domingo, 21 de septiembre de 2014

Yo estaba enamorada de ti

"Aquellas palabras que no se dicen, son las que más duelen" dice un cantautor, y qué verdad es. Lo comprobamos bien, ¿verdad? Demasiadas miradas que decían todo y dos bocas demasiado calladas. Discusiones en silencio, vacíos rellenos con abrazos rotos, besos al aire sin destino... y esa puerta cerrada que no volvió abrirse desde el día que te fuiste. 
Silencio y tristeza son los nuevos inquilinos de mi casa, es entonces cuando me doy cuenta de todo, principalmente, de que yo estaba enamorada.
Parecía que todo iba bien, la pareja perfecta eramos para todos, grandes expectativas nos esperaban y hasta ese día yo no sabía que te quería... ese día que abandonaste mi vida. No hubo tiempo, tampoco ganas para desvelarte lo que acababa de descubrir... Yo estaba enamorada de ti. 

Patricia Izquierdo Díaz


Robin Williams


Solucionólogos


¿Qué título llevarías?


sábado, 20 de septiembre de 2014

Diario de una soñadora, abierto para vosotros.

Muchísimas gracias a todos por vuestras visitas de cada día, aquellas que me han llevado a ser más de 16.000 que se dice pronto. Quizás no sean demasiadas para algunos, para mí las suficientes para seguir intentando mi sueño de ser escritora y publicar mi novela.
Quiero dar también las gracias a aquellos que me siguen, ya sea por el blog o por la página de Facebook, porque sin vosotros, mi lucha no serviría de nada. 
Agradecer a Laura, por haber compartido sus poemas con todos a través de Diario de una soñadora, espero que lo siga haciendo, este diario está abierto para ello y para todos vosotros que queráis ser escuchados, que queráis mostrar vuestros sueños, que deseéis decir a quien nos lee, vuestro eslogan o frase de vuestros día a día. Para cualquier cosa, Diario de una soñadora permanecerá a disposición de cualquier soñador que tenga algo que decir.
De nuevo, muchas gracias a todos por acercarme un poquito a más a mi sueño.

No te acuestes para dormir, duerme para soñar y levántate para conseguir esos sueños.

Diario de una soñadora


Cuando el miedo no se afronta

En ocasiones, cuando un miedo no se afronta y no se resuelve del todo, se agazapa y permanece al acecho, como una pantera negra escondida en la alta hierba, en la confusión cotidiana, lista para saltar y para reaparecer con toda la violencia de sus garras… imposibilitando cualquier posible duda.


Federico Moccia

Cruzarías a nado el océano

El amor es cuando no respiras, cuando es absurdo, cuando echas de menos, cuando es bonito aunque esté desafinado, cuando es locura…cuando solo de pensar en verlo con otra cruzarías a nado el océano.

Federico Moccia


Apunta a la Luna


La curiosidad


jueves, 18 de septiembre de 2014

...por Laura Corchado


Gracias por hacerme seguir soñando

Tenía muchas ganas de presentaros a alguien de mi entorno. Alguien a quien conocí hace un par de años. A la que sin dudar me acerqué y comenzamos a hablar. Parece que fue ayer cuando supe que tú eres distinta a todas las demás. Pronto empezamos ha descubrir nuestros gustos en común, aquellos que han hecho de aquel encuentro una bonita amistad.
En poco tiempo, supe que ya te quería, eras como una especie de equilibrio que me acompañabas en mi camino. Hemos tenido nuestros momentos de perder el tiempo, de estar tiradas en un sofá y pasárnoslo tan bien como cuando disfrutamos de una noche de concierto. 
Sé que con una mirada muchas veces nos lo decimos todo, y sé que sabes que con esa mirada me has hecho muy feliz al saber que te quedas en Madrid, esa ciudad, nuestra ciudad que tanto nos tiene preparado. Para expresarme mejor, he encontrado unos versos de una canción cualquiera que me viene perfecto para este momento.




Tantos cambios vencidos, los momentos vividos 

y aún los que están por llegar 
hacen que nos demos cuenta 
que este momento juntas 
si queremos perdurará. 
Que no importa el lugar, sea aquí o allá, 
donde cantemos esta canción. 
Yo canto a las palabras y recuerdos 
escondidos en el fondo de mi cajón. 
Aquel que te abro a diario, 
donde tienes tu sitio 
para siempre y que se llama corazón. 

Supongo que os preguntareis a qué viene esto, quiero agradecerla que desde el primer momento que supo que yo escribía, me apoyó, y no sólo en eso, en todo. Ella siempre esta ahí, y para mi es un honor que comparta en este blog, o si lo estas leyendo desde Facebook, un trocito de ella, de una soñadora como yo, con mucho talento y ganas de seguir soñando... Para vosotros, el primer escrito de Laura que publica aquí, y espero que no sea el último...

Patricia Izquierdo Díaz



Laura Corchado y Patricia Izquierdo

martes, 16 de septiembre de 2014

Aquella tarde me enamoré de ti

Césped, ganas de bailar, contigo... sin música, sin acordes, sin ritmo... Sólo tú y yo. Sobran las palabras, no hay palabras que decir ahora, sólo miradas y demasiadas canciones en mi cabeza que podría cantarte mientras agarras cada vez más fuerte mi cintura... y seguimos bailando, agarrados, y más vale que no me sueltes porque caeré a tus pies... "No me sueltes nunca" dijo mi mente, pero no lo bastante fuerte para que llegara a mis labios.
Te pienso y siento miedo de mi. Esto no debería estar ocurriendo, pero aquí me tienes, levitando, en las nubes, simplemente pensando en ti... a cada roce, a cada balanceo, a cada mirada...
Apuesto a que no sabes que aquella tarde me enamoré de ti, apuesto también a que no sabes que volvería allí, contigo.. Apuesto a que no sabes que moriría por tenerte aquí y que te daría un beso que no tuviera fin...
Es posible que ahora te estés enterando... o no. Te pienso y te sigo esperando, porque si lo lees, ya lo sabes, aquella tarde me enamoré de ti.

Patricia Izquierdo Díaz


Tierra bajo mis pies

Descalza, apreté la arena bajo mis pies, me siento fuerte, dejando mis huellas al caminar... El último baño de la temporada, esta nublado pero no me importa. En este momento no importa nada más que yo. Un momento en el que yo soy la protagonista. Miro esa puesta de sol, soy consciente de que lo días son más cortos. El otoño acecha, ya viene, las hojas amarillean... pero tampoco me importa. 
Estoy sola, y así será durante mucho tiempo... el corazón grita que quiere amar, pero me olvidé de lo que era eso, sólo recuerdo que amar duele, duele tanto o más que si te arrancaran un brazo, seguramente que del 1 al 10, es 11... 
Aquí esta claro que no necesito a nadie para dejar una huella bajo mis pies, tampoco le necesito para sentir como el agua me rodea, me abraza, me balancea como si tuviera el mismo peso que una pluma... Es una sensación de libertad plena.
Recuerdo que un día estuviste aquí, pero hoy no. Volveré a hacer lo que siempre yo quise, volveré a tomar las riendas de esta vida que siempre me perteneció, pero fue tuya. Sólo tuya. Ya no hay miradas que intuyen, ya no hay pensamientos que hieren, ya no hay nada... Sólo tierra bajo mis pies. No necesito más para comenzar un nuevo camino... Sin ti.
Patricia Izquierdo Díaz



Al remitente


¿Volamos un poco más alto?


Un niño necesita ánimo


lunes, 15 de septiembre de 2014

Demasiados, demasiados...

Demasiados recuerdos bajo canciones de cantautores, demasiadas noches en Gran Vía, demasiadas ganas de verte uno de estos días, demasiadas noches pensando en qué harías, demasiados pensamientos, demasiados "te echo de menos", demasiados demasiados...
Y es que sin pensarlo allí estaba, bajo esa ventana tan famosa de tu casa, personaje principal de nuestra historia, todo de lo que un día fue y lo que nada será. Y yo sin saber que hacer, allí esperaba, un señal que iluminara mi triste pensamiento, mi desaparecida esperanza, y allí, ya no había nada... La historia se acaba, sin perdices ni finales de cuentos de hadas, esta historia finaliza tan deprisa como empezó aquel día, que olvidé poco después de saber que te quería.

Patricia Izquierdo Díaz


martes, 9 de septiembre de 2014

Un abrazo en el momento indicado


Para ellos...


Larga espera

Parece que me he creado una nueva necesidad; verte un día más, tocarte otra vez. Mirar tus ojos, ese lugar donde me siento segura, me siento yo misma... donde todo es fácil. Es allí donde quiero estar a cada minuto del día, pero quince días son muchos días para lo que se ha convertido en una droga.
Sentirse segura, a salvo de todo, siendo una misma puede llagar a ser adictivo, y esto lo encuentro sólo a tu lado, sólo en esa mirada, sólo en tus caricias y abrazos, sólo lo encuentro de viernes a sábado.
Estoy volviendo a meterme en lo que juré que jamás volvería, en relaciones a demasiados kilómetros para una caricia o un beso. Pero parece inevitable, ver pasar los días y esperarte... esperar ese beso tuyo que roce mis labios, es momento intimo se hace impaciente para ambos, esa casa de Gran Vía que tantas veces es testigo de nuestra impaciencia.
Así pasan los días de espera, pensando, soñando, planeando, para luego vernos y perder el control a la vez que nuestras prendas. Es triste a la vez que romántica, esta larga espera.

Patricia Izquierdo Díaz


domingo, 7 de septiembre de 2014

El domingo

Madrid es perfecto, Gran Vía también. Es interesante como Valencia puede llegar a estar tan cerca de aquí. 
Mientras duermo, no pienso en el fatídico domingo que se aproxima, como siempre el domingo es un adiós para nosotros. Madrid y Valencia vuelven a tomar las kilómetros correspondientes. Intento no pensar en ello, pero el reloj no para de hacer tik tak anunciando que el tiempo se acaba.
Se que llegará, como cada semana, pero aquí me tienes un día más, dejándome acariciar por ti, dejando que pintes círculos en mi espalda con la yema de tus dedos. Dime que esto es el paraíso, porque sino lo es, creo que le falta muy poco.
No pensamos, sólo sentimos, sólo acariciamos, sólo besamos, sólo nos miramos y con eso ya nos es suficiente hasta el domingo. El día en que todo volverá a perder el color, la magia.

Patricia Izquierdo Díaz

 

viernes, 5 de septiembre de 2014

¿Qué me dices?

¿Ves esas montañas? ¿Y esa playa? ¿Ves también esa segunda estrella a la derecha? Es Nunca Jamás, allí no pasa el tiempo, cariño.
Algún día me iré de aquí, quizás con pocos euros en un bolsillo y una botella de agua en la mano. Vente conmigo, no importa el lugar, sea en la montaña o en la playa o en un mundo imaginario. Me da igual, ven. Recorre este viaje conmigo, te invito a pasar una vida junto a mi, sin planes, sólo anda en mi dirección, busquemos el lugar de los dos, aquel en el que alimentar este amor, sin pensar en más.
¿Quieres ser mi compañía? ¿Qué me dices? Sé que cualquier lugar es más hermoso contigo.

Patricia Izquierdo Díaz


Muere lentamente


A tu lado

Estoy tan feliz contigo paseando por estas calles madrileñas, que no me cambiaría por nadie. Ha dejado de importarme el resto del mundo. Y es que estoy tan contenta de volver a abrazarte, que no puedo pensar en nadie más. Tampoco me interesa saber nada que salga de este círculo que has creado con tu abrazo.
Estoy pensando en cómo poder parar el tiempo aquí a tu lado. Empiezo a recorrer tu cuerpo, sin que ni un poro de tu piel se me olvide. Y es aquí a tu lado, se está tan bien, que no soy capaz de imaginarme sin ti. Me da miedo pensar que estoy enamorada, pero se asemeja bastante a ello.
Resulta que has descubierto todos mis secretos, hasta los más guardados e íntimos, por eso me quedo contigo, siempre a tu lado.
Se me olvidó vivir sin ti y no existe un lugar mejor que a tu lado.

Patricia Izquierdo Díaz


Yo también

Despertarse a tu lado siempre es un pacer, ver esos labios que tanto he besado esta noche, darme la vuelta para mirarte más de cerca mientras tú sigues agarrado a mi cintura.
Despertarme rodeada de tu olor, de esa magia que haces para que cada segundo contigo sea especial. Despertar contigo a mi lado es el mejor regalo que el destino me vuelve a dar. No sé cuál es tu cuerpo y cuál es el mío, pero no me importa. Al mirarte anoche, supe que algo había cambiado. Ese cariño que sientes por alguien que en un segundo cambia... se convierte en necesidad, en felicidad, en ilusión, quizás en algo muy parecido que algunos llaman amor... 
No me lo creo, pero sí, aquí estás, de nuevo... conmigo.
Abres los ojos y me ves a tu lado, me miras, con esa mirada que sólo es para mí... aquella que dice todo. Y tras mucho tiempo esperándote, me sale responderte con palabras... "Yo también".

Patricia Izquierdo Díaz


La felicidad consiste en...


La derrota


jueves, 4 de septiembre de 2014

Vuelta a la rutina

De nuevo, vuelta a la rutina. Mi primer día en la universidad. 
Como siempre desde un rinconcito de la sala contemplo todo aquello extraño para mí. Chicas técnicamente perfectas, maquilladas, con shorts, blusas ceñidas, otras despeinadas, con ropa vieja, ancha, quizás algo pasada de moda...
Chicos y más chicos que continúan llegando sin parar. Algunos parece que se conocen, otros simplemente se acoplan en lo que se va convirtiendo en un gran grupo. Y ahí llega él, pensé que esto pasaba sólo en las películas, un chico absolutamente perfecto, ojos verdes brillantes, vestido de marcas, su pelo rubio bien peinado, y va por la vida con paso firme y pensando nada más que en él, resumiendo, el imbécil de turno, el alfa de la manada de los que necesitan ir en camarilla para ser alguien. Por un momento pensé que estaba en una película de argumento mediocre con un historia totalmente de clase b.
Es increíble todo lo que se aprecia desde una pequeña y escondida esquinita, como siempre pasando desapercibida para todos, en un segundo plano, casi a escondidas. Pero siempre hay alguien que se percata de que estás ahí, y así ha pasado.
Nadie, por mucho que queramos es invisible a los demás, nadie puede huir de la realidad, del momento. Y ahí estaba yo, en buena compañía, llevando mis nervios lo mejor posible. 
Momento superado, empezamos de cero en un nuevo lugar con diferente gente. Borrón y etapa nueva. 

Patricia Izquierdo Díaz


Equivocarse


Ironía


martes, 2 de septiembre de 2014

Cuando empiezan a faltar

El amor está hecho de cosas estúpidas, de cosas que no tienen sentido, quizás, te hace sonreír o negar con la cabeza, pero en esos momentos parecen preciosas.
El amor son esos mensajes que no quieren decir nada pero que lo dicen todo, a los que no prestas atención cuando llegan a diario pero que se convierte en obsesión cuando empiezan a faltar.


Todo o nada


Sin respiración


lunes, 1 de septiembre de 2014

No pienses tanto


Cuando mi voz calle


Pasión y desenfreno

Esa atracción que nos envuelve, esos besos que nos damos al mirarnos, aquellas palabras que jamás dijimos, esa triste historia a la que no supimos poner fin, ese triste final que no supimos acabar.

Eso se siente esta noche, cuando el sol se acuesta y ya no hay más que una triste piscina esperando a enfriar nuestras ideas. Pero el cuerpo siempre nos pide más, nos pide ser completos, y mientras tú me miras desde allí lejos, yo puedo sentir esta necesidad. Mis piernas piden rodearte, mi boca besarte, mi lengua acariciarte como nunca antes lo ha hecho, mis manos acunarte y mis brazos mimarte, mientras tú y yo esperamos que salga el sol de nuevo para que se lleve este deseo que debería estar muerto desde hace mucho tiempo.


Patricia Izquierdo Díaz


Sin pensarlo más

Resistirme al verte bailar no sólo con ella, verte bailar con la rubia y la morena, hacerte el buen bailarín, con ellas… eso roza un poco mi corazón que late por ti. Aún no sé de qué va esto, aún no sé cuáles son mis sentimientos, pero intento no mirar para no preocupar a esta alma que tan sola está, sin que nada más que este chupito la consuele.

De un trago me lo bebo, no hay que pensar, sólo quiero bailar. Cuando me doy la vuelta, tú estás detrás de mí, muy cerca, noto tu respiración como se acelera, y como mi corazón a tomado las riendas. Sin pensarlo más, acuno tu pelo entre mis dedos, sin pensarlo más, llego a tu boca y te beso; y sin pensarlo más, no te dejaré escapar jamás.

Patricia Izquierdo Díaz