viernes, 12 de julio de 2024

Seguimos...

 Seguimos... Creo que mantendré, en los próximos post al margen a Javi. Luego no me preguntéis si nos hemos separado. Pero será mejor para todos, porque al final, lo que escribo es mi percepción de las cosas, sentimientos y absolutamente todo subjetivo filtrado por mi razón y mi entender. Y como para todos no es igual, no necesitamos opiniones varias, al final... es mi blog, y tengo que centrarme en mí, en mis asuntos, mis sentimientos y mi punto de vista, aunque Javi forme parte de mí, es un individuo más. Vamos al asunto que nos interesa.

El martes vino una vecina, que os puedo asegurar que desde que nació Helena se ha portado como una amiga de las de toda la vida. Yo no tendré días ni palabras para agradecerla todo lo que ha hecho por ella.

Sabe de mí, porque le he contado cosas que se quedarán para nosotras. Y ha sabido ayudarme y guiarme cuando más perdida estaba en medio de su mundo alborotado de tres niños. Me parece una madre ejemplar, de hecho, voy siguiendo sus pasos porque es justo cómo yo quería ser y como... Al juzgarme y recibir críticas, me he ido conteniendo. Y su crianza es tan válida como todas. Normalizar la maternidad, estar cansada, liberar a tus hijos y estirar la cuerda, es bueno. Darlos una autonomía y confianza. Es mi planteamiento como profesional y como madre.

Además tenemos nexos, pequeñas uniones, cotilleos del vecindario, todos los ingredientes para de nuevo, huir de las agujas del reloj y guiarnos como antaño... Se está haciendo de noche (y eso que es verano). Compartir mis miedos y preocupaciones con ella, que me entiende a la perfección, más allá de lo que nunca hubiera imaginado, me ha aliviado el corazón y me siento menos mala madre.

Para mí, las tardes con amigos son terapéuticas. Son las medicinas que necesito para mí vida.


Tu ansiedad, también es la mía

 Tengo varios post que sacar y escribir. Tengo muchos temas que quiero tocar. Anoche... Fue una noche infernal. Llena de pesadillas con Helena, de calor, de ansiedad. Escuchar lo que le inquietaba a Javi, escucharle sus preocupaciones... Me desveló alejando el sueño.

Escuchar se me da bien, mejor que aconsejar. En muchas cosas tenía tanta razón que su inquietud me la trasmitió. Su ansiedad despertó la mía. Y sí, somos unos grandes desgraciados y mi idea de que esto no vale la pena se mantiene cada día más viva. Es verdad que mi estado anímico mejora cuando me rodeo de amigos o salgo a la calle. Esos momentos no pienso nada más que en ese momento y mi mente grita algo tan anticuado y friki como: ¡Carpe diem!

Pero sí, son mis momentos de escape. Y qué persona sería si lo que le preocupa a mi pareja a mí me diera igual. Mis silencios muchas veces, Javi los toma así, como que paso de todo. Pero nunca me pareció una buena idea echar más leña al fuego o meter el dedo en heridas que no son mías. Mi apoyo es mi escucha, dado que muchas circunstancias están fuera de nuestras manos, que nos afectan pero... No podemos cambiar lo que nos ha tocado. Solo resignarnos, llorar, aprender y salir adelante.

Estoy segura que la vida no se hizo para sobrevivir... O sí, la cebra vive así, siempre huyendo del león, siempre alerta... Siempre sobreviviendo. Quizás tengamos grandes expectativas de la vida que no deberíamos tener. Quizás la vida solo va de pequeños momentos de felicidad en nuestra pequeña familia, y ya. Y pedimos todos los días peras al olmo. Quizás el ser humano es exigente y quiere más de lo que abarca.

Ni siquiera tengo una teoría. Pero la ansiedad destruye todo a su paso, incluso los sueños... Y desde luego, el amor.



Siempre... Rocío

 Como siempre, nos faltan horas. Siempre una coca cola más, una patata más. Madre mía, miro hacia atrás y quién nos lo iba a decir. La mejor compañera de trabajo que nunca he tenido, mi confidente, mi amiga.

Hemos crecido mucho, hemos girado 180 grados, la vida nos ha llevado por caminos muy diferentes y separados. Pero en el amor no solo hay un hijo rojo, creo que en la amistad también. Y la vida es sabia y sabe quién debe permanecer a tu lado y quién no.

Ha sido la maternidad quien nos ha unido más, nuestras familias que hemos creado. Por eso no puedo olvidarme ni de mi marido ni de Carlos. Hasta nuestros pequeños hacen equipo. 

Ese es el mayor regalo que podemos dejar, Roci, una descendencia que siga nuestra historia. Para que las horas sigan faltando y las coca colas no se acaben nunca.



domingo, 30 de junio de 2024

03.06.20

 "Te he besado, te he mordido,

te he visto llorar y reír a carcajadas,

y ahora es cuando me pareces más

maravillosa que nunca, porque aquí

es donde veo lo que verdaderamente eres:

Una niña jugando a ser mujer,

una mujer que no quiere dejar de ser niña".

.

.

.

@jftorres20



Porque en los ojos correctos siempre serás arte.


 

26.06.21

 "Te pido robarle las horas a todo ese tiempo que ya se nos fue... Te pido robarte otro beso aunque ya me los des. 

Que cuando me miras ahora, ahora veo lo mismo que ayer. Yo sé que se cumplen los sueños porque te soñé"

OFICIAL: "NOS CASAMOS" Sí, quiero. Sí, te quiero a ti.

11 de Septiembre de 2021

"Tal vez, 

quizá,

lo sé, 

ya te encontré"



jueves, 27 de junio de 2024

Gracias por encontrarte en mi camino

 Nunca había hablado con ella. Nunca. 

Tenemos una vida en común pero paralela, nunca habíamos compartido nada. Pero yo que sé, creo que la vida te lleva por caminos en los que te tienes que reencontrar con gente que te va a sumar, en ocasiones, también para enseñarte ciertas lecciones, te pone a gente que resta. Pero no es el caso.

Creo que todo se remonta a nuestros embarazos, también paralelos... Y nuestros partos similares. El después del que poco se habla. Y cada vez que hablamos, sale algo con lo que me siento identificada. Con ella, con sus conversaciones y su comprensión, me siento menos rara. Creo que ambas, y esto es solo una impresión, somos dos chicas con unas mochilas que pesan mucho, que han aprendido a llevarlas a días y a ratos. Y que encontrarnos... Puede que la vida nos haya dado la oportunidad de compartir esa carga con alguien más.

Uno de esos pesos, entre otros muchos que se quedarán para nosotras, es la maternidad y sus consecuencias si es que puedo decirlo así, todo lo que conlleva y que a veces, nuestras parejas (hombres) no son capaces de comprendernos ni empatizar con nosotras.

Personalmente, te agradezco este bonito e inesperado inicio de amistad, ya sea por los niños, por nosotras, por las circunstancias o por vete a saber... Gracias, porque si te rodeas con gente como tú, una se siente menos sola e incomprendida. 

También creo que somos súper diferentes. Pero eso solo puede enriquecer, porque puedes ver la vida desde otros puntos de vista que ni siquiera te hubieras planteado. Y aprender, nunca está de más.

Ojalá, el camino sea tan largo como para llegar a conocernos. Nunca es tarde para sumar.



domingo, 23 de junio de 2024

23.06.2024

Es domingo, muy domingo. 

Hace una semana. Estaba sentada en la terraza de la tasca del barrio, en una mesa de 11 personas, en la que la musica eran las risas, recordando la boda de una de mis mejores amigas, del dia anterior. 

Esta semana, como siempre que vuelvo de casa. Ha sido una semana de mucha resaca emocional. De mucha nostalgia. De tener el cuerpo aqui. Y la cabeza y el alma, alli. De sobre pensar la cosas. De recordar mucho... y de pasarlo un poquito mal.

Encima he estado sola en casa y eso me ha dejado tiempo y espacio, para encontrarme a mi misma en los recuerdos. Para que no se me olvide donde estoy y porque. Para mirar atras y ver, que si el pasado hubiera sido bueno, lo llamaria presente. 

Las bodas son motivo de celebracion. Y porque no? De reencuentros. Y la semana pasada, los hubo. 

Me reencontre con mi familia. Me reencontre con la familia de mi amiga, que desde que tengo 6 años, me ha hecho sentir que soy parte de la suya. Me reencontre con esa familia que he elegido y nos demostramos los unos a los otros, que estamos mas unidos que nunca. Porque aunque hubiera dos huecos en nuestra mesa, estaban con nosotros. Y lloramos y reimos por ellos.

 Y me reencontre con esa historia de amor, que aunque parecia olvidada, nos demostramos que aun no esta cerrada. 

Y hoy, domingo. Sigo estancanda en los momentos que vivimos hace una semana. El discurso que di, con el que nos emocionamos todos. La putada a los novios, que hicimos con tanta picardia. Las mil fotos para que salieramos todos guapos. Las cervezas. Las risas. Los abrazos. La felicidad por los novios. Y por los amigos de los novios. Los bailes en la mesa. Y en la discoteca. Las copas y los chupitos. Las canciones seleccionadas para cada invitado, aunque las bailaramos todas como si se fuera acabar el mundo mañana. Y esos ojos azules que me buscaban sin parar... 

Y hoy domingo, estoy molesta otra vez contigo. Estoy indignada. Me enervas, como has hecho siempre.  

Tu te crees que puedes venir despues de 5 años sin vernos, buscarme para bailar y decirme al dia siguiente que no te acuerdas de nada ?! Y si no te acuerdas, para que vuelves como si nada... tu, y toda la gente que me conoce sabe que no soporto no entender las cosas. No soporto hacer como si nada. No soporto que se tire la piedra y se esconda la mano... 

Esta semana me ha dado tiempo para revisar conversaciones archivadas. Para recordarme que paso. Y como hemos llegado hasta aqui. Y solo saco la conclusion.. de que despues de tanto tiempo, solo esperaba ver que habias crecido, como lo he hecho yo. Y que tu tambien serias capaz de decir las cosas q te quedaron por decir en ese momento. Tendriamos la conversacion que cerraria ese capitulo de nuestra vida juntos, para dar paso a uno nuevo en el que pudieramos estar en el mismo sitio sin que nos axfisiaran los recuerdos. Pero no... tu sigues siendo esa persona que prefiere que piense mal de ti a ser sincero. Una persona a medias. Esa persona que por mucho que le duela, prefiere quedarse solo.. 

Pero es domingo, me he dado una semana para recordar. Te he dado una semana, para hablar. 

Adios, otra vez. Igual dentro de 4 años nos volvemos a ver. No creo, ya no tenemos la excusa de la boda para reencontrarnos...



miércoles, 19 de junio de 2024

Así que bye

 Quiero dedicar mi energía a lo que realmente me importa.

Llega un momento en el que, por mucho que lo intentes, sabes que hay personas con las que no vas a tener ese buen rollo que desearías.

¡Está bien! Admito mi culpa en algún caso, pero ¡Ya está!

Que no puede ser, no puede ser. Mejor me alejo, me aparto, me desentiendo, pero al igual que yo lo hago, déjame tú también.

No congeniamos, no nos entendemos... Eso está claro, pues entonces... No toques los cojones si no vas a cambiar.

Qué... ¡Ojo! No quiero que cambies. Cada uno es como es... Yo no quiero hacerlo por nadie y que nadie lo haga por mí.

Lo intentamos, no hubo manera. Fin del asunto. Suéltame, porque si no lo haces es complicado que pueda seguir adelante.

Me quita mucho tiempo y energía intentar comprenderte y ¿Para que? Para nada.

Así que bye.



lunes, 17 de junio de 2024

Del cuál, no sé salir

 Voy a ir al grano. Agradezco a mis padres, por primera vez en la vida, que me estén dando el espacio que tanto necesitaba. Qué estén ahí sólo cuando lo necesito... Y es muy puntualmente. Gracias por darme el espacio para pasar todos los ciclos que tengo que pasar. La pena, la frustración, la apatía, la indiferencia, la tristeza, la decepción, la impotencia... Etc., etc...

Estoy pasando por otra etapa de mi vida, no tan dura como las anteriores, pero llena de preocupaciones y culpa. Mucha culpa. De tener grandes ambiciones y planes, y que la mayoría no se lleven a cabo o no vayan al ritmo de mi exigencia. Me preocupa la salud de mi padre, la de mi hija, la de mi marido y la mía. Y el orden me da igual, pero son demandas cosas las que nos están pasando en poco tiempo. Me preocupa mi trabajo en septiembre y de nuevo, mi hija en su nuevo cole. Me preocupa el dinero que es mi cruz en la vida. Mis ataques de ansiedad en Mercadona... Mis ataques de ansiedad ante las facturas. Y aquí tengo que agradecer a una persona tantísimo que no quiere ni que la mencioné que eso la hace grande. Mi ejemplo a seguir... Al que nunca llegaré. Yo no seré jamás como ella. Pero no quiere ni que diga a nadie ni que comente cómo me ayuda o me deja de ayudar. La echaba de menos... Hay amores que deben ser eternos e infinitos. Y para mí lo es. He comprobado que la necesito más de lo que pensaba. 

Tengo cierta incertidumbre sobre mi marido, cómo estará de aquí a una semana, sus preocupaciones que las hago mías en silencio. Le conozco tan bien... Qué conozco sus caras, sus actos, sus preocupaciones... 

Mi padre, con su COVID persistente... Y todas sus complicaciones. Qué cada vez son más.

Y tantas, tantísimas cosas... Qué yo soy de llevarlas yo. Y en silencio, apartada del mundo. Tomando distancia dentro de la frialdad que me caracteriza... Porque todo eso, duele. Te quiebra. Te hace llorar. Te hunde. Y sí, a veces, inconscientemente eres la que tiras del carro secándote las lágrimas y dejando de lado tus objetivos, planes o a ti misma. Y claro que duele. Ellos son mi familia. Por eso, una mano que te diga... Lo que necesites, y te lo haga sentir... Me hace sentir hasta que no soy digna de ello. Qué yo merezco tal ayuda, ni siquiera quejarme. Sentir que me olvido de mí, me entristece mucho y pensar en mí me hace sentir egoísta. 

Y la única solución es la rabieta y llorar. Dando una imagen muy distorsionada de mí, la de una inmadura que se enfada por no ir a la feria. Pero la gente necesitamos hacer pequeñas cosas que nos hagan felices para poder sobrevivir a esta vida que nos toca. Son las cartas con las que debemos jugar. Pero yo soy la que ayuda a ganar a otros, incluso al contrario. Y eso no es ser buena, es ser una idiota en todo su esplendor. 

Llevo años prometiéndome mirar para mí incluso alejándome de todos para que no me influyan pero no soy capaz. Y menos desde que soy madre. Helena es mi mundo, mi vida, mi motor y mi corazón. Y cada vez que no sale algo bien, la culpa me come por dentro. Un círculo vicioso del que no sé salir.



sábado, 15 de junio de 2024

16 de junio de... ¡2024! ¡Feliz Cumpleaños!

 Mañana domingo... Será un día muy, muy especial.

Somos ya cerca de 38 mil personas en Facebook. Y solo tengo palabras de agradecimiento para ti que me estás leyendo. Tras once años. ¡Once! Que llevo tras estas letras, siento que mi sueño está un poquito más cerca. Escribir como todos sabéis me llena, y ojalá pudiera ganarme la vida así, con todos ustedes detrás leyéndome cada día, ya sea a través de Instagram, Facebook o Blogger.

Once años contando mi vida, mis historias, mis altos y sobre todo, mis bajadas. Mis sueños, mis fracasos y errores. En estos años, también he contado con muchos colaboradores, he recopilado escritos admirables de escritos y ejemplos a seguir. Me he dejado llevar por un popurrí de sentimientos.

En estos once años me he hecho mujer. He conocido a muchas personas que me han decepcionado, que me han aportado y que me han quitado, que me han ayudado y me han arrastrado a lo peor. En estos once años he conocido el lado bueno de la vida y el peor. En estos once años... me he casado, he sido madre. He abierto y cerrado etapas. He hecho mi propia historia. Sigo creciendo, sobreviviendo a la vida, jugando mis cartas en cada partida. Y espero seguir contándolo muchos años más.

Una vez más, gracias por estar ahí y ser testigo de esta humilde niña que creció y que sigue soñando tras su ventana.



viernes, 7 de junio de 2024

Soledad elegida

Hoy es un día en los que retienes como puedes las lágrimas. Hacía tiempo que no estaba tan mal de salud y eso que jamás me he recuperado de mis dolores de articulaciones. Arteritis reumatoide degenerativa causada por la celiaquía entre otras cosas...

Me siento más sola que nunca, y es más, quiero estarlo. Quiero llevar todos mis pensamientos en secreto. No quiero comunicarme. Quiero ponerme los cascos, ver una serie, quiero... Necesito descansar

Eso es lo único que me pide el cuerpo, descansar, que frene, que me relaje, me cuide y no piense en nada... Y eso que es junio, seis... Por cierto Belén, muchísimas felicidades. Sé que en algún momento leerás estás letras y el WhatsApp. 

De momento, solo quiero contar hasta aquí. Hoy, sí busco mi soledad. La que siento últimamente demasiadas veces.



lunes, 3 de junio de 2024

Mea Culpa

 Sin parar de llorar en mi habitación, mientras duermo a Helena. Hacía tiempo que no me caían unos lagrimones como los de hoy. Y es que la culpa me está comiendo... 

He hablado con quién tenía que hablar, y dice que lo que siento es impotencia por querer hacer las cosas bien y la otra persona no. Él es mi marido. Él no sabe que he llorado... Pero sí sabe de la ansiedad que tengo por las noches principalmente. 

Me he vuelto a involucrar demasiado con alguien, quizás a traspasar alguna que otra barrera y por qué no, meteme donde no me corresponde. Sí, con la mejor intención, pero eso no quita que esté mal. 

Me he sentido un estorbo, una patosa... Me he sentido un error en esa vida, ese nudo de familia si es que así se les puede denominar. 

Soy muy dura conmigo misma, tan exigente como lo soy con los demás. Y sinceramente, creo que me va mejor siendo fría y mostrando a la vez que sintiendo frialdad por las personas. Eso hace que yo viva mejor, y creo... Que los demás también. Me he confundido. No me importa decirlo. Y la noche me está consumiendo... Y la tarde que he pasado... Cuando tendría que haber sido una tarde de las que hacen historia ya que mi Lega ha ganado, ha subido a primera y en Leganés se cumplen los sueños. Abuelo... Si lo vieras, hoy te tengo más presente que nunca.

Y es que tengo un cúmulo de sentimientos agarrados a la garganta. Hoy no es mi día, es un día frustrado. Nada ha salido bien. Nada. Y estoy cansada que hasta lo más mínimo, me cueste en doble que a los demás. La desilusión por la vida, por todo en general... Es espantosa.

Por primera vez, en semanas... Han subido a mí casa mis padres a por unas llaves. Hace día les pedí espacio y tiempo para mí y mi familia. Para hacer planes sin tener que pedir permiso a nadie. Les pedí libertad y, agradezco que me lo hayan dado. Cuando han venido, y os hablo de cuestión de minutos, me he hecho pequeña... Me han dado ganas de que me abrazaran a mi en vez a Helena. Pero como siempre, no sé pedir aquello que necesito y que me hace parecer vulnerable.

Hablé con Javi mientras dormía a Helena. Y se fondo... La celebración del Leganés con un Dj... Le dije lo que sentía. No tengo nada que ofrecerle. No tengo dinero, soy un caos. Hay cosas suyas, de él, de su vida... Con las que nunca voy a comulgar y eso nos traerá problemas o discusiones, ambos lo sabemos, y hay miles de cosas que hoy le he dicho porque me siento así, un estorbo, una piedra en el camino de cualquier persona.

Siento el ataque de ansiedad más grande de estos últimos meses. De esos que siente que te vas, te duele todo, hasta el alma. Y va de eso... Me duele el alma de soportar tanto peso.



domingo, 2 de junio de 2024

A pesar de todo

 Estoy ñoña, lo sé. Más sensible de lo habitual. Serán esos días tontos.

He visto fotos de hace años, de cuando empezaba con Javi, de lo perdida que estaba. Y Javi, fue mi luz en mi oscuridad. Seguir sintiendo esas mariposas cuando veo fotos de ese tiempo me da nostalgia y me doy cuenta de lo enamorada que sigo de él.

Haría cualquier cosa por él. Acompañarle hasta el fin del mundo si hace falta. Le miro, y me encanta. Aunque discutamos, aunque haya temas que nos lleven al límite, a pesar de los días malos y su pérdida de peso (pero es que a mí me gusta de todas las maneras posibles). A pesar... a pesar de todo, le sigo queriendo más que el primer día.

Me gusta él y lo que formamos. Me encanta todo lo que me ha dado, mi hija, mi perra y mi hogar. Soy feliz en mi familia, con nuestros momentos, con nuestras cosas. Y no es una declaración de amor para él, un sentimiento que nace solo y que las letras toman su significado. Y es que cuando nace solo, no hay mayor arte y mayor don que hacer las cosas con amor.

Le quiero con locura, y eso me da inseguridad de que él no sienta lo mismo, de no ser suficiente, de perder todo aquello que tenemos por algún motivo. Me llena de inseguridades. El momento que estamos viviendo no es el mejor, y no voy a mentir respecto a esto. Hay caminos fáciles, muchos, y luego está el de elegirnos cada día. 

Yo soy de palabras, pero más de hechos, necesito abrazos, besos, necesito muchas cosas porque me encanta él. Pero nunca he sabido pedirlo, porque el otro, creo, que necesita saber también lo que necesitamos, pero... yo puedo con todo. Quizás es el miedo, quizás las inseguridades, quizás me da pánico el perder o necesitar a alguien, quizás, por algún motivo no me permito ser feliz y tampoco quiero psicoanalizarme, porque no me interesa el pasado ni el resultado que ha dado. Me interesa el hoy, y el mañana también. El futuro a su lado.

No estamos en el mejor momento, pero estoy segura que sin él todo sería peor.



sábado, 1 de junio de 2024

El tiempo no se paga con dinero

Hoy toca hablar de ellos, con su permiso... Los conocí a través de mi marido. A él. Un compañero más de su trabajo, que tengo que reconocer que... No me caía bien. Me pareció el bromista típico de clase. Y yo, que soy así, tan mía (y no es excusa), no me caía fatal.

Con el tiempo, de hecho, durante mi embarazo apareció su mujer. Conocí a Miriam, y ella sí que era más yo. Reservada, más sería, directa y sincera. Me sentí desde el momento uno, como que nos conocíamos de siempre. Sus gestos lo dicen todo, y podrían ser los míos propios.

Con la llegada de Helena, las madres nos juntamos para quejarnos, es así. Nos desahogamos con las que nos entienden y han pasado o están pasando por ello. 

Y con la baja de Javi, han demostrado ser más amigos que muchos amigos que teníamos. Se han convertido en una parte muy importante para nosotros (y creo que puedo hablar por parte de Javi). Son sencillos, llanos, normales... Y en estos momentos, a estas alturas de la vida, encontrar a gente "normal" con la que mantener una buena relación y pasar un buen rato, es un privilegio, un regalo de la vida con la que sentirnos muy afortunados. 

Ambos hacen un equipo envidiable, hacen una sintonía perfecta, crean la magia necesaria para que una tarde se vuelva efímera y que el reloj pierda sus horas. Tienen un corazón de oro, nos comprenden, nos entienden y no nos juzgan. Estar cerca de ellos te hace un poquito más feliz, logras dejar a la ansiedad de lado, castigada contra la pared. 

Para mí, ya lo sabéis, mi medicina siempre han sido mis amigos. Mi familia son aquellos a los que elijo, y aunque vengan de parte de mi marido, los siento míos. Además, son papás de tres hijas tan diferentes como encantadoras. A las que considero parte de mi hogar. A las que echo en falta si no están. 

Hoy, he estado menos triste, menos ensimismada. Hoy ha sido una tarde mágica y no porque haya ganado el Madrid, sino porque me siento campeona al poder rodearme de gente tan valiosa, de las que suman, te enriquecen y te recargan las pilas. 

Gracias, a los dos, por entrar en mi vida.

P.D. Fran, has sido en mayor y grato descubrimiento de estos últimos años. Muchos deberían aprender de ti. Eres una gran persona, quiero que lo sepas y estás acompañado de la mejor. Gracias una vez más por todo lo que hacéis por nosotros. El tiempo que regaláis no se paga con dinero.


 


miércoles, 29 de mayo de 2024

¡Somos más de 27.000!

 Madre mía, estos días han sido de infarto.

Me están siguiendo más de mil personas por días. Para un humilde blog como el mío, que sólo pienso en expresar lo que pienso o lo que me toca mi corazoncito, ¡es una pasada!

No he tenido ocasión de agradecerlo bien porque no tengo tiempo de escribir como me gustaría, ni contestar a los cientos de mensajes que estoy recibiendo. ¡Qué maravilla! Porque son increíbles! Por suerte, estamos haciendo una comunidad muy sana que se caracteriza por la diversidad y el respeto de todos, y por qué no, del amor. Gracias por compartir conmigo tanto, mis recopilaciones, mis escritos, vuestras historias, que son las más importantes y son la base de este blog, que empecé escribiendo por no sentirme tan sola ante mi vida y mis dramas. También mis comedias y aquellas historias que empezaron siendo dramas y después, nos reímos todos de ellas.

Gracias por hacer mi sueño realidad. Y ésta vez, me ha picado la mosca de la curiosidad. Facebook se ha puesto en contacto conmigo para incluir anuncios. Tengo varias propuestas encima de la mesa, pero... me da miedo. Siento vértigo de poder conseguir aquello que he deseado tanto. No sé ni cómo empezar, si puedo poner aún más de mi parte, si vosotros podéis ayudarme. No lo sé. Sólo quiero conseguir mi objetivo, que por una vez en mi vida me parece alcanzable.

No quiero ser influencer de nadie. Ni siquiera la que oriente a personas perdida, pues la más perdida soy yo. No soy psicóloga, pero sé escucharte y siempre estaré a un mensaje de distancia para todos vosotros. Espero seguir creciendo, que vosotros, partícipes de ello, lo sigáis viendo, que alimentéis mis ganas de seguir trabajando, exponiendo unas pequeñas parte de mí, y sentir que al otro lado de la pantalla hay una mano tendida. Ayudémonos, enseñemos al mundo de qué estamos hechos. Y que en todas nuestras ventanas hay una historia que merece ser contada. 

Gracias, una y mil veces más.



Noche de ansiedad

 Creo que tengo, de nuevo, muchos frentes abiertos.

Anoche pasé calor, frío, el corazón me iba a mil por hora, tenía ganas de gritar y llorar. De irme de mi habitación, de mi casa. Que nadie me tocara porque era como una bomba a la que le quedan segundos por explotar y destrozar a todo el que le rodea.

Tengo algo dentro de mí que no me deja vivir: inseguridad. Quiero hacer cosas sin pedir permiso. Estar en bragas en casa, hacer planes sin tener mirar el calendario por si tenemos algo (que suelen ser citas médicas o visitas), quiero irme lejos con los niños, hacerles miles de fotos. Tengo un saco lleno de planes para hacerlos con ello y me falta tiempo. Me falta vida. Me ahogo en mi propia agenda porque necesito salir, huir de lo que me despierta la ansiedad.

Puedes pensar que soy una cobarde al huir de los problemas que me generan esa ansiedad, pero es hay muchos de ellos que no están en mis manos solucionar. Que dependen de otros o de la vida en general. Mi vía de escape ha sido y será escribir, pero tengo cortadas las alas porque entre mis letras se busca lo que nunca fue dicho. Cada palabra se evalúa y se duda de su intención. Y vivir dando explicaciones es agotador. Sabiendo, que no tengo por qué darlas.

Así que, mi otra vía es salir a andar. Estar en la calle me rellena las pilas. Me permite respirar, estar fuera de los ojos que me ven y me examinan. De las miradas inquisidoras, de las opiniones y calificativos. Salir fuera, me da las alas que pierdo ante el teclado meditando cada frase de este escrito.

Ayer no salí. Y no recargué mis pilas, ni me puse las alas para ver todo de lejos y fingir que nada va conmigo. Necesito de mi Helena y Cuquito para estar completa. Y no nombro a mi marido porque él ahora mismo necesita que yo esté completa. Es uno de esos momentos en que la pareja no es un 50% frente a un 50%. Me toca ser el 70%, y toca porque es lo que tiene el amor. Cuando uno da lo que puede en cada momento, y siempre quedará el otro para ayudar a tirar del carro, aunque pese mucho.

Me siento un poco enjaulada, la situación que tenemos no es la más idónea y sí, soy ambiciosa pero tampoco creo que pida mucho. Disfrutar mucho de los míos y hacer equipo con ellos. 

Mi Helena, no sabe realmente lo que cura a mamá siendo ella misma. 



¿Cómo le hago saber que me está perdiendo?

 Cómo le digo que cada día me desenamoro un poco más. A pesar de que le he amado con todo mi ser hasta sentir que no es posible amar más.

Cómo le digo que las mariposas en mi vientre se están muriendo, que olvidaron lo que era revolotear de felicidad, que se sienten tristes y cansadas, que su indiferencia las acabará por matar.

Cómo le hago ver que todo lo bonito que sentía por él se está yendo poco a poquito pero con pasos firmes. Que en mis sueños ya no aparece él y que en mi futuro ya no le incluyo más.

Cómo le digo que me está alejando, que la rutina mucho nos ha afectado, que estoy por tirar la toalla. ¡Que me siento realmente cansada!

Cómo le digo que ésta mujer necesita amor, cariños y detalles, que se está marchitando, que su luz se está apagando y corre el peligro de que la encienda alguien más.

Cómo le hago saber que si hoy me pierde, mañana ya no me encontrará.

Ésta vez, nunca más.



domingo, 12 de mayo de 2024

Un arenero

 Domingueando.

Qué gusto. Ir al parque, a un arenero y sentirte libre. Volver a ser un niño. Disfrutar de mis niños en compañía de amigos.

Hacer del plan más horrible del mundo, una mañana de las que duran en la memoria. Sí, seré mala madre, pero es que no me gustan los parques. Sentirte escuchada y comprendida por una mamá amiga. Por desahogarte y ver qué no hay mejor terapia que salir de casa bajo el sol primaveral con mis cachorros y llenarte de polvo mientras juegas con el cubo y la pala.

Volver a ser niña con la coleta plantada en la cabeza. Y darlo todo por ellos. Por primera vez en mucho tiempo, sentir que lo hago bien. 

Ver a Cuquito tan contento con otros niños, con otros bebés, tan integrado me alegra y me enorgullece ver cómo evoluciona Helena a pasos agigantados.

Más mañanas... O tardes como las de hoy, son las que me hacen sentirme bien. Y qué tontería, unas palas y un arenero. Unos amigos y unos niños. Un paseo y un poco de sol. Con que poco soy feliz, con que poco me queda satisfecha. 

Agradecer a Laura por encontrarnos en un camino que es más una encrucijada paralela. Dónde sí existe, por una vez, la empatía. Ya que las dos estamos viviendo y sintiendo cosas muy parecidas.

Con estos días renuevas las fuerzas, pones el contestador a cero. Sales adelante y los relojes se paran. Es más, quieres que se paren. Aquí estás porque quieres estar, no hay compromiso. No hay ni mas ni menos dinero que te límite. No debes nada y nadie te debe. Es la paz del arenero. La paz que siente un niño que no sabe lo que es ser adulto. 

Y mañana más. Nos toca otro amigo de Cuquito. Pues va a ser que me gustan los parques... Realmente... Cualquier parcelita de naturaleza aunque sea artificial, a mí me parece el paraíso... Y ver a los míos siendo ellos, siendo niños, manchándose, experimentando, sociabilizando, creciendo y evolucionando... Me parece el mayor regalo de todos.




viernes, 10 de mayo de 2024

Un día más

 Una noche larga y solo acaba de empezar. Hoy debe ser que he colapsado y no sabría decir cuál es la gota que colmó el vaso. Hoy me levanté descompuesta en todos los sentidos, perdida y sin reconocerme. Abatida. Necesitaba huir de todo y de todos, de mí. Siempre fui mi peor enemigo. 

Las terapias remueven, te alteran. Y yo ya lo probé. No me hizo nada bien, y... Creo que será más de lo mismo. Más urgar en heridas mal curadas, que ya no escuecen pero tampoco sanan.

Últimamente me dan ataques de pánico en Mercadona, sí. No sé por qué. Estoy empezando a cogerle manía a ese supermercado. Pero todo está en mi cabeza. Y en mi corazón. 

Y la noche no va a mejor. He probado todas las camas de mi casa. Dormir con mi hija que me calma. He intentado dejar a las pastillas de lado, pero ni aún así se me calma esta desazón que siento. Este dolor de cabeza tan duradero ya, este corazón que galopa en mi pecho. Las manos, los pies, las piernas... Ceden a mi peso. Me siento débil y no sólo físicamente. Y lo más duro es un nudo en la garganta que duele, y que lleva ahí todo el día. Me ahoga tanto que dejo de respirar por momentos. Y los ojos se me llenan de todas las lágrimas que no lloro. Porque yo estoy bien, siempre lo estoy. A solas, acompañada. Yo puedo con todo, sola. Y siempre bien. Nadie sabrá lo que padezco detrás de mi sonrisa fingida, de mi frialdad y de mi apariencia de WonderWoman.

Sé que es ansiedad. Sé que la casa duerme y yo tengo que seguirlos porque sino mañana no seré la madre que se merece mi bebé. Mañana no podré fingir que todo va bien porque las caras... Ay, las caras... Revelan tanto...

Es una mezcla de ansiedad y pánico. No me puedo permitir sentirme tan derrotada, tan trate y abatida. Por lo menos, hoy ni hubo visitas en casa y pude... Ser yo. La yo de este momento y la yo que puedes ser cuando las puertas se cierran y estás en la intimidad de tu casa. 

Me eché en la cama, en mi habitación mientras mi bebé dormía sus largas siestas... Y pensé, dejé que mi cerebro organizara sus ideas y llegara a un acuerdo con mi corazón. Pero... Todo se lió aún más dentro de mí. Nunca terminan en acuerdo estás cosas del sentimiento.

Siento que me estoy muriendo. Que sobro en todas partes, que no estoy a la altura en ninguno de mis papeles. No he encontrado a mi autoestima hoy... 

Hoy es uno de estos días que me hacen viajar a julio del 2019. Aquí todo está hecho, nadie me necesita y nadie es imprescindible. 

Pero miro a mi niña, y en el egoísmo de mis pensamientos. Cuando eres madre, tú eres la segunda. Tus prioridades cambian, aún no tengo claro si en cambio es bueno o malo, pero todo ha cambiado. Y todo lo que, seguramente, haré en la vida... Incluidos los errores, será pensando en ella. 

Seamos optimista. A veces son solo etapas, otras... Temporadas, pero en nosotros está la fuerza de seguir un día más, siempre, un día más.