, el grupo que os hace sentirnos algo grupis.

Los conciertos siguen uniendo personas, cerca y lejos. Canciones que te teletransportan a otros momentos que creías olvidados.

La música mueve el mundo. Lo hace un poquito más bailable. Un poquito más sonriente.



miércoles, 17 de marzo de 2021

Amores a distancia III

 Mirando por la ventana con la mirada perdida, pensando ya en la próxima vez que tocará encontrarse. Todavía no sale el avión, el momento propicio para recordar el último beso antes de embarcar. Ese que hace que ambos labios no quieran separase nunca, alargando el minuto previo al control de seguridad. Recordando que anoche hubo turbulencias en la cama. Se perdió el control y aterrizamos en un orgasmo intenso.

Ya empieza el momento de volver a planear volver a verse, flotar unos días más, soñando con unirse para siempre en un lugar. Ser hogar y solo viajar por placer. Olvidar las lágrimas de las despedidas y convertir esos abrazos de las llegadas en un "para siempre".

Un WhatsApp llega antes del modo avión. "Ya te echo de menos, la próxima vez nos vemos allí. No me olvides, no lo hagas, llámame al aterrizar".

La música suena con los auriculares puestos, siempre encaja la canción con el momento.

"Vamos a proceder al despegue, abróchense los cinturones".

Nos veremos pronto, vamos a luchar por ello.



Y no, nunca más

 Tiene días, como todo el mundo. Días de querer salir y darlo todo. De enamorarse. Y otros de pijama, de cola cao y no querer saber nada del amor.

Se ha equivocado muchas veces, tantas que algunas incluso parecen demasiadas. Algunas veces se dejó llevar y funcionó durante un tiempo. Otras, aun sin dejarte, un puro desastre.

Ha pasado el tiempo tan rápido que asusta. Lo lejos que queda su primer beso.

Pero aprendió en la medida de lo posible que, para volver a querer, nunca más va a volver a hacerlo a medio gas. Nunca por miedo a la soledad. Nunca más.

Solo poniéndose en el centro de la calle más grande de su ciudad y dando un giro enorme sobre sí misma es suficiente para describir que la mitad de historias de amor que relucen no son más que personas que no aprendieron a estar solas. Y muchas veces tampoco quieren aprender. 

Y no, nunca más. Ahora se quiere. Mucho. Y eso es la felicidad total.



Entre médicos y PCRs

 Llevo toda la noche despierta entre vómitos y estas décimas de fiebre que no se me van ni queriendo, ni por más duchas de agua fría que me de cada noche. Llevo más de una semana que mi cuerpo no responde a los medicamentos como debería, que cesen los vómitos, la tos, la fiebre, la otitis, el dolor de cuerpo... Después de análisis y muchas PCRs, lo único que me queda es el paracetamol y el reposo.

Echo de menos la escuela, a los niños y sobre todo a mis compañeras, a muchas de ellas a las que quiero dar las gracias. Primero a mi Vero, que es lo más bonito de la escuela y que me ha roto todos los esquemas de lo que es un sevillano (en mi cabeza, claro), a Rosa porque desde el primer día siempre está, y el estar es el mayor regalo que alguien te puede hacer, a Laura, Patri, Miner, Paloma y Sheila. Gracias de corazón. Porque en los momentos en que me siento más débil, recibir mensajes de gente que se preocupa te sube un poquito el ánimo.

Estoy cansada, ayer sufrí un pequeño ataque de ansiedad al verme tan mal y tan débil, y es que por más que luches para estar a la altura en el trabajo, en tu relación de pareja, en la familia o en la vida en general, nunca estarás a la altura que otros quieren que estés. Solo queda mirar por ti y salir del pozo en el que estás. ¡Qué poco apreciamos la salud! ¡Qué rápido se nos olvida el lujo de estar bien! De poder ir a trabajar, de tiendas, de una terraza... Qué rápido olvidamos todo.

Ansiedad de trabajar y trabajar, llevar años echando horas de más para que bancos, estudios y de más entes financieros te echen para atrás la casa de tus sueños. De seguir currando más y más, de enfrentarme a problemas míos y ajenos que afectan, desgastan y en noches como la de ayer, ahogan.

Necesito un respiro, volver a cuidarme, volver a sentir que lo que hago, mis esfuerzos, tienen resultado, en otros, en mí. Siento un ligero sentimiento de abandono al no poder salir de casa, no ver a mis amigas, no abrazar, no besar a mi familia. Soy una persona de contacto, de sentir la piel de la otra persona, del calor, de las largas charlas con un té, de disfrutar de estos rayos de sol que inundan las calles, de volver a sentir que la primavera vuelve...

Siento este especie de abandono por las circunstancias en las que me hallo, porque vivir es mi mejor aventura y quiero disfrutar cada segundo... porque la otra alternativa es más jodida.



sábado, 13 de marzo de 2021

Bésame

 Bésame, no me prometas nada. Sólo bésame y hazme volar.

La mejor manera de prometer es que no lo dejes de hacer, que aquí y ahora es el momento. Bésame, no hablemos del futuro ni del final, bésame ahora, cuéntamelo todo así.

Los besos cuentan más cosas que las palabras. Los besos esconden todas las respuestas.

Bésame, sigue mis labios que hablan de ti. Bésame cuando suene nuestra canción. Bésame para confesarme tus miedos. Bésame antes del orgasmo. Bésame después de la ducha.

Que la vida es demasiado corta para perdernos nuestros besos.



Quizá me he cansado ya

 Está claro que no todo el mundo quiere igual ni de la misma forma. Que tenías derecho a no querer nada más conmigo; a que, aunque duela, no fuera más que un entretenimiento para algunos ratos, principalmente los ratos que tú querías.

Quizá algo de cariño me pillaste, o eso decías. Y yo no lo pude controlar, me apetecía y hacía lo posible y lo imposible por cinco minutos más, unas horas más, un fin de semana más.

Sí, no hace falta que nadie piense que soy gilipollas, yo ya lo terminé pillando. Ser un iluso: eran las tres palabras tan dolorosas que en el momento no quieres ver ni reconocer.

Además, así te fuiste alejando, según tu aburrimiento, cada vez menos y más rápido. Hasta que casi sin hacer falta palabras la cosa se acabó.

Y bien, jode, pero eres libre de hacer lo que te dé la gana. Lo que me toca las narices es esa estúpida manía de querer aparecer siempre que intuyes que empiezo a ser feliz. Como si te jodiera que lo fuera, aunque tú ya no estés. Que no estás porque no te dio la gana. Parecer el perro del hortelano.

Ladra lejos, ya me estás cansando.



Horóscopo

 El horóscopo dice que va a ir bien contigo.

Que en dinero, regular, y la salud, por los suelos.

Y para mí, que no creo en el zodiaco, solo ha sido una gran señal para darme cuenta de que te mereces que te mande a la mierda.

Con suerte, mejora este resfriado.



Haces más bonito el mundo

 Haces un poco más bonito el mundo con tus silencios y tus gritos cuando no te sirve ya ese vaquero. 

Lo haces precioso con tus virtudes y defectos, cuando te dicen sin saber que te estás quedando muy delgada, si estarás comiendo bien.

Lo haces espectacular cuando te sonríen los girasoles, los días que en el espejo no te encuentras y tienes que cambiarte el peinado para salir de casa.

Haces brillar las noches, dejando a un lado la luna, cada vez que te sientes un poco más bajita.

Te comes el mundo mandando a la mierda a esos kilos de más que se quieren quedar de alquiler en tu piel. ¿Quién dice que se tienen que ir de okupas?

Te crece la nariz cada vez que desearías cambiarla por otra. Ya no serás tú. Tu sinceridad te hace peón que deslumbra.

Haces reír al mundo cuando sonríes, cuando te da igual el mundo. Haces bailar a los pájaros cuando bailas sin darte cuenta entre los coches. Cuando te repasas el maquillaje en el ascensor. Cuando haces el amor en el trastero. Cuando suena Andrés Suárez y lo cantas como si no hubiera un mañana en la ducha.

Haces más bonito al mucho cuando eres tú misma, con tu imperfección que lo hace especial.



Mentiras universales

 Mañana lo dejo.

No voy a volver a beber.

No le voy a escribir nunca más.

Ya no me gusta.

La última vez.

Fue por el alcohol, yo te quiero a ti.

Podemos ser amigos.

No te va a doler.

No deberíamos estar haciendo esto.

Por una vez no pasa nada.



No pudo ser

 Quizá pasaron los años y nos olvidamos de que un día nos mirábamos como si no existiera nada más. Se hacía de noche mientras reíamos viendo pelis de American Pie o enganchados por mil capítulos a cientos de series. No recordaremos cómo temblábamos en nuestro primer beso. Cómo peleábamos por cocinar. Hacernos rabiar en personas y cómo pasabas del WhatApp. Pedirnos perdón encima del colchón.

Y se acabó. Dejamos de hablar, ni te acordabas de mi número de agenda. Y salías todos los sábados a saber dónde. Y yo sé que a ti solo te gustaba bailar.

Llenar de besos vacíos tu cama, de esos que se van por la mañana. Que no dejan ni un mensaje en el contestador. Que pase la semana rápido, que llegue un fin de semana más.

Pero un día, por la ciudad, nos encontraremos de la mano. Tú de una, yo de otra. Será raro, muy raro.

Y nuestras cabezas empezarán a dar vueltas mientras miramos al suelo al cruzar. Vueltas como una noria. Suena Pereza. Mirando por el rabillo del ojo nos diremos adiós, nuestros labios susurrarán de nuevo un "no pudo ser".



viernes, 12 de marzo de 2021

La clave

 La clave es poner todo el corazón en las cosas que haces. Si eres capaz, las cosas llegan solas. Y si no, siempre estarás feliz por haberlo intentado. La ilusión se multiplica.

Parece fácil, pero no lo es tanto. Por desgracia, hay demasiadas personas que no pueden ponerlo porque no tienen. Tan triste como cierto.

Las cosas más bonitas salen así, solas.



Aunque solo sea

 Todo se ha terminado. Ya hace mil años que no hablamos. Prácticamente no te acuerdas tú ni me acuerdo yo.

Pero cada vez que paso por tu portal, apareces en mi mente.

Y me dan ganas de mandarlo todo a la mierda y timbrar.

Aunque solo sea por oír tu voz un rato.

Yo qué sé...



A simple vista

 A simple vista pareces más que aquel enero en el que no vimos el sol con tanto paraguas. Tan pensativa como aquellas veces que estabas tan concentrada que ya no mirabas a nadie. Tan dañada como las heridas que dejaron cicatriz dentro de tus entrañas. Yan Muro de Berlín, cerrando el paso a todo aquello que pudiera sonar parecido a que te fallen otra vez. Olvidando que entre las marañas de gente mala quedan personas que merecen la pena. Si cierras con doble llave y dos giros...

A simple vista parece que no existe corazón detrás de esas mala leche. A simple vista no se aprecia que esos ojitos tan oscuros pueden brillar más que el sol en pleno verano. A simple vista nadie sabe todo lo que has tenido que pasar, que ahora todos esos miedos vienen del pasado. Que poco a poco van curando, calmando por dentro. Sin alcohol para las heridas, sin tintas en la aorta.

A simple vista no está tan claro que te guste sacarte las castañas del fuego a ti misma. Aunque algunas veces quemen y las saques con las manos. Que todo suma valor si tiene esfuerzo del que nadie regala.

A simple vista nadie sabe que eres fuego hasta en el maldito invierno. Cariño y pasión, aunque yo te vi primeo. Sin deudas de caricias.

Y me da igual, esto era lo que merecíamos. Después de que la vida nos llevara dando giros de noria. Con las entradas tan caras como en la de Londres.

Sigamos tatuándonos besos en la piel. Qué bonita mezcla.



27

 Te voy a decir en 27 palabras que gracias a ti soy mejor persona. Gracias por abrir la puerta que no le abrías a nadie. Ese invierno.



Carta breve

 Hola, ¿qué tal?

Mira qué siemple,

qué carta más breve.

"Te echo de menos" y no te lo decía.

Seguro que tú estás disfrutando

sin dar tu brazo a torcer.

Deberías darte prisa,

quizá solo te espere este vida.



jueves, 11 de marzo de 2021

Seis meses de tu mano

 Seis meses han pasado desde que te conocí en Nassica, seis meses en los que te he visto cada día, en los que te viniste a dormir porque nos confinaban y ya cada noche duermo a tu lado. No necesito tréboles de cuatro hojas desde que te acurrucas junto a mi cuando tienes una pesadilla o simplemente te cuesta conciliar el sueño.

Medio año, ¡quién nos lo iba a decir! Cuando ambos no buscábamos nada, cuando si nos llegan a preguntar, hubiéramos dicho que no es el momento. Tenemos que dar la razón a eso de... "cuando menos te lo esperas, aparece..." y cómo odiaba esa frase, Javi.

Es cierto, que yo ya sentía mariposas con cada uno de tus audios y que fui la primera en darte mi número de móvil, pero tú fuiste el primero en asustarte al decir "te quiero", verbalizar esas palabras que tanto nos cuestan y que ahora nos salen solas. Porque esa es parte de nuestra magia, como fluye todo.

Es una relación construida y consolidada a partes iguales, mostrándonos como somos desde el primer día, sintiendo que llevamos toda la vida juntos. Que sí, que al primer amor se le quiere más, pero es que a ti te quiero mejor. Con todas mis experiencias en la mochila, con todos mis días negros, con todos mis enfados y mis momentos de tirar la toalla, y aún así, ahí estás, siempre, sin dejar que me vaya a dormir con una lágrima o con un mal estar. 

Que cada uno tira a su manera, que cada uno libremente nos hemos escogidos, y que Javi, eres el primero con el que no tengo que pensar si me compensa esto o no, simplemente te elijo cada día porque te quiero. No hay dudas de ningún tipo. De hecho, la que jamás se iba a casar, se casa. 

En seis meses, daremos unos de los pasos más grandes que podemos dar. El 11 de septiembre, y qué ganas tengo, nunca pensé que pudiera estar ilusionada con algo así, y contigo cada paso es una aventura, eres mi historia más bonita.

Te quiero... to the moon and back.



lunes, 8 de marzo de 2021

MARZO

 1. Eres capaz de llevarme de viaje sin salir de tu habitación.

2. Hay personas tan jodidamente tiernas que no nos dejan otro remedio que quererlas jodidamente fuerte.

3. Y al final, decidí vivir, no agradar.

4. En la vida te ocurrirán cosas que no se pueden evitar, pero no es razón para salir huyendo.

5. No me falles, porque los demás me dan igual, ¿pero tú? tú no.

6. Amiga: Te quiero ver volar tan alto que nadie pueda hacerte daño nunca más.

7. Una persona madura que ya vivió amores y sufrió decepciones, todo lo que quiere en su vida es paz y tranquilidad en el corazón.

8. Quiero ser ese secreto que no puedes guardar.

9. A veces lo que se cruza por casualidad nos hace más feliz que lo que buscamos.

10. "Cuanto más mayor me hago, más me doy cuenta de que no quiero a mi alrededor drama, conflicto o estrés. Sólo quiero una casa acogedora, buena comida y rodearme de gente feliz".

11. Brindo por mí, que no soy del tipo una entre mil, ni una entre un millón. Yo soy del tipo "una vez en la vida".

12. La gente critica lo que ellos hacen a escondidas.

13. Nada más sexy que un hombre que sabe cuando ser vulgar y cuando ser un caballero.

14. Si el destino quiere que se encuentren, aunque estén a miles de kilómetros de distancia, se encontrarán. Si quiere que no se encuentre, aunque estén cara a cara, no se verán.

15. No tenemos la necesidad de cosas materiales, tenemos necesidad de presencias. "Estar" es el mayor regalo que se puede hacer a las personas.

16. Aquellos que te buscan sólo cuando te necesitan no merecen encontrarte.

17. Con el tiempo he aprendido que lo único que puedo dar por sentado es mi culo.

18. No me importan lo que los demás piensen de mí. Un águila no deja de volar por la opinión de una mosca.

19. Recuerda: si tienes que hacer méritos para que te quieran, es que no te quieren. Punto.

20. Con el tiempo aprendes que la palabra AMIGA no se le dice a cualquiera.

21. Los que tomaron distancia conmigo espero que la mantengan y no vuelvan. Gracias.

22. Cuando me dijo: "Las traigo muertas a todas", al instante pensé que no hablaba de mujeres, sino de neuronas.

23. Al final siempre se queda quien siempre estuvo.

24. Antes de rendirte quiero recordarte que aún hay vida en tu alma y una inquebrantable fortaleza en tu mirada.

25. No tengas miedo de iniciar algo nuevo, tu nueva historia podría gustarte más.

26. nunca se llega tarde a un amor que está destinado a ser tuyo.

27. Dar paz es la mejor forma de querer.

28. Verte triunfar también es parte de mis sueños.

29. Tal vez cuando sea el momento adecuado me encontrarás de nuevo.

30. Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida.

31. Siempre existirá gente con ganas de pisotear tu arte, tú no te dejes y sigue adelante.







lunes, 15 de febrero de 2021

Te quiero

Te lo podría decir hoy, pero es que ayer también te lo dije, y quizá mañana otra vez. Y tú bien lo sabes.

Te quiero.

Y te quiero todos los días del año y a todas horas, incluso cuando no podemos más. Te quiero así o como sea. Con lo que quieras. Te quiero en las victorias y en las derrotas. En los sueños cumplidos y en los que están por cumplir. Te quiero tirados en el sofá o recorriendo mundo. En cualquier parte. Comiendo pizza en casa o sentados en cualquier restaurante. Te quiero tal como eres. Con todo. Sin nada que quitarte. Te quiero cuando me abrazas por la espalda sin que me lo espere. Cuando me ayudas a ser mejor. Cuando me sorprendes, y da igual el tiempo que pase. Cuando, simplemente, eres tú, conmigo. Te quiero de la mejor manera que sé, como me sale y como lo siento. Pero siempre bien. 

Te quiero. Mucho. Ayer, hoy, mañana, y todos los días. 



 

Bienvenidas a "Desde mi Ventana"

 Os voy a hablar de ellas, de todas ellas.

Y voy a empezar por la primera que me tendió una mano. Rosa. ¡Qué descubrimiento! Tan joven y con tanta historia que me muero por saber. Y la pena es que tenemos muy poco tiempo al día para charlar. Ella es un gran apoyo dentro del cole, me entiende, hay como una conexión que no sé explicar, muestra menos de lo que es, dice menos de lo que sabe y piensa. Es increíble compartir con ella comida, siestas y muchos WhatsApp.

Laura es todo lo opuesto a mi. Es como una mini Campanilla que trabaja el positivismo. Ve más allá de las cosas malas, ella siempre tiene un saco de esperanza para todos los problemas del mundo. Pero es la primera que si te ve mala cara te presta su tiempo para que te desahogues, para que la cuentes lo que te inquieta, solo escuchando, y si se la pides... te da su opinión más sincera. Y por lo que hemos hablado eres también muy madura para tu edad. Es increíble poderte sentar a hablar tan abiertamente con alguien siendo tú misma desde la primera palabra.

¡Bea! Ella le da el toque de las emociones al grupo, aporta la comedia, la tragedia, el drama. Sus historias son dignas de una novela, y es la que nos hace que se nos pase las horas volando. Es de las personas que te gusta escuchar ya que te hace poner los cinco sentidos. Es trasparente y no ha perdido aún esa dulzura con ese toque aniñado que tiene, que hace que la quieras y acogerla, quizás, más bien es protegerla. Hace que la tengas cariño, y eso Bea, es un don.

Natalia es los cimientos del grupo. "Cuéntame y ya te digo". Escucha, además, creo que es la única de nosotras que piensa antes de hablar. Ríe, te saca del hoyo que estés metida, te reaviva. Es como si su lema fuera Hakuna Matata, no lo sé. Pero es la vida en estado puro. A su lado solo puedes sentir que la vida es precisa a pesar de todo. Y que siempre hay un plan B, siempre hay una cerveza en alguna terraza, siempre hay un rayo de sol en un día de tormenta.

Puedo decir que estamos locas, que cada uno a un nivel distinto. Que somos un buen equipo por que todas somo el complemento adecuado para ese grupo. Que si una cae, las otras la levantan. Que incluso nos podemos reír de su caída, pero evitaremos el dolor todo lo que esté en nuestra mano. Estar rodeada de personas tan valiosas, tan de verdad y que te permiten ser tú, con todos tus defectos y virtudes, no tiene precio. Poder ir a trabajar con compañeras así, se lleva mejor.

"No hay que llorar, que la vida es un carnaval y es más bello vivir cantando..."



Se cree el ladrón que todos son de su condición

 Y es justo lo que te pasa a ti, machote. El que tiene cuentas falsas para cotillear, para estar detrás de una pantalla y saber de aquellas personas de las cuales no tienes el valor para ir de cara. Siempre escondido, siempre detrás de una amabilidad que como dijo Aristóteles solo te hace ser un mierdas, que es lo que eres.

La peor persona que conozco con rasgos psicológicos muy desconcertantes (lo dejo ahí). Con un adulto nunca te enfrentas, ¿a que no, machote? Pero con un niño de catorce años que solo va en busca de seguidores, sí. ¡Ah, claro! A ese sí le contestamos puesto que tiene la misma capacidad mental y la misma madurez que tú.

Hay personas que hemos avanzado. Tú, está claro que no (y me río al pensar la pena que me das al intimidar a un niño). ¿Dónde está la amabilidad? Ah, cierto, solo es efectiva si tienes vagina. Y que sigas pensando que yo estoy detrás de ti, teniendo la vida tan maravillosa que tengo, donde tú hace más de dos años no tienes cabida. ¡Qué lo mismo es eso! ¿Te jode? Pues bien, o no, me da igual. Tú me das igual. 

Vuelve a molestar a los míos... Vuelve a intimidar a un menor, y se te caen los tres pelos que tienes, pedazo de gilipollas.

P.D. ¿Cómo sabes que soy su profesora? Ay, pequeño imbécil, se le pilla antes un... ¿Cómo era? Si es que no das ni para una neurona, chato. Deja de cotillear tanto y dedícate a tu vida, que debe ser muy aburrida.



domingo, 7 de febrero de 2021

Adiós, San Valentín

 Te voy a contar con palabras por qué todo esto funciona.

No necesitamos una cena especial si hacemos que todas sean divertidas. Si cocinamos y nos besamos. Si pedimos a domicilio y tardamos dos horas en decidirlo.

No necesitamos un regalo del centro comercial.

No necesitamos flores hoy, ya que todos los días tenemos una pequeña en el salón.

No necesitamos recordarnos algo que ya recordamos cada día al acostarnos. Esa manía de, al menos, rozarnos antes de cerrar los ojos.

No necesitamos un viaje para que nos vaya mejor. 

Hacemos mejores los viajes antes de despegar.

No necesitamos exponernos a la opinión de los demás. Lo que hay se queda dentro. Para que los lo proyectemos en la pared al besarnos.

Este amor funciona porque no es como el de nadie.

Es nuestro, tan nuestro que solo lo entendemos nosotros.

Un amor sincero, que ya es mucho en estos tiempos que corren.

Adiós, San Valentín, no te necesitamos.



FEBRERO 2021

1. El mejor abrazo no es el más fuerte ni el más largo. Es el de la persona correcta.

2. No me importa luchar contra el imposible si sé que ella me está mirando.

3. Estar solo no es malo. Lo malo es sentirse solo.

4. No es insomnio. Lo que no te deja dormir son las ganas reprimidas de escribirle.

5. En ti encuentro refugio al desastre que tengo por vida.

6. La gente como tú, la que no sabe lo que quiere, llena de dudas a los que sí sabemos.

7. Todo lo que no sea vivir buscando la felicidad propia es perder el tiempo.

8. Lo nuestro era tan sencillo, que era imposible que saliese mal.

9. Me faltan años para tanto sueño por cumplir.

10. Los domingos se llevan mejor con alguien que te acompañe en la siesta.

11. Supongo que hoy sólo es una noche más en la que me sobra cama y me falta valor para escribirte.

12. La amistad se demuestra, tarde o temprano.

13. Tú, para mí, has sido mil putadas y cuatro ratos buenos. Y yo, tonto de mí, sólo me quedo con lo segundo.

14. Te voy a querer tanto, que te vas a alegrar de todo lo que te han puteado en el amor hasta llegar a mí.

15. Se puede luchar contra lo que se siente, pero no se puede ganar.

16. El amor es subir el listón según te van destrozando, y que llegue alguien que lo supere.

17. Soy mucho más de lo que ves y mucho menos de lo que escuchabas de mí.

18. Me sobra tendencia a acordarme de ti y me falta valor para intentar hablarte.

19. Me gustas tú porque el mundo está lleno de personas que intentan ser distintas, y tú, simplemente, lo eres.

20. Si no quisiste intentarlo por culpa de terceras personas, no sentías tanto por mí.

21. Agradece si alguien te dice que no vas a conseguir algo que te propongas. Será lo que más gusto te dé contar cuanto te preguntes sobre cómo lo conseguiste.

22. Protagoniza locuras, todo lo demás no merece la pena.

23. Te quiero más que un gato a su séptima vida.

24. Quiero ser el mejor plan de tu fin de semana.

25. No vale la pena intentar ser algo que no somos por alguien que no es para nosotros.

26. La peor ruptura es aquella en la que seguimos queriendo a esa persona y ésta nos deja un destrozo que nos negamos a arreglar.

27. Tan iguales que parecíamos y, al final, tan distintos. 

28. Lo más importante en el amor es disfrutarlo, no las piezas que lo formen.





sábado, 6 de febrero de 2021

Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor.

 Escúchame...

Bien atento, con las orejas bien abiertas como les digo a mi niños durante la asamblea. 

Te quiero, te quiero como nunca he querido a nadie. De la manera más madura que existe, de la manera más veraz. Quizás al primer amor se le quiere más, pero a ti te quiero mejor. Sin esperar de ti nada, puesto que todo y más me lo das. Sin pedir y de corazón, sin esperar nada a cambio. Eres la persona con el corazón más grande de la Tierra. Y te quiero por eso y mil razones.

No me voy a ir porque tu mundo se ponga patas arriba. Desde el primer día que te vi, todos y cada uno de los días los hemos tenido moviditos y con algo que contar. Tanto es así que siento que te conozco desde siempre.

Javi, nos hemos comprometido y eso va mucho más allá que firmar unos papeles. Va mucho más allá de un "Sí, quiero". Esto va de decirte que sí a una vida contigo. Que te quiero a mi lado porque te amo, no porque te necesite, no porque no pueda vivir sin ti. Al contrario, puedo, puedo vivir sin ti, pero no quiero. 

Te quiero en el desayuno, en la comida, en la merienda, en la cena, viendo una peli o no haciendo nada. Pero te quiero hoy, mañana y dentro de treinta años. Y es cierto, que las palabras se las lleva el viento, por eso lo dejo aquí escrito. Por si algún día se nos olvida querernos... Recordarnos, que nuestra historia es más fuerte que cualquier problema, que cualquier persona que intente separarnos. Los cimientos en los que hemos crecido como pareja son inefables... qué bonita palabra, inefable. Es buena para definirnos. 

I love you to the moon and back.



Antiguas compañeras "Forever"

 El título es muy raro, lo sé. 

Pero quería dedicarle una entrada en mi blog. Tranquila, no habrá nombres y sabrás que es sólo para ti.

Como todas las buenas relaciones empiezan con un "me caías un poco mal". Sí. Y te explico porqué. Habías pasado por muchas cosas que yo desconocías, por muchos feos, por muchos momentos que dolían, y lo más seguro es que necesitaros contarlos, gritarlos al cielo, pero no supe verlo. Intentabas que todo fuera lo mejor posible. Que la convivencia en el cole fuera lo mejor para todas. Intentaste dar todo lo mejor de ti, y yo no supe verlo estando allí. 

Cuando salimos de ese lugar... ¡y qué lugar! Fuera, descubrí a la gran persona que eres. La persona que llevaba dentro una mochila que quería sacar todo aquello que dolía. Las dos acabamos llorando el día que nos despedimos de aquel sitio, y no porque nos diera pena irnos, no. Las dos lloramos por injusticias, por impotencia y por ver a personas tan malas haciendo daño por el simple placer de hacerlo, por estar llenas de envidia, rencores y competencias.

Ese ambiente nos afectaba también a nosotras, pero somos fuertes. Supimos salir de ello, supimos al final quién valía la pena y quien no. Supimos cerrar esa etapa con la mejor llave.

Ahora, no puedo estar más feliz por ti. Y quiero que sepas que aunque no hablemos todos los días, te deseo lo mejor. Que las cosas buenas que te pasen, me hacen feliz, y que si algún día necesitas llorar, gritar o enfadarte siempre estaré aquí, a la distancia de un mensaje o de un café.

Me apetecía escribir sobre ti. Porque eres una más que forma parte de mi vida, y porque me alegro de todo lo que se te avecina.