domingo, 23 de febrero de 2020

A ver si la vida al final se va a tratar simplemente de reír y estamos aquí buscándole otras explicaciones...


Apoyo para ellas

Aparte de eso, es importante encontrar maneras de apoyar en sus luchas a las mujeres que nos rodean. Eso incluye las luchas contra el machismo, los hombres machistas y una cultura machista. Hay varias palabras para designarlas: feminismo, lucha contra el machismo y simplemente ser una persona decente. Todas se reducen a reconocer que las mujeres se enfrentan a problemas en nuestra cultura a los que los hombres no tienen que enfrentarse. Es importante corregir ese desequilibro y apoyar a las mujeres.


Vas a conseguirlo

Vas a conseguirlo. Y yo voy a estar a tu lado.

Te abrazo, y te rompes en mi pecho.
Quizás era esto lo que necesitabas. Estallar. Hacerme ver que no eres perfecta. Claro que no eres perfecta, idiota.
Las chicas perfectas duran dos asaltos antes de convertirse en unas cosas feísimas.


Siempre será mejor que estés rota a cobárdemente ilesa.


Pirómana

Volvería a elegirte. Una y otra vez.

Porque vuelvo a enamorarme cada vez que veo que prefieres incendiar el mundo antes que morirte congelada.

A ti, mi dulce pirómana.



27

No sólo me quedé contigo. Me quedé contigo y con tus circunstancias.
No eres tú. Eres tú, tus sonrisas, tus problemas, tus sueños y tus mierdas.
Tu cielo y tu miseria.

Y yo me quedo con todo, porque me quedo contigo.


ELLA

Que para dar guerra es la primera. 
Y para dar paz es la mejor.


sábado, 22 de febrero de 2020

Amenaza

Él dijo:

- Te amaré, te amaré
y todas tus defensas 
las derribaré.


Solo quiero a alguien que...

Sólo quiero a alguien que me quiera tan y como soy. Que se ría conmigo de los ridículos que he protagonizado a lo largo de mi vida. Que le proponga un plan y no ponga de excusa su rutina. Que esa persona sea la excusa para no quedar con la mía. Que me levante sin importarle mancharse de pena, cuando fracase en algo y no pueda o no quiera levantarme. Sólo quiero a alguien que se sienta orgullosa cuando vaya conmigo de la mano, ¿sabes? Que se le note en la cara que es feliz a mi lado. Que entienda que algunos días no me apetece sonreír por los dos. Que ella sea en mi día a día lo que es un viernes a la semana. Que me abrace todo el rato: en las penas, en las alegrías, en la cama. Sólo quiero a alguien que me diga: "yo confío en ti", cuando me propongo luchar contra imposibles. Sólo quiero a alguien que esté dispuesta a declarar una república independiente si la forman dos personas y yo soy la otra. Sólo quiero a alguien que no repare en alturas cuando hable conmigo de sueños.

Sólo quiero a alguien que me quiera tal y como soy, sin que tenga que esconder nada.


Hoy solo necesito un abrazo de esos que te rompen por fuera, pero te edifican por dentro.


Hoy me hiciste falta, pero no te llamé ni te escribí. Suponfo que lo estoy haciendo bien, supongo que esto ya es dar un gran paso.


Maravilloso mundo, sí

El otro día, durante las siestas de los niños, le enseñé a una compañera que acaba de quedarse soltera el maravilloso mundo de Pof. sigo llevando la aplicación en mi móvil, ¿por qué? No lo sé. Y os digo una cosa, no ha cambiado nada desde que me metí la última vez. Nada. ¿Queréis una prueba? Aquí la tenéis. Por cierto... Recordar, que este tipo de personas está buscando el amor, el amor de verdad. 

Ánimo a los que de verdad están en esa búsqueda.


Sonríe, joder

A veces el mundo quiere que estés cabreado. Como si todo y todos estuviesen en tu contra. suerte que el tamaño de "nuestro mundo" se puede reducir con unos auriculares, un abrazo o una pizza.

Sonríe, joder, que de peores has salido.


Te invito a una cerveza

Qué viernes y qué sábado más bonitos. ¿Por qué? Porque a pesar de tener la vida que tengo, estoy rodeada de los mejores amigos que existen. 
Ayer necesitaba más batas para el cole, y le lié a él. ¡Al Bollo! "Venga y te invito a una cerveza si quieres", no se pudo negar. Él acabó invitándome a una cena en su casa, una barbacoa para alimentarme como dice él, que me estoy quedando en los huesos. Este tema prefiero no tocarlo porque ni él sabe que gran verdad soltó ayer.

Estuvimos con la manta en el jardín, mirando el fuego como se iba consumiendo poco a poco y como yo me iba quedando dormida hecha un ovillo sobre su hombre. Sentía como me besaba en la frente pero no me movía, no quería, necesitaba justo eso tras el viernes por la tarde. Las cosas en casa no es que mejoren. Y eso sí que lo sabe él.

Me quedé dormida hasta que me despertó y me echó en la cama. Me abrazó por atrás, y me pegué a él lo más que puse. Estaba a salvo. Esa noche dormiría muy bien por lo cansada que estaba y por tanto amor que me da. 

Y pensaréis... ¿el pollito? El pollito aparte de tener boda el sábado y de estar liado el finde, le fui sincera, necesitaba pasar tiempo con mi mejor amigo. Sincera es un decir, pero no le iba a contar mi drama familia, aún no, y a este paso, nunca. Me he despertado con un ojo hinchado y una ceja amoratada. No es momento de ver a nadie, ni siquiera de contarlo. Y estoy pensando que de ni escribirlo porque es la puta historia interminable de mi vida. No quiero narrarla más. Me aburre y supongo que ti que me lees, también.

Despertar con un cola cao, dos tostadas con mermelada y un zumo de naranja está bastante bien. Pero despertar con alguien a quien adoras por encima de todo, está aún mejor. Y si encima te besa, te mima, te arropa y te cuida, no tengo palabras. En este momento, me he callado y he desayunado con él al lado... y mi corazón de nuevo ha vuelto a bombear. Pensé que jamás volvería a sentir eso, pero el calor ha vuelto a mi cuerpo. Pero me he callado. Le miraba a través de mis pestañas como encendía la tele para poder ver algo. Y me he callado, pero creo que podría despertar así el resto de mi vida. 

Cuando me ha mirado, me he sonrojado. Me he sentido como una niña a la que han pillado haciendo lo que no debía, en este caso, pensando lo que no debía. Pero supongo que no se puede ocultar todo. Ni aun cerrando la boca. Estoy cambiando, ya no digo todo lo que pienso. Ya me lo guardo, ni siquiera lo escribo. Creo que es mejor llevar cosas dentro para que nadie pueda jugártela nunca.

Es el Bollo de mi vida. Y no quiero sustituir la palabra Bollo por ninguna otra. Es él, así, tal cuál. Matándonos y queriéndonos como nadie. Somos de extremos, siempre lo he dicho. Y aquí estoy, en su casa y que no me saquen de aquí, que tengo mucho trabajo... Informes que no acaban... y todo para el día 9 de marzo, pero entre semana es imposible hacer nada.

Espero poder cambiar un poco mis rutinas ya que he dejado el trabajo de los lunes y miércoles. No podía más y mi salud ya estaba pasando factura.

He recibido mensajes sobre cómo estaba tras las anteriores entradas. No lo voy a compartir esta vez, porque los resultados no son buenos. Sólo lo sabe una persona, y es Belén, y no lo sabe todo. Esta vez me ha dejado mi espacio. Esta vez la cosa es grave. Pero bueno, hasta aquí puedo leer. Voy a seguir disfrutando de mis informes, de mis niños y de mi Bollo... Con que poco puede ser un fin de semana perfecto.

Patri Izquierdo Díaz


Dicen que uno lee poesía cuando le han jodido en serio, y yo, yo sólo espero que después de ti existan suficientes poemas para arrancarte del pecho.


martes, 18 de febrero de 2020

El pollito

Un día intenso como os decía, o una semana, y ¡sólo es martes!

Estamos celebrando en el cole el carnaval. Cada día vamos de una cosa disfrazadas, y ser tutora de 20 enanos cambia todo. Tienes que estar pendiente de absolutamente todo. Repetir a los padres las cosas mogollón de veces, reuniones, camisetas, pinturas, disfraces, rincones, carteles, decoraciones, ¡para una semana!

¡No me da la vida! 

Y hace dos días estaba tomando el sol en mi Granada, esa ciudad en la que sí encontré el color especial hace dos años, y esta vez aún más. He ido con el ingeniero. ¡Mi pollito! El pollito que ya me declara su novia a los cuatro vientos. Y... No sé si debería hablar de esto en el blog, aunque sé que ni lo lee, ni tiene intención. Y yo no he vuelto a sacar el tema, prefiero que sea así y que crea que todo lo que escribo son los pies de fotos de Instagram. 

Como os decía ha sido un viaje bonito, simplemente por el hecho de que Granada lo vale, y viajar es mi afición favorita. Y bueno, la compañía no ha estado mal, de hecho, me ha sorprendido mucho para bien. 

Pero ha sido llegar a Madrid, a mi mundo, a mi rutina, a mi vida, ¡vaya! Y me he caído del guindo. No sé, ya no lo veo tan bonito como lo veía en Granada... Me pareció ver un unicornio de color rosa a lo lejos y pequeñas mariposas revoloteando por la Alhambra, pero... ¡serían mosquitos!

Lo estoy intentando. Estoy intentando llegar al nivel de sus sentimientos, a sentirme cómoda haciendo planes de futuro. Hablamos de Semana Santa y mi cabeza voló a Lisboa. ¿Soy yo? ¿Es él? ¿Somos los dos? Sé que soy yo. Que no estoy centrada en nada ni en nadie. Que he conseguido tener una rutina donde los meses y el tiempo vuelan pero sin ningún tipo de sentido. Me he conformado, me he sentado a ver qué pasa, a tener una vida estable, sin más. Y yo no soy así. Soy una loca. Me gusta viajar, aprender, descubrir sitios, salir, entrar, subir, bajar... ¡sentir! Soy de extremos, de tristezas enormes y de alegrías infinitas, de sentir intensamente... Y hace mucho que dejé de hacer cosas con emoción. Soy un robot que hace los planes establecidos por otros... ¿Quedamos? Pues sí. Que no te dicen nada, pues oye, casi mejor. No sé explicarme...

Pero acabo de llegar a casa de estar con él, y solo asoman dudas a mi cabeza. No sé si es el día que lo tengo torcido o... ¡no sé! Pero mi cabeza está que echa humo. ¿Serán los resultados de mañana? Y he terminado en casa del Bollo... Se supone que tu "pareja"debe ser tu mayor apoyo, y cuando tengo un día así, acudo a mi amigo de siempre. Porque es cierto que el pollito sabe nada de la misa, la media. Prefiero mantenerle al margen de los problemas familiares, por ejemplo. Ya que su respuesta cuando le conté algo, sólo algo... fue...: "cuídate". OK. Gracias... (imaginaros mi cara). 

Todo el mundo apoya esta relación porque es un buen chico, ¡y es cierto! Tiene lo suyo como todo el mundo, pero... no soy capaz de sentir nada más allá del cariño, respeto y bueno, que me aporta tranquilidad y estabilidad. Quizás necesito tiempo, pero estoy con él desde noviembre... son unos cuántos meses ya. 

No voy a darle más vueltas. Por hoy ya está bien. Necesito descansar. Necesito que el Bollo me de cenar y me de los regalices rojos del mes... Y prepararme para lo que viene mañana.

Buenas noches, ventanitos.

Patri Izquierdo Díaz


¡Otro más!

Mañana va a ser un día especial, un día muy intenso... ¡otro más!

Mañana voy a recibir los resultados de unas pruebas que me he estado haciendo y que podrían cambiar mi futuro. No se lo he dicho a nadie. Ni siquiera al Bollo. Belén... Mi blog ya no es lo que era antes, ya no quiero contarlo todo, porque como tú bien dijiste, es un arma de doble filo.

Estoy nerviosa, pero sé que esta noche dormiré. Me encuentro cansada, agotada mental y físicamente. Siento que voy a petar en cualquier momento. No como, y si como es de forma desordenada. Duermo poco, me exijo mucho y cuerpo me está pidiendo que pare. Mi jornada como bien sabéis empieza a las 7.45 saliendo de mi casa, a las 8.30 entrando en el cola hasta las 5.00. Después a las 6.00, extraecolares en Loranca hasta las 8.30. Ya las 9.00 de la noche, empieza el gimnasio, que es lo que me está sacando adelante, pero lo que me está hundiendo definitivamente. 

Para mí, un gimnasio es como una casa de tragaperras para un ludópata, un bar para un alcohólico. Entro y siempre necesito más y más y más... Tengo una tendinitis en un pie que no cura. Esguinces en las muñecas de coger demasiado peso. Los brazos reventados, y cada articulación suena en cada movimiento.


Mentalmente necesito eso. Necesito seguir adelgazando, necesito seguir dándole al saco como si no hubiera un mañana. Y por supuesto, necesito estar ocupada y el mayor tiempo fuera de mi casa. Pero todo tiene un límite. Todo. Absolutamente todo. Y mi mente y mi cuerpo me están pidiendo socorro. 

Mañana es el gran día, esas pruebas me dirán qué pasará de ahora en adelante. Ya os iré contando... O no. 

Patri Izquierdo Díaz



miércoles, 12 de febrero de 2020

Larga vida a estas noches de adrenalina

Hace mucho tiempo que no le tenía entre mis manos.

Él os podría contar miles de historias, ha pasado por muchas cosas, muy interesante. Hacerme caso. Pensé que jamás le volvería a sacar a correr. A hacer eso que tanto nos gusta. Al Bollo, al gitano y a mí. ¡Vaya trío que nos hemos juntado!

Volver a sentir la adrenalina, volver a cruzarme en las rotondas. Sentirme vigilada por su retrovisor, cuidada por el que va detrás. Acompañada, segura y feliz, muy feliz. La gasolina corre por mis venas. Lo motores mueven mi corazón. Las ruedas y los derrapes me hacen volar... Y el freno de mano, ¡Ais, el freno de mano! La música a tope, pero no muy alta, que suene el rugido... ¡Qué vibre mi mosquetero! ¡Viva Alejandro Dumas!



Los pelos de punta porque el camino se acaba y aún no has frenado. Y frenas, y giras... y derrapas. El coche a dos ruedas y el corazón late deprisa, más deprisa... Más... Mucho más. Y es mejor que un orgasmo cuando las cuatro ruedas aterrizan en la calzada. 

No dejaré que pase tanto tiempo. No dejaré de hacer las cosas que me mantienen viva. Esas pocas cosas que me reaniman, que me devuelven los sentimientos que creí perdidos, que se llevaron, que me quitaron... El coche es mi pasión... 

Y ahora... ¿las motos? 


12 de febrero de 2020


De amor no te mueres
Te deprimes. Lloras por todo. Pierdes el apetito. Estás siempre cansada. No duermes. Te duele el cuerpo. Te duele el alma. Pero no te mueres.
Y el día menos pensado....sale el Sol*. Y olvidas. Y ríes. Y estas más guapa.Y redescubres tu sonrisa y lo bonita que es la vida...
(* siempre, siempre, siempre sale el Sol)


Será nuestro secreto

- Aprovecha el Badoo, el Pof, todo lo que quieras, hermano... Si yo me quedara soltero, haría lo mismo. Me tiraba a todas las de las páginas esas - dice cogiendo un alicate.

- Tú no sabes estar solo - respondo con el corazón un poco dolido por ese comentario.

- Al cabo de un tiempo, sé muy bien a quién volvería - me susurra muy cerca.

- Gracias por hacerme sentir el plan Z, majo - le digo al Bollo algo mosqueada y mordiéndome la lengua.

¿Qué necesidad tenemos de seguir alargando las cosas? ¡Es por este motivo por lo que aún no te he escrito tu carta. ¿Qué te escribo? Que seremos eternos en el tiempo, dos líneas paralelas que jamás se cruzarán, ¿no?

Se aleja de su amigo y se acerca a mí.

- No me jodas, ¿eh, Patri? Eres tú la que está con el ingeniero.

- ¡No lo estoy! ¡Qué manía os ha dado a todos! - respondo enfada sentándome en un taburete.

- Eso no lo opina él. Te llama "novia" - me dice el amigo del Bollo.

- Nos estamos conociendo. Aún tiene el contrato de prácticas.

- ¿Eso lo sabe él? Porque se ha autocontratado - me responde el Bollo.

El gitano se acerca a mí y se sienta a mi lado.

- A ver prima, ¡supéralo! Él lo tiene superado y céntrate.

- ¿En qué? - le pregunto mirándole a los ojos.

- El motero. Deja de vomitar cada vez que le ves. El Bollo está cabreado con ese tema, ya le conoces - suspira mirando hacia el Bollo - Es tu salud la que está perdiendo. ¿Por qué le tienes en un altar, precisamente a ese? Deberías tener en un altar a ese chico, no al motero - dice señalando al Bollo.

- Y le tengo. No sabes lo que le quiero. Es parte de mi vida. Es mi mejor amigo.

- Creo que el término amigo se os ha quedado corto. Eso lo he hablado con él. Y más ahora, todos tenemos ojos. Te estás poniendo macizorra. ¡Estás empotrable! He de reconocer que a mí en el gimnasio se me van los ojos - se ríe y a mí me salen los colores - Porque sé que si te tiro la caña tendría problemas con él... - y me río - Patri, tienes a un chico que es muy majo a tu lado, te trata bien, es ingeniero, no le hagas daño... No le hagas el daño que te han hecho a ti.

- No voy a hacerle daño. Estoy bien con él. Estable, pero es cierto que aún no monto en unicornio, ni veo todo de color de rosa... y van casi cuatro meses viéndonos a diario.

El gitano se muerde el labio pensando...

- Tienes la cabeza en otro lado, ¡encima de una moto para ser más exactos!

- No... Lo estoy superando. Solo necesito tiempo.

- El tiempo juega en tu contra, y más aún, en contra del ingeniero. No dejes que se enamore de ti. Enamorarse de ti es muy fácil, Patri. Te lo digo yo - le miro a los ojos, porque creo que me perdí en este punto de la conversación - Eres divertida, una luchadora, no dejas que nadie te vea mal. ¡Eres la puta WonderWoman!, Tatuada, ¿por qué no señalarlo? Te van los motores, no te importa mancharte las manos, eres culta y sales de fiesta. Te adaptas a todo a pesar de que te cuesta por ser un puñetero cactus... Patri, es muy fácil enamorarse de alguien como tú. De hecho, es lo que todos buscamos. ¡Yo lo busco! - se mira las manos - El Bollo es muy afortunado, pero también es gilipollas de no lanzarse a una piscina que tiene agua. Porque a ti te lo noto, te veo los ojos cada vez que le miras... ¿Eso te pasa con el ingeniero?

- No lo sé - le respondo.

- En cuatro meses tendrías que haber sentido algo más que una estabilidad. Y más tú que sientes a flor de piel, que de un grano de arena haces una montaña. ¡Eres una loca del coño! Y te veo apagada... 

- Me han robado el corazón. Me han saqueado todo lo que tenía. No es apagada, es vacía. No tengo un corazón con el que amar.

- Lo tienes. Ojalá pudieras verte cuando hablas del Bollo o... cuando hablas de Samu. Solo que ese corazón tiene propietario, y tienes que echarlo de ahí. Ese sitio no le pertenece. Te pertenece solo a ti, y tú eres la autoridad que das ese lugar a quien se lo gane. 

- ¿Qué haría sin ti, mi gitano? 

- Lo de siempre, lo que te da la gana. Eso es parte de ti - y me abraza - Sé que eres del Bollo, pero me tienes aquí para defenderte de cualquiera. Te he cogido mucho cariño. Son muchas horas de gimnasio pasándote mis consejos por donde te pasas todo. Me inspiras darte cuidados y mimos. Eres mi niña - me besa en la cabeza. 

- Pero, te gustaría empotrarme...

- Será nuestro secreto - me susurra - Ese culo tiene su aquel... Y esa cintura que se te ha quedado... Y que seas tamaño llavero, también me gusta. Pero sobre todo, me gustas tú - suspira - Sé de uno que me mataría si me estuviera escuchando.

- Será nuestro secreto - le susurro.

Patri Izquierdo Díaz


domingo, 9 de febrero de 2020

Sarcasmo poético en la puerta de un pub


Quizás

Quizás lo mejor,
a veces,
sea apartarse del camino.

Aunque con ello
te estés arrancando
la vida.




Y ahí estaba yo, pensando en cómo Roma se vuelve amor cuando hablo a todos de ti.


Tengo demasiadas guerras en mi vida como para que el amor sea una de ellas. No se lucha por amor, se lucha con.


Eres como mi canción preferida, te sé de memoria y, aún así, sólo quiero repetirte.


No supiste ver lo diferente que era ella al resto.


Equívocos acertados

Equivócate conmigo.
Igual hasta acertamos.


sábado, 8 de febrero de 2020

Mi Campanilla

Me ha sorprendido gratamente volver a encontrar mi nombre en el blog. Estoy bastante desconectado por los problemas que ahora ocupan mi tiempo. He de decir que ya poco a poco se van solucionando, y el tiempo hace grandes esfuerzos por calmar la tempestad.

Dile a ese ingeniero tuyo que te traiga a Londres. Te encantará, estoy seguro de que es tu ciudad. La ciudad de nuestro cuento. Siempre será parte de nosotros. Tenemos una historia imborrable, que perdurará en el tiempo, porque como tú has dicho, no tiene final, es un continuo "continuará" siempre en la mejor versión. Una amistad inquebrantable que se afianza con cada batalla en la que nos apoyamos, en cada guerra que libramos y que siempre acabamos unidos.

Para mí eres la persona a la que siempre vuelvo, una especia de país al que retirarme, respirar, coger fuerzas y volver con todo el equipo cargado al cien por cien. No me imagino mi vida sin ti, sin tus mensajes, sin tu cabeza loca, sin tus caricias y alma de niña. Necesito protegerte y sentirte cerca. No creo que esto cambie nunca. Me tienes aquí para absolutamente todo lo que necesites, incluida la luna. Aunque con lo cabezota que eres, seguro que coges una escalera y te la bajas tú sola haciendo equilibrio. Yo seré el que sujete esa escalera. 

Mi niña, mi mujer que se hizo mayor antes de tiempo. Que voló y aterrizó de muy malas manera, la guerrera de cada batalla que libra en silencio, la mujer más leal y más noble que conozco. Eres increíble Pati, y que los contratiempos que tenemos a diario no te quiten esta idea de la cabeza. No te cierres, por favor. 

No conozco al ingeniero, pero si ha vuelto a hacer que sonrías, bienvenido a tu vida. No le hagas pagar lo que otros te hicieron. Pon el contador a cero. El pasado no te necesita, te necesitas tú y ahora. Piensa en ti, en las oportunidades que te da la vida, en ilusionarte de nuevo. Déjate de moteros y gente sin escrúpulos y no imites sus conductas, para hacer daño ya se valen solos. La vida no necesita más personas así. Necesitan más personas como tú. Búscate, encuéntrate y sácate a relucir. Solo con tu sonrisa, alegras el día a mucho.

Te quiero, Campanilla. Siempre serás mi Nunca Jamás, ese país al que llamo hogar.

Peter Pan


jueves, 6 de febrero de 2020

Querido Peter Pan

Para ti la segunda carta. ¿Por qué será?

Sabes que mi vida es un poco caos, con tanto trabajar, tanto gimnasio, vivo sin poder respirar. De hecho, hoy lo estaba hablando con Dani, necesito un fin de semana de descanso. No lo quiero, pero mi cuerpo me pide descansar y terminar de recuperarse, tanto física como mentalmente. Necesito parar. 

Me gustaría verte más, sabes que tenemos una quedada pendiente. En la última prometimos vernos más, pero ya sabes que me es imposible. Llevo todo el día viendo tu Instagram, ¡estás en Londres! Te has vuelto a ir, lo que te gustan los ingleses. Y a mi me encanta que vuelvas a salir, que retomes tu vida donde la dejaste. Verte feliz me hace emocionarme. Te queda muy bien la sonrisa. Eres de catálogo ya lo sabes. Sé que lo sabes.

No quiero dar las gracias, como le dije a Belén y volver a poner todo como siempre. Simplemente quiero decirte que te quiero, que por mucho que pasen los años, y van siete, el cariño que siento por ti crece y crece. Eres la mejor persona que conozco del mundo. ¡Eres el príncipe azul que todas queremos! 

Voy a estar siempre a tu lado, siempre, escúchame bien, porque somos el ejemplo de que las historias bonitas no se acaban comiendo perdices, no se acaban y punto. Somos eternos en nuestro cuento de Peter Pan, donde el tiempo no avanza ni hace grandes cambios. Esa es parte de nuestra magia, de lo que somos, y de lo que hemos sido.

Apostaría que te voy a querer toda la vida. Porque, aunque suene repetitivo, cuando quieres a una persona de verdad, el amor no se va, no se la abandona, sé está ahí, a pesar de las situaciones, a pesar de los kilómetros y del tiempo, a pesar de todo... Se está. 

Tienes todo mi respeto, mi cariño y mi amor, mi admiración. Eres el único que despiertas en mí emociones buenas, es como estar en el jardín del Edén, y tú siendo la fruta prohibida. Nuestra historia de amor se acabó, tuvo un buen final... una amistad que dura y dura... y un amor, inefable e infinito.

Campanilla


6 de febrero de 2020

Hoy hace años que te fuiste. Bastantes.

Recuerdo perfectamente que el día 7, por la mañana cuando estaba viendo a mi primo Alejandro jugar en el parque de los Frailes de Leganés, aparecer papá vestido con traje y decirme la noticia. Una noticia que ya me olía. Que ya sabía... No sé cómo explicarlo, pero, lo sabía. Algo se rompió dentro. Algo me decía que ya no te volvería a ver. Nunca sabré explicar con palabras esa sensación. Pasé toda la noche rezando. Fue la última vez que recé. Después Dios y toda mi educación religiosa desapareció. Sí, con doce años. No te merecías un final así, tan improvisado, tan deprisa, sin apenas tiempo para despedirnos.

Aún duele escribir sobre este tema y se me pone la piel de gallina al pensar en ese día. De hecho, evito ese sitio, ese parque. No puedo ver esas canchas ni a papá en traje. Se me atraganta esa imagen, escuece... Dicen que el tiempo cura todo. Es mentira. Te enseña a vivir con heridas, abiertas o cicatrizadas, pero marcas en la piel que tienen historia. Normalmente tristes historias que cada vez que te mueves, tiran, se hacen notar y manchan la piel.

Seguimos echándote de menos cada día. Aunque no visite el cementerio. Tú allí no estás, abuelo. Tú vives en mi, en las fotografías, en mis recuerdos, en mi pasado. Eres parte de mí, y eso no está bajo tierra, te lo prometo, eso sigue más vivo que nunca. Por eso, el tiempo no cura, ni te hace olvidar.

Te querré siempre, una vida, dos vidas... Las que tenga. Cada día y cada hora, cada momento. Siempre.

Patri Izquierdo Díaz


Para mi Patri

No se si esto es una entrada de tu blog, si es una respuesta a tu carta o simplemente es un texto donde me han dado la posibilidad de expresar como me siento en estos momentos. Es tu blog, está en ti, publicarlo o no, en cualquier caso va dirigida a ti.

La verdad es que es un texto que siempre he tenido en mente. Como te dije cuando me decidí a volver ha hablarte para darte una de las noticias mas importantes de mi vida… el hecho de haber estado en silencio. El no entender nada. El no poder expresarme… ha sido mi castigo. Y sí, lo he pasado muy mal. 

Tú no has publicado los motivos de nuestro distanciamiento, cosa que agradezco, pero si que tengo que decir que eche de menos una entrada de cómo era tu situación con respecto a mí. ¿Es el sitio donde te desahogas no? Nunca entendí que me borraras de esa manera. Y aunque me has dado tus motivos, la verdad es que hay cosas que sigo sin entender. Hay cosas que no comparto y por supuesto, hay cosas que aún me duelen. 

Un día me dijiste que tenia que respetar la forma de ser de los demás, y me esfuerzo por hacerlo, aunque parezca que no. De hecho, me suelo culpar de todo lo que sucede a mi alrededor. Por eso, respeto que tu hayas decidido pasar página, olvidarlo e iniciar un nuevo capítulo. Que no hagas preguntas por no escuchar respuestas. Que no necesites escuchar una disculpa o simplemente que mires para otro lado cuando hay o ha habido un problema. Yo no soy así… para mí el tiempo no cura lo que necesito decir si no lo expreso…A mí me va costar un poco más… Y más teniendo en cuenta que sigue llegándome información que no me gusta. Es cierto que estoy a gusto, que te echaba mucho de menos y puedas estar segura de que lo he pasado muy mal al ver que nuestra amistad se acababa, por terceras personas. 

Quería que formaras parte de esta etapa de mi vida. Y me decidí a contártelo por todo el cariño. Porque a pesar de todo seguías siendo importante y porque me parecía una buena excusa para acercar postura. Te agradezco todo el apoyo, te agradezco la carta super bonita. Te agradezco tus palabras y que siempre quieras estar ahí. Pero si yo no te hubiera escrito…. ¿Qué habría pasado? La verdad que la respuesta de “seguiríamos así” me duele bastante.

Pero bueno… me quedan menos de seis meses aquí y me gustaría irme tranquila, con todo arreglado. No se si volveremos a ser las de antes…porque yo ya no soy la de antes. Aunque la gente no lo entienda, aunque la gente no sepa porque he estado tan mal. He bajado muy al fondo para ir hacia arriba y parte de la Belén de antes se quedo por el camino. Pero si que me gustaría que formaras parte de mi vida. Han sido muchos momentos como para dejarlo atrás. Y eso que dices de que no se deja de querer a una persona, es totalmente cierto. Yo es la segunda vez que lo compruebo. Supongo que ser tan intensa no ayuda mucho jaja. Y poco mas… hacía mucho que no escribía y no recuerdo bien como se finalizaban estas cosas. Supongo que con un, te quiero, continuara la historia…

Belén Triguero Guijarro


lunes, 3 de febrero de 2020

Querida Belén

Esta carta lleva mucho tiempo en mi mente. De hecho, quiero escribir una a una a todas mis amigas. Y no sé por qué siempre sales tú la primera. Será que para lo bueno y para lo malo, eres muy intensa, me das tantas alegrías como disgustos.

No quiero hablar de estos meses que han pasado, no lo he hecho, y no lo voy a hacer ahora. Supongo que sabes que no me expresado en el blog sobre este tema en absoluto, por motivos que tampoco voy a revelar hoy. Para mí, está olvidado, he pasado de página. No sé qué sentirás tú, pero he aprendido a callarme muchas preguntas, las cuales sus respuestas pueden doler. Así que no quiero saberlo... creo. La curiosidad mató al gato.

No te voy a escribir lo mismo de siempre, que te quiero, que gracias por todo... No, he dicho que he abierto nuevo capítulo, y en este momento tú eres la protagonista. Sabes perfectamente que mi blog está abierto siempre que quieras escribir en él.

Para aquellos, que nos leen, decir que ha tomado una decisión que cambiará tanto su vida como la nuestra, la de los que la rodean. Yo me alegro mucho por ella, porque me parece una decisión decisiva, valga la redundancia. Cambiará su punto de vista en la vida, seguro, cambiará ella, cambiará hasta las calles por las que paseé. (Si ella quiere contarlo, lo hará).

Es un punto y a parte en su vida. No es un capítulo más, no. Es un nuevo libro que empezará a escribir este verano, bueno no... Belén, hoy lunes ya ha empezado. Te voy a dar mi visión de las cosas. Lo que yo siento. Pase lo que pase, por muy lejos que estemos en todos los sentidos. Siempre voy a estar ahí, removiendo todo lo que tenga a mi alcance para saber que estás bien, que si me necesitaras para cualquier cosa, voy a estar ahí, siempre. Te lo repito: pase lo que pase. Siempre.

La ecuación es sencilla. Pero estos meses me he dado cuenta de algo. No se puede dejar de querer a alguien en un par de días. Que si el amor y el cariño, es real. Es puro. Que dos horas y media no son nada si necesitas un abrazo, un beso, una conversación o un paseo. Sé que estás muy bien rodeada, que tienes muy buenas amigas. Lo sé. Pero te he dicho que te iba a dar mi opinión, y que me tienes, y me tendrás siempre. 

Me encanta estar en esta decisión para ver una vez más lo valiente y aventurera que eres, como a pesar de todo, piensas que poner tierra de por medio es la mejor solución a muchas cosas que te quitan el sueño. Yo te apoyo en cualquier decisión que tomes y creas que es la adecuada. Tenemos unos cuántos meses aún... Tenemos tiempo, no todo del mundo como pensamos muchas veces o damos por hecho.

Voy a ir terminando que sino esto se alarga, pero si me necesitas, voy a estar ahí, siempre. Aunque las cosas no vayan bien, pero es lo que tiene querer a alguien... Tú lo sabes, aguantas tanto el cariño como el dolor de muelas que te pueden dar. ¡Qué te voy a contar que no sepas de ello!

Hasta aquí tu carta.

P.D. Seguramente continuará...

Patri Izquierdo Díaz




Te estamos esperando

Aún no te conozco y ya te quiero. 

Seguramente eres algo parecido a un garbancito, y sé muy poco de ti. Dicen que eres una niña. Y que estás perfecta, que estás creciendo muy sana y a un ritmo excelente.

Te voy a contar un secreto: te prometo, y te aseguro que vas a ser una niña muy muy feliz, porque vas a tener unos padres que te adoran y te quieren con locura desde antes de saber que sexo tenías. Que te han buscado y deseado desde hace muchísimo tiempo.


Estate tranquila, quizás no tengas una vida de lujos, pero vas a estar rodeada de tanto amor que te vas a sentir toda una princesa, aunque espero que tu papá no te deje ser princesa y seas una guerrera. Yo te voy a ayudar. Voy a estar ahí siempre que me necesiten, porque el cariño que tengo a tus padres, es el que te tengo a ti multiplicado por cien.

Te estamos esperando, pequeña.


Patri Izquierdo Díaz


3 de febrero de 2020

Cada vez me cuesta más doblar la esquina y que el semáforo esté en rojo. Le he vuelto a ver... Con ella. Ojalá poder escribirle y decirle que abandone los sitios por los que sabe que voy a pasar a determinada horas. Por favor...

No puedo evitar que su moto siga descolocándome los sentimientos que voy ordenando a lo largo de la semana. Que verle... Con otra, siga doliendo tanto. Es cierto que hoy menos que la primera vez...

Llevo la música camino del trabajo alta, muy alta y aún así no la escucho, y la subo más... Y más... Está vez la "Ke buena", música de fiesta, no quiero música que remueva más cosas. Necesito este tipo de música... La que no duele, la que no dice nada. Y aún así, la voz de mi interior habla más alto. 

Llego al cole y mi primera parada es el baño. No puedo evitarlo, y echo todo... Todo mi dolor, toda mi pena, todos mis sentimientos por el retrete...

Se cae una lágrima, pero es de los esfuerzos, lo sé. Hace mucho tiempo que dejé de llorar. Que dejé de ser alguien con sentimientos... Cada vez me vuelvo más y más fría... Y esto solo lo hace una persona... La que cuando más destrozada estaba, se fue, dejando de mi un espectro de la persona que era.

Patri Izquierdo Díaz