jueves, 7 de noviembre de 2019

¿Sabes una cosa?

¿Sabes una cosa?

Eras todo lo que pedía en un chico en la Carta de los Reyes Magos. Eras lo más parecido a Peter Pan, pero resultó ser la versión de los chinos. Creí en un futuro que tú y sólo tú planeabas, porque ya sabes, yo soy más de huir en cuanto a sentimientos. Ni siquiera me enteré de que llevábamos cuatro meses juntos... Tenía ganas de recorrer el mundo a tu lado. De que me enseñaras. Me hice pequeña porque te creí gigante.

Cambié todo de mi para gustarte, empecé a sonreír hasta cuando no me salía, una princesa de los cuentos en los que no creía. Me perdí para encontrarte a ti. Eras todo lo que yo quería y te tenía para mí, tomando café, regalándome libros de poesía, viajando al sitio que más me gusta de Santander y, siendo de mi sitio en el mundo.

Hubiera dejado mi Madrid por ti, mis amigas, mi mundo por formar parte del tuyo. Lo hubiera dado todo y más, porque cuando me entrego, es sin peros y sin frenos. Eras la ilusión que perdí cuando me separé de Peter Pan y que jamás volvería a encontrar. Y te encontré.

Pero elegiste lo fácil, lo que ya tocaba, lo que estaba al lado, lo que manda la tradición, las costumbres, aquello que no te alterara la vida, que no tuvieras que luchar, aquello que no te movía el flequillo puesto que no tienes. Elegiste irte. Lo hiciste tú, diciéndomelo por WhatsApp el día de Navidad, sin dar la cara, como un cobarde, como uno de tantos. Bajaste de mi pedestal en segundos. Te convertiste en uno más que me rompe en mil pedazos y se va.

Me has hecho perder 25 kilos, me has hecho perder las ganas de vivir, de comer, de salir, de estar con mi gente, me robaste más que el corazón, y no te puedo echar la culpa de todo. Solo es mía por haberte comprado tantas mentiras y haberlas hecho parte de mi vida. Ese fue mi error. Me marché yo también, era una batalla perdida, no se puede obligar a querer. Y yo no me iba a vender, ni a luchar por alguien que elige el camino fácil... Que yo no soy lo más importante en su vida, sino lo que toca por tener una determinada edad.

Pero sólo por el daño que me has hecho, porque eres consciente de ello, deberías dejarme de poner comentarios en Instagram, en las fotos. Intentar dejar de recordarme lo felices que fuimos, porque podríamos serlo ahora mismo. Me parece absurdo que evoques a un pasado que no va a volver. Porque te juro que contigo no volvería, no volvería con alguien que siempre que tenga una opción fácil se olvidará de mí.

Te lo suplico, haz esa vida que elegiste sin mí, por favor, olvídame, porque lo que haces es remover mierda que duele, sentimientos. Repollo, dedícate a tu vida, a viajar a hacer eso que marcan las leyes de la sociedad, no sé, cásate, ten hijos o haz lo que veas, pero sácame de tu vida.

He tenido un gran maestro de la amabilidad. Y ésta vez, te he contestado. Pero no puedo ser más falsa con ese comentario porque lo que quiero es que me borres de tu vida, que ni te alegres por mí ni te preocupes, y más tú que sabes de la misa, la media. No te entiendo de verdad, tenías todo de mi a tu disposición... Cada uno recoge lo que siembra, así que por favor, déjame en paz.

Patri Izquierdo Díaz


lunes, 4 de noviembre de 2019

Domingos de doblete

También antes quedar con Mister España, quedé con un viejo amigo: Dani. 

Nunca os he hablado de él porque es como mi amigo Jorge, casi virtual porque apenas nos vemos. A Dani le conocí cuando estudiaba el módulo de Educación Infantil, hará tropecientos años. Yo estaba empezando a salir con Peter Pan, me acuerdo perfectamente, pues hará siete años. Él pertenecía al grupo de los informáticos.

Nos juntábamos en el recreo, no me digáis por qué, no me acuerdo.Yo sé que al principio me fijé en Walter, sí, un morenazo de perfecta sonrisa, luego resultó un imbécil porque lo sabía, era consciente de lo guapo que era y me fijé en Dani. Un chico tímido, guapo, inteligente, culto y no aguantaba las tonterías de nadie. Un poco rancio a primera vista, ¡pues como yo! Pero claro, yo tenía a Peter Pan, of course, y a otro informático detrás... ¿Te acuerdas Dani? Y Dani, en mi amiga Noelia... 

O sea en aquella época compañeros lejanos, pero hace unos meses... Pues volvimos a retomar el contacto, y la verdad que la quedada de ayer estuvo guay. Así que os hago esta breve presentación de él porque quizás pueda aparecer en el blog en algún momento. 

Y ahora sí, me voy a dormir que estoy muerta de tanto trabajar y del gripazo que me he pillado, eso es por dormir con el culo al aire (ya me entendéis). 

Buenas noches, tesoros.

Patri Izquierdo Díaz





Número 14

¡A por el 14! ¡Viva España!

Sí, es la mejor definición de mi cita de anoche. Un español hasta la médula que ama las águilas. Es decir, todo lo opuesto a mí. Ammm, no sé qué más contaros. Quien me conoce, sólo con haberle ojeado el Instagram, sabía que éramos incompatibles absolutamente. El chico es un rato guapo. De hecho, es guapísimo, pero... Cuando me erguí ante él, le sacaba una cabeza, era tamaño llavero y muy muy pijo. 

Peter Pan, no era como tú de pijo, era un nuevo pijo, tú me entiendes. ¿Qué más puedo decir? Una primera y última cita, supongo... No daba la talla... (chiste fácil). No me voy a reír de él, pero no cuadrábamos para nada... "Me ha comprado ropa esta tarde y me he dejado 300 euros", "Tengo un ático en la Castellana", "Practico con el paramente y me gasto cinco mil euros cada finde que viajo"... Incompatibles... En fin... Otra historia más el blog... Y continuámos para bingo señores...

Patri Izquierdo Díaz


domingo, 3 de noviembre de 2019

Hace un año...

Pensaba que ya había terminado de escribir pero no, no puedo irme sin dar las gracias a alguien.

¡El Repollo! Sí, hace unos días me recordó al estilo Facebook, que ya llevaríamos más de un año, y que hace, precisamente un año, estábamos en un lugar mejor, en mi Santander querida... Y ahora, me comenta mi foto con mi nuevo coche en Instagram... ¿En serio? ¿Qué no has entendido de todo este tiempo donde te ignoro?

Duele mucho esa "amabilidad" donde preguntas qué tal me va todo, porque sé que te importa una mierda, pero eres un queda bien. Deja de ser amable conmigo, deja de preguntarme qué tal me va o deja de indicarme que hace un año tuvimos un viaje maravilloso porque yo solo consigo recordar tres cortos minutos de esos cinco días. Tres minutos... No te voy a contestar, yo no soy como tú, yo no soy amable de quedar bien, no te voy a sonreír porque no me nace, ni te voy a poner emoticonos sonrientes porque no, déjame en paz. ¿Estás de viaje? Pues estáte, y si tan amable eres... Deja el puto móvil y concéntrate en ese viaje, que tú lo necesitas, a ver si llegas a cinco minutos, ¿vale?

Encima lo pones públicamente... ¿Para qué? ¡Ah ya! Para que se vea lo rancia que soy y tú lo amable que eres, para dejarme en evidencia, ¿no? Es tu día de suerte, amigo, si te contestara... acabarías teniendo un gran problema psicológico.

Haz como el motero y desaparece. 

Os juro que ya no puedo más, entre unos y otros. La amabilidad es un engaño, te enseñan la mejor versión de ellos, pero no es real, nunca lo es. Y yo soy de las que se lo creen porque aún tengo esperanza. Pero ya no más... Dejarme en paz todos los que se fueron, y suerte con tu vida al Nuevo Motero que también pretendía que esto no fuera  un final y tenerme ahí. No tío, si te vas, te vas. Con todas las consecuencias, yo no soy tu polvo seguro, yo quiero más que eso... 

Repollo no hace falta que me recuerdes a que día estamos, pues lo recuerdo muy bien, y créeme que el próximo puente de diciembre también sabré qué pasó... Y el 25 de diciembre, también. Me sé todas las fechas. Creía que ya no me dolías, o es el puñetero día que estoy teniendo desde por la mañana... Pero déjame en paz...

Me voy a ir a boxeo, es eso o llorar todo el día. Los amables no se merecen ser llorados. Ni unos ni otros...

Patri Izquierdo Díaz


02 Noviembre 2019

Empecé mi día madrugando, a las 10 había quedado en el concesionario de la Ciudad del Automóvil para recoger mi nuevo coche. ¡Por fin!

Fui acompañada por mi padre y mi hermano. ¿Sabéis quién lo estrenó? Yo no, mi padre. Estuvimos de paseo hasta Plenilunio, de allí a Islazul a comer en plan familia feliz. El coche es una gozada lo poco que le he cogido, ya os digo que no soy dueña ni de lo que es mío. Os presento a mi Tívoli.



Después fui corriendo a Leganés porque había quedado en mi casa con el Nuevo Motero, iba a venir en cuestión de minutos. Y ya sabéis lo que pasó. Me sentía tan mal, tan sucia, tan... avergonzada, porque os juro que cuando algo no, no va, por muchas ganas que le pongas y toda la ilusión que tengas. No va. Me fui a llevar mi hermano a su trabajo, al Santiago Bernabeú, y ya que estaba en Madrid... y vi en una señal... Gran Vía... Pues... Allí acabé. Quise presentar a mi Tívoli a un viejo amigo. Quien me siga en Instagram (@pid92), siguió este día en directo.


Y Peter Pan estaba allí esperándome para dar una vuelta. Mi coche le encantó y me soltó "coche de mami, estás madurando...". Paseamos por Sol, Gran Vía, Plaza Mayor donde cenamos bocadillos de calamares... Hablamos de todo. Nos vino bien, en el fondo somos buena medicina el uno para el otro. Se alegró de que lo del Nuevo Motero no haya salido tan bien, sin embargo, lleva un poco mal la carta hacia el Bollo, eso no, no lo lleva bien.

Carta, para los que me habéis preguntado, que aún no tiene respuesta porque no he sido capaz de enviársela. Sí, Belén, soy una cagona. Según Peter Pan el hostión que me espera será como el Big Bang, comparado con lo del motero, Samu fue una hostión tamaño pedete. Pero bueno, ya se verá todo. Ahora mismo, según escribo, no la quiero mandar, necesito unos días para saber qué quiero... Os juro que lo del Nuevo Motero, me ha dejado un poco... en el aire. Pero bueno... Mi día finalizó en Gran Vía, y cuando llegué a casa una bronca monumental de las siempre que esa me las quedo para mí. Las guerras no se acaban... La vida sigue costando y hay días, que aunque tengas un coche nuevo, no merece la pena levantarte. 

Patri Izquierdo Díaz

Una historia más para el blog

Hoy tengo mucho por escribir, es más, lo necesito. 

El Nuevo Motero. Ayer vino a mi casa, y vino a lo que vino porque según entró me empotró. Y pasó. Pero ya no es igual, no estoy cómoda y creo que él lo notó. Tras la broma de tengo o no novia. No tiene. Está aclarado. Pero hemos decidido dejarlo, por ambas partes. No tiene sentido, no va a ningún lado.

Llevo toda la noche pensando en él, y hoy por WhatsApp, hace unos minutos, lo hemos hecho oficial, ni él siente que pueda darme más, ni yo quiero dar tampoco, entonces... Hay poco que hacer. Le voy a echar de menos, pero ha sido lo mejor para los dos. A lo tonto llevábamos desde el verano con esto, son unos mesecitos, pero el mes de noviembre, de nuevo, lo empiezo sola.

Sois unos morbosos por cierto, cada vez que pongo Nuevo Motero, las visitas suben como la espuma. La verdad es que me da pena, funcionábamos muy bien, y ayer tuve un día de muchos altibajos que ahora os contaré y él fue mi vía de escape... Pero me dijo una frase que cambió todo. "Nos vemos en los bares". No. Nosotros no nos vemos fuera de una cama. Y ese es un gran problema.

He sido muy sincera con él. Me gustabas, me parecías guapo, inteligente, listo, tímido y eso me hacia gracia... Le he cogido cariño. Ahora tengo unas ganas de llorar muy grandes, quizás para descargar todo el fin de semana, pero... ay, moterito... 

Una historia más para el blog.

Patri Izquierdo Díaz


viernes, 1 de noviembre de 2019

“No estoy esperando un héroe. Me salvé solita hace tiempo. No necesito a alguien que me complete. Estoy entera estando sola. Simplemente quiero un bicho raro con quien irme de aventuras, alguien con quien bailar, que me bese cuando menos lo espero y que me haga reír”


Ha vuelto el Nuevo Motero

¿Quién puede decir que mi vida es aburrida?

Tras la gran discusión, anoche me escribió "¿qué pasó?". A mi nada, mírate que te pasó a ti gastando bromas que no debías. Bueno, pues quiere verme este puente. Me lo estoy pensando. En el fondo es majete el chico, y no quiero quedar mal con él. Pero tras el escrito anterior, yo tengo claras muchas cosas y no voy a estar de uno a otro. No, ya no. 

He dicho que vuelvo a ser yo. Sólo estaré con aquel que sienta algo por él. Y, cariño mío, vas tarde y a trompicones. Tengo una edad ya en la que estos comportamientos, como mínimo, me dan pereza. Harenes, ir detrás de alguien, dudas, sentarte a esperar a ver qué quiere, o si le cuadra, o si tiene tiempo... Mmmmm, no. Me da pereza, pero oye, que con lo majo que eres, lo más seguro es que encuentres a alguien que actúe como un verdadera 112, que llames y corra hacia a ti. 

No me has preguntado ni por mi accidente y eso que venía de tu casa, porque ni me preguntas "qué tal has llegado" o "si he llegado". Y no te lo voy a contar, sólo si sale el tema, me gusta verte la cara que se te queda. Esto no lleva a ninguna parte. Y yo no voy a perder el tiempo. Son 27 años y ya he perdido seis meses de mi vida últimamente... No paso por ahí otra vez. 

Patri Izquierdo Díaz


Vamos viendo

Buenas tardes, 

Vengo de boxeo matada, vaya paliza que nos hemos pegado. Nos hemos pegado porque claro, soy tan tonta que lo he subido a Instagram y el bollo se me ha acoplado. Ha merecido la pena verte bailando zumba (no voy a opinar) pero me he reído como hacía tiempo que no lo hacía... Lo estoy haciendo ahora según lo escribo y lo recuerdo.

Quería escribir algo sobre él (que ayer también estuve hablando con Belén) y quiero... ser sincera, abrirme, y expresar lo que siento. Bollito mío, estas palabras nunca, jamás, saldrán de mi boca, pero te las haré llegar, te lo prometo. Tampoco las colgaré en Facebook. Se quedan aquí, en mi blog.

No sé por dónde empezar la verdad. Venga lo suelto... Yo también te quiero. Perdón. Voy a hacerlo bien: Te quiero. Y te quiero de la misma forma que tú me quieres a mí. Pero no puedo dejar de pisar el freno, porque... ya sabes por qué. Que yo me abra, que te sea sincera, que yo te diga que lo que sientes tú, lo siento yo... No cambia nada, porque no te voy a pedir nada, no quiero que cambies tu vida si no estás seguro. No quiero que dejes o dejes de dejar lo que tienes. Sólo que esta vez no huyo. Soy una cagona, me da miedo sentir, y es mucho mejor huir y seguir conociendo a gente que no tiene sentido y buscar, no sé, algo que ya tengo.

Ayer Belén me ayudó a aclarar ideas. No eres mi prototipo, en absoluto. Y lo sabes, ni yo el tuyo, también lo sé. No somos lo que hemos buscado siempre. Pero estamos ahí, nos hemos ganado el cielo el uno con el otro. Somos muy intensos e inaguantables, también pasionales, lo damos todo, para lo bueno y para lo malo. Creo que dieciséis años nos dan  la garantía y nos avalan para quizás, poder empezar algo, y tener una oportunidad. Nuestra oportunidad. No te la voy a pedir, no quiero ni siquiera pensar en el futuro ni formalizar nada (sí, ya me estoy echando para atrás) pero, no quiero dejar de intentar algo que podría ser tan perfecto como imperfecto, tan nosotros, tan de verdad. 

Creo que es el momento, pensando en mí, estoy curada, me veo guapa con mis kilos de menos, me veo madura, ya que vuelvo a ser yo. Eres el único en este momento y lo vas a seguir siendo. Has estado conmigo siempre, siempre, siempre. Y siempre has sido el primero. Sigues siendo el primero, mi Superman. Adoro discutir contigo, prefiero pegarte un bofetón a ti que estar besando a otros. Jugamos con fuego... Los dos, sabemos cómo somos, no hablamos, gritamos, discutimos. Somos difíciles y ambos tenemos nuestras cosas. No te prometo un camino de rosas, más bien de obstáculos, pero salvarlos es lo que nos hace tan fieles y adictivos. Tan fuertes juntos. Esa fortaleza, no la he sentido con nadie...

Cuando estoy contigo no estoy esperando que me des la patada, porque no lo harás, no espero que me engañes, no espero nada malo de ti. Contigo es paz, confianza, es una unión muy muy fuerte creada por el tiempo y por tantas cosas que hemos tenido.

No sé si me estoy equivocando al escribirte esto. Pero no lo quiero volver a leer. Porque cambiaría todo, querría ser perfecta a la hora de escribir y omitir ciertos sentimientos que debería ocultar, pero es que por una vez, y gracias al empujón de Belén (que no te quiere), estoy siendo algo valiente. Te lo puede decir ella, como es mi cara cuando hablo de ti. O cuando vengo de estar contigo. No eres un polvo aunque vaya de dura, aunque me vista y me vaya nada más terminar, es que sé lo que hay, es que sé que no me puedo ilusionar porque no te quiero compartir. Y pedirte que seas mío, no es algo que quiera hacer, es más, creo que es algo que tienes que decir tú, no yo. Pensado y meditado. Yo sólo estoy expresando mis sentimientos y son... que cada vez que me besas me dibujas una sonrisa. Que si me tocas mi cuerpo reacciona y que nunca es tarde para volver a casa. ¿Me he enamorado de ti? Llevo desde el colegio con el freno echado. Y lo voy a soltar...

La gente no lo entiende. Pero estoy a punto de cambiar mi vida, a mi mejor amigo, y mi relación con él. Está en juego muchas cosas, más cambios de los que he tenido. Si sale mal, te pierdo, pierdo a mi amigo, pierdo nuestros momentos, pierdo absolutamente todo. Pero... ¿y si sale bien? Me das la vida. 

No sé si ha quedado claro lo que siento, pero... el miércoles, cambió algo. Mentira, en mayo cambió algo. En mayo cambiamos todo. Y tú sabes a qué me refiero. Creo que tanto golpe en boxeo nos ha atrofiado la cabeza. A ti y a mí. 

Te lo envío tal cuál... No me respondas, no quiero respuesta de esto. Piénsalo y vamos viendo.

Patri Izquierdo Díaz



miércoles, 30 de octubre de 2019

Amigos

- ¿Dónde estás?

- Saliendo de Loranca.

- ¿Nos vemos? ;)

- Venga vale, ¿dónde?

- Porcelanosa :P ¿llevas el coche grande?

- Sip. Nos vemos allí.


...

Cuando he llegado a Porcelanosa, mi bollo-superman tenía la música de la furgoneta a tope.

- ¿La bicicleta? Vas un poco desfasado, amore mío - le grito para hacerme oír por encima de la música.

Me ha cogido y en un momento, no sé cómo lo hace, nos hemos puesto a cantar y a bailar en pleno polígono. Nunca había hecho eso, creo que cualquiera que nos viera, pensaría que estamos locos. Pero me da igual. Después nos hemos ido a dar una pequeña vuelta, a probar los coches como dice él. ¡Uf! Lo necesitaba, soltar adrenalina, probarme, ponerme a tope, y saber hasta donde llegamos mi coche y yo.

- Está ya el nuevo coche en el concesionario. Me llamaron el martes.

- ¿Y no has ido a por él?

- Mira qué horas son. Cuando termino no hay nada abierto. A ver si el sábado voy a por él con el señor padre...

- Ais... - suspira - No sé cómo puedes seguir viviendo allí - me dice mientras me acaricia el pelo.

Me nacen las caricias con él, le miro y me cambia la cara, me cambia el humor. Algo está cambiando, o simplemente lo estoy empezando a reconocer. Siempre recordaré el cumpleaños de Belén y que pasó ese día, lo que me costó contarlo y el día que pasó lo mismo con el bollo y cómo lo conté, desde una nube rosa con mi unicornio al lado. Fue totalmente diferente. Belén está de testigo.

- ¿Por qué me miras así? - me pregunta riéndose.

- ¿Así, cómo? - Y no responde. Sólo me besa. Me besa como si hace mil años que no lo hiciera. Me coge, como siempre, mientras me acuna como una niña y abre las puertas de la furgoneta....

- No estaba preparado, ¿no? - me río. Y él también.

- Ay tu cuello, me mata - me susurra, regalándome besos por él.

Ha sido, de nuevo, un momento muy especial, bonito y único, como cada vez que estamos juntos. Me estoy liando. Me estoy confundiendo yo. Yo que soy la que tiene claro todo.

Cuando nos hemos tumbado, me ha tapado con una manta, me ha cogido mientras me acariciaba el pelo. Creo que podría estar así una eternidad. Haciéndome cosquillas, besándome en la coronilla, cuidándome. Soy feliz entre sus brazos.

- Patri...

- Dime - le digo haciéndole cosquillas por su brazo que me envuelve.

- Te quiero

- Y yo también a ti - respondo.

- No, Patri. Que te quiero... Estoy enamorado de ti.

Me he sentado de repente alejándome de él y tapándome entera hasta el cuello.

- No, te has confundido. A veces pasa, pero tú no estás enamorado de mí. Eso lo sabemos todos.

- Dime una cosa... ¿Has hablado con Belén sobre una conversación que tuve con ella?

- No... - miento como una bellaca

- A ella ya se lo dije hace tiempo

- No puedes enamorarte de mí. ¿Y ella?

- A ella la quiero, por supuesto. Pero a ti más. Sólo que tú no lo quieres ver, porque es más cómodo que apostar por una relación.

- ¿Apostar por una relación? Apostar por alguien que tiene a alguien, ¿otro con un harén? Me da igual que tengas una o cuatro más. Tienes más.

- Patri... ¿qué haces aquí conmigo? - se pone serio y no me deja de mirar. Siento que traspasa hasta mi manta.

- Porque de vez en cuando, está bien esto, porque... mejor contigo que con otro, no sé. Porque me apetece, y eres muy, muy bueno en esto...

- ¿Sólo? - y me quedo callada. ¿Cómo te voy a decir que cada vez que estamos juntos me monto en unicornio y soy feliz?

- Somos amigos

- Creo que esa palabra se nos ha quedado pequeña - me responde. Y yo miro el luminoso de Porcelanosa, ¿qué estoy haciendo? - Estabas enamorada de mí en el cole.

- En el cole... Hace tropecientos años - respondo rápido mientras me voy vistiendo - Tengo que madrugar, me voy a casa.

- Espera, Patri - me detiene del brazo - Te quiero, y voy a luchar por ti, te voy a quitar tus miedos con besos, con abrazos, con detalles, queriéndote como nadie te ha querido antes...

- Ya lo haces... ¿Te crees que no me doy cuenta? - respiro hondo - Me encanta que seas al último que hablo del día y el primero. Te lo prometo. Qué me cuides, que me mimes, que estés en todo, que me digas que me quieres y me lo demuestres... Me encanta sumar momentos contigo, pero...

- ¿Pero? 

- Está ella... - respondo casi en un silencio.

- Está porque tú no estás

- Me estoy liando - y no me deja decir más, cuando vuelve a besarme, aparta la manta y me besa, acariciando de nuevo cada parte de mi cuerpo. Huelo a él. Huelo a nosotros.

Sí, me estoy liando. No sé dónde acabaremos, pero... Creo que tengo mariposas en la tripa... Y la piel se me pone de gallina con cada uno de sus roces... Pero... Yo no estoy enamorada. Amigos.

Patri Izquierdo Díaz



“Sé tu misma. Deja que la gente vea lo real, imperfecta, incompleta, peculiar, extraordinaria, rara, hermosa y mágica persona que eres"


Pellizcos en el corazón

Hoy mi cari, mi Belén me ha dejado plantada en nuestra merienda de los miércoles. Pero si me deja plantada por esta razón, me alegro muchísimo.

Esta entrada la he empezado a escribir en el coche, entre trabajo y trabajo. Su "chico", voy a llamarle su "historia interminable" la estaba esperando en La Serna. No sé si ella se lo ha dicho o ha ido de sorpresa, la verdad es que no me he enterado mucho porque cada una llevaba su propio coche. Y no me ha dado tiempo a hablar mucho porque tenía las extraescolares. Pero me encanta verla feliz, disfrutando del momento, de la estabilidad que tanto nos merecemos todos...

Y como la he dicho en un audio... Siento un pequeño pellizco en el corazón de envidia, sana por supuesto. Se me ha venido a la cabeza, precisamente Samu, y en la primera vez que se conocieron Belén y él. Se vino, desde el segundo día, a conocer a mis amigas, a entrar en mis planes, y eso la verdad, es que me gustaba mucho. Os prometo que desde el segundo día (no es un decir) y esas cosas que tenía con él, sólo con él, y bueno, me ha dado un poco de nostalgia. Es lo que os decía, echo de menos esos detalles, esas cosas de dos... que solo son de dos.

Tienes mucha suerte Belén, mucha. Tienes a un chico, que a pesar de todo, lucha por y para ti, no tiene un harén, no lo hace por ser amable, sino porque le sale, a pesar de cómo es. Me veo super reflejada en él, más que en ti. A mí me cuestan los detalles, el romanticismo me salen a veces, pero no siempre, voy muy a mi bola, y me cuesta querer... Él lo está haciendo a pesar de ser como yo, y eres muy muy afortunada. 

Tu historia interminable, llena de finales que nunca acaban, llena de intentos, de superación, de enfados, de noches en vela, de lágrimas, de risas, de vivir en una montaña rusa gracias a sus idas y venidas que tanto me recuerdan a las mías, de sus bandazos, de sus parece que sí, pero no... A pesar de todo, lleváis un montón de años unidos, digamos que por ese famoso hilo rojo... Sino... Explícame qué es lo que une tanto a dos personas cuando son la causa del dolor más profundo y de la alegría más bonita. 

Sois los Peter Pan y Campanilla de Fuenlabrada. Sois una historia que merece la pena ser contada, ser seguida. Belén, que disfrutes de cada momento con él como si fuera el último, puede tomarse como aceptar migajas, pero no, es ser valiente, es resistir y luchar por alguien que te importa, por alguien a quien quieres. ¿Sabes por qué te quiero tanto? Porque esa es tu personalidad. Voy a obviar lo borde que puedes ser y lo rancia. Pero eres luchadora, valiente, protectora de los tuyos, intentas las veces que haga falta que la otra persona no pierda la sonrisa, estás hasta para pasar una tarde comiendo pipas en un banco. Para mí eres un ejemplo de superación, de persona, de amiga, de todo. Y con tu historia interminable, lo demuestras.

Sabes que puede ser una venida... Y que se puede ir, y que te puedes quedar hecha una mierda en unos días, en unas semanas, en unas horas... Pero estás ahí, con él, a pesar de... Y como siempre he dicho, eso es querer bien. Amar a pesar de... a pesar de su personalidad, y de la tuya, cari, de las circunstancias de cada uno, del punto que partís, de los detalles, del día a día... Sois mi historia favorita, que me tiene en vilo... Y que me encanta escuchar narrada por ti, por tus caras, por tu tono de voz... Y si para verte feliz, me tienes que dejar plantada... Porque es él, encantada de contribuir a esta historia. Es tu vida, es tu mejor cuento de hadas, es él... Siempre ha sido él. Y me encanta lo que estás viviendo, aunque me pellizque el corazón.

Y me dirás, ¿y por qué lo comparas o recuerdas a Samu teniendo a mi No Amigo Peter Pan? Porque Samu se fue y me dejó a mí hecha una mierda. En mi historia con Peter Pan, los papeles están cambiados. Es él quien sufre, es él al que seguramente a leer esta entrada, se le mueva el corazón. Tengo fe y esperanza en que esto sea un billete de ida, solo de ida... Ojalá a ti te salga bien, porque nos puede gustar o no él, pero es el que de verdad te hace feliz, y con eso, a mí me basta.

Te quiero un mundo, cari, ojalá podamos seguir contando esta historia por aquí, porque dure mucho, muchísimo tiempo.



Patri Izquierdo Díaz


De moteros va la cosa

Y las visitas a la entrada del "Nuevo Motero" siguen sumándose. Os tengo que dar una noticia... Le he mandado a la mierda, hará un par de días. Lo siento, con mis horarios no puedo llevar el blog al día...

Podría colgaros las capturas de pantalla, pero no merece la pena. No merece la pena que cuando yo quiera quedar, él tenga que organizarse. Se acabó dar a quien no da. Es fácil, y sus contestaciones son "va va" y poco más... No voy a estar detrás de nadie, ni de él por mucho tilín que me haya hecho. Lo siento de verdad, pero en este momento, o me lo ponen fácil o no hay tu tía... Y también voy a hacer, esta vez caso a mis amigos. "Pasa", pues sí, paso. La anterior vez no hice caso a nadie, y fijaros como acabé. Esta vez no va a ocurrir lo mismo. Para nada. "Que te den por culo" ha sido el último mensaje que le he mandado, al que no ha contestado. Nunca contesta cuando me enfado. Es también muy amable, pero claro, sólo cuando le pica. Y para polvos esporádicos... Yo no valgo, chati. Así que, un placer, de verdad que sí, pero... no sigo, me bajo. Sé cómo iba a acabar esto, lo sé muy bien. Yo pillándome, y él... pues como todos... En su parra, muy a gusto el hombre. Entonces, pues te dejo ahí arriba y que disfrutes de la vida. Habrá otra que te arrascará cuando te pique, don´t worry.

Realmente me gustaba como os conté, pero... Me he vuelto selectiva, muy selectiva y más desde que sé que tengo gente que me quiere tanto, y me quiere bien. Así que, pues eso... No tengo más que decir. Yo estoy bien, decepcionada, un poco, pero nada que no pueda superar. 

Voy a aprovechar esta entrada para responder a algunas preguntas. 

¿Qué pasó con el anterior motero? 

Ni idea, ni me importa tampoco. Sólo sé que se ha dedicado a llenar de pegatinas su furgoneta. Paso todos los días por su casa para recoger a Belén, y bueno, veo lo hortera que se ha vuelto. ¡Y eso que no le gustaban las pegatinas! 

¿Volverías con él?

No puedo volver con alguien que no he estado, aunque él dijera eso de las segundas oportunidades y tal... Ni caso. Pero creo que no. Echo de menos lo que teníamos, dormir juntos, viajes, cafés, todo eso sí, pero luego pienso en cómo se fue y se me pasa. Así que, creo que no. Vamos tendrían que cambiar muchas cosas. Pero no.

¿Qué recuerdo tienes del motero?

Prefiero no tener recuerdos. Ni buenos ni malos. Prefiero no pensar en él. Taparlo y fingir que no ha existido. Porque recordar, no os voy a mentir, duele aún, duele mucho. Belén dice que hay que pasar el duelo, que llore si hay que llorar, que piense si hay que pensar, pero no me lo puedo permitir. Tengo que seguir adelante. Y Samu no está en el futuro, ni en el presente, no está y punto.

¿Y si le vuelves a ver?

Será por casualidad. No creo que me escriba y eso que le he desbloqueado. Mirar, eso ha sido hoy, y ¿sabéis por qué? Porque de alguna manera, mi móvil guardaba su número de móvil, en bloqueados, y no quiero tener ese número en ningún lado. No quiero tener la tentación de escribirle. Porque hay días que aún la tengo, y no.

¿Cómo te sientes respecto a él?

A días. A veces le echo mucho de menos. Muchísimo. Y otras le pondría una bomba en su casa. La verdad es que esta situación se lleva mejor con enfado y rabia. Se ha portado como un hijo de puta y quiero recordarlo así, porque en un día de bajón, pues... Y no me lo puedo permitir como he dicho más arriba.

Y no voy a contestar a más preguntas sobre él, porque no quiero pensar en él, ni quiero tenerle presente. Es alguien que ha pasado por mi vida y fuera. Un error supongo, porque todo el mundo me avisó incluso yo que dije hasta el verano y hasta el verano fue. Es lo que hay.

Gracias por todas vuestras visitas, por vuestros ánimos a Peter Pan, por tanta seguidora que tiene, y mil gracias por estar ahí.

Patri Izquierdo Díaz


domingo, 27 de octubre de 2019

La vida cuesta

Queridos lectores, 

Vuelvo un domingo más a escribir aquí. Acabo de llegar a casa y necesitaba un momento de tranquilidad en mi despacho. Estar en silencio, poner quizás música blues de fondo y pensar. Pensar en todo lo que se me viene encima en los próximos meses.

A mi madre le han detectado una enfermedad. A mi madre. Tengo la sensación de que estas cosas pasan, pero siempre les pasan a otros. Otros son los que luchas, otros son lo que se ponen lazos rosas, otros... y otras. Pero nunca tú mismo. Y nadie está a salvo de esta enfermedad. Nadie. Ni la persona que más quiero en este mundo. Mi pilar en la tierra. Le elegiría a ella para ser mi madre, una y otra vez, si volviera a nacer. Me ha dado todo lo que he querido desde que nací, todo lo que he necesitado, inculcándome los valores que tengo, en los cuáles trabajo y sigo mejorando. Ella es la persona que me ha acompañado toda mi vida, en lo bueno, en lo malo, en lo regular, en los días donde no encontraba sentido a las cosas que tenía a mi alrededor... Ella siempre ha estado ahí. 

Vamos a luchar, porque tú eres así, luchadora, ambiciosa, una empresaria de éxito, una madre subliminal, una abuela inmejorable. Y te vamos a devolver todo el amor que nos has dado desde que nacimos. Todo, multiplicado por cien. Quizás es hora de volver a Valencia, de celebrar cada momento aunque sea insignificante, de apreciar lo que tenemos y a quien tenemos a nuestro lado... Y de eso, os quiero hablar.

Hoy hemos sabido la noticia en la comida familiar de cada domingo. El silencio se ha hecho protagonista. Y mi cabeza quería huir de ese momento, es decir, borrarlo. Volver a cinco minutos antes, donde la vida era de colores. Cinco minutos... Y los colores se han borrado. Mi mundo se ha caído y se ha hecho pedazos. Tras la comida, me he levantado y la he escrito a ella. Mi Campanilla. Hemos estado en casa. Me he roto, tan roto como solo puedo mostrarme con ella. Me he fijado en su cara, estaba impresionada, no sabía qué hacer, y no ha dicho nada... Sólo me ha abrazado, me ha acunado, me ha tumbado en su hombro y ha dejado que me rompiera, que tocara fondo, que volcara toda su tristeza en lo que es mi hogar. Y es algo que no puedo cambiar, mi hogar es ella. 

Quiero darte las gracias, por estar ahí, cariño. Por estar cuando te necesito y cuando no, por estar en este día donde solo quiero huir y gritarle al mundo, "¿por qué a ella? ¿Por qué a nosotros?". La vida es muy injusta, lo sabía por Campanilla, ahora lo sufro yo. La vida muchas veces cuesta, pero se lleva de otra manera teniendo a personas que te acunan, te protegen, te abrazan, te besan y te demuestran que están ahí sin decir apenas palabras. Pati, agradezco que tus palabras no hayan sido "todo saldrá bien" puesto que no lo sabemos, te agradezco que te hayas hundido conmigo y me hayas esperado para sacarme a flote. Que me mires con esos ojos, que pocas veces muestras el amor que tienes dentro por tu escudo de chica de hielo... Hoy nos hemos desnudado los dos, más desnudos que cuando te quedas sin ropa. Y te doy las gracias porque esa mirada no haya sido de compasión.

Siento acudir a ti con todo lo que tienes, pero eres la primera persona que ha pasado por mi cabeza y sólo quería contártelo a ti. Después de escribir esto, empezaré a informar a la gente, a los más allegados, supongo. Sé que no necesito pedírtelo, te conozco, y estarás ahí, en la sombra, en un segundo plano, como te gusta a ti... Pero no me abandones ahora, por favor, no me dejes solo en esto, que aún no sé ni por dónde empezar. Te necesito más que nunca, a ti, solo a ti. Por favor... 

Esta noche no tendría que haber vuelto a Gran Vía, tendría que haberme quedado contigo, pero sé lo que tienes, sé a qué estás atada, sé que eres la persona más responsable que conozco y estás ahí hasta para quien no se merece nada. Pero no descarto que esta noche vuele hacia tus brazos, es el único sitio en el que quiero estar. Contigo. Me siento pequeño, me siendo inútil, me siento perdido... 

Pondré un rato un poco de música, pero tengo las llaves de Leganés en mis manos. Y sé dónde quiero estar... 

Peter Pan


Número 13

Para empezar, respondo a los comentarios de qué fría eres llamándolos por un número a los chicos con los que quedas. Pues no, es una forma de mantener su anonimato. Ya que no me puedo inventar tanto mote para todos y más si van a aparecer en este blog una sola vez. Y como eso no lo sé, pues de momento se quedan con el número. ¿Veis como el Nuevo Motero ya tiene su sobre nombre? Es sólo cuestión de tiempo. Ha pasado de ser el vecino de... Al Nuevo Motero.

Hoy, así, de repente, he tenido una nueva cita, con alguien nuevo. ¡Un militar! Sí, señores. Ais, pues no sé que contaros la verdad. Nada más llegar, estaba muy nervioso, tenía la risa floja de los nervios, y yo me reía para mis adentros. Una ya tiene tablas en esto, y va con las palomitas en la mano a ver qué se encuentra. Bueno, pues ha venido a Leganés, porque... No tengo coche, entonces... Si quería verme, era viniendo. Y ha venido (punto para él). Hemos estado tomando algo por el centro. Tomando algo, un acuarius de naranja, fijaros que bien, como estoy mala, pues... cosas sanas. 

Evitaba los temas conflictivos, creo que mi carácter lo ha hecho pequeño, pero bueno, ha sido una conversación parecida más bien a un interrogatorio. ¿En qué trabajas? ¿Qué has estudiado? ¿Qué te gusta hacer? ¿Dónde has viajado? Como volver a la aplicación de Pof... No sé, desde luego ha empezado de cero... Ha habido pequeños silencios entre tema y tema. Él ha marcado todos los tiempos, y ha sido muy mecánico todo... Después hemos dado una vuelta por el centro, y creo que se ha relajado y la cosa ha empezado a fluir algo más... 

Tras esta cita, no creía conveniente una cena la verdad. Hubiese sido algo forzado quizás, como venga, ya que estamos... Y ya os dije en escritos anteriores, que ya no me vale todo, creo que si no sale una cena, no se fuerza, si no sale algo más, pues no ha salido... Ya está. En los últimos paseos la verdad es que me he sentido más cómoda. Era más guapete que en las fotos y bueno... Nuestra posible segunda cita... Será como al año que viene. En las próximas semanas tendrá vacaciones, maniobras, etc, etc... Así que... Dios dirá... Por cierto, es Extremeño, de al lado de mi pueblo. Lleva unos pocos años aquí, y eso pues ha dado pie a alguna pequeña conversación, pero vamos, no sé... 

Soy de ir de uno en uno, y... Señor Nuevo Motero... Te me has metido en la cabeza, y quizás no vea más allá... O quizás, las mariposas que tenemos en la tripa de vez en cuando, yo las tenga muertas... Pero la ilusión de conocer a alguien o un flechazo a primera vista... Eso aún no me ha surgido. No sé, tampoco quiero anticipar nada, ni dar opiniones... ni nada de nada, porque no sé qué pasará en el futuro la verdad... Pero... Aquí lo dejo escrito.

Es que no sé qué más contaros. Estaba tomando algo y pensando qué estará haciendo el Nuevo Motero, ¿habrá salido del trabajo? Y eso que ya tiene a todo el mundo de mi entorno en contra... Sí, me va lo difícil, supongo... 

He cambiado algo de mi vida, y ese cambio me está ayudado mucho y es no esperar nada de nadie. No espero nada del Nuevo Motero, ni del número 12 y 13, no espero nada de ninguno de ellos... Solo el tiempo lo dirá. Así es mejor, así me sorprendo en vez de decepcionarme constantemente. De ilusiones no se vive, es triste, porque la ilusión son precisamente esas mariposas que os digo, pero es mejor que estén muertas o en silencio... Dejar que el tiempo pase, y ver qué pasa. Mi objetivo ha cambiado, no quiero un novio, no quiero un compañero de vida... No, sólo quiero conocer gente, que posiblemente poco a poco, en un futuro, se conviertan en eso, pero ya no tengo prisa... porque no quiero a nadie que me saque de paseo, que me lleve en furgoneta, o que me mantenga todo el día fuera de casa... No quiero a un salvador... Dejo que la vida siga, y ya veremos... Me encuentro de nuevo mejor, más madura, más yo. Me estoy encontrando. Aunque hoy ha sido un día duro, no sé, he echado mucho de menos a Samu, por alguna razón, no lo sé... Pero hoy sí que he estado mucho tiempo pensando en él. He pensado en escribirle y todo por un momento. Después he recordado que no tengo su número y que jamás voy a poder hacerlo, pero bueno. La tarde ha pasado, el sábado también, y esto es la vida, señores.

Hoy lo dejo aquí, estoy muerta. Gracias de nuevo por estar al otro lado.

Patri Izquierdo Díaz



Sé que me equivoqué, pero lo disfruté. El que peca y reza, empata.


"Lo más valioso en la vida no es lo que tenemos, sino a quién tenemos"


“No seas feliz solo los fines de semana. Sonríe el lunes, abraza el martes y ama el miércoles. El jueves canta y el viernes baila. La vida no puede ser limitada apenas a dos días”.


Allá voy de nuevo. Entera o a pedazos... Pero allá voy.