lunes, 27 de julio de 2020

Jorge

Lo primero, muchísimas felicidades, te haces mayor... Y te deseo lo mejor, tanto este año que inauguras como todos los demás que te quedan por llegar.

Quería hacerte este "regalo", posiblemente pienses qué cursilada, pero es mi forma de expresarme, ya lo sabes. Llevas sabiéndolo desde el instituto. Y decirte algunas cosas, las cuales, no sé por dónde empezar... Hace un año que no he sabido de ti, y la verdad, es que nunca he estado desinformada de cómo podías estar o de cómo te iba. 

He intentado estar atenta a todas tus publicaciones en las redes sociales, y bueno, amigos en común. Quizás porque te echaba un poco de menos. En la cuarentena, me propuse hablarte, pero cuando todo el mundo me hablaba a mí, pensé que era porque las personas se aburrían y no sabían qué hacer, y por nada del mundo quise darte esa impresión. 

Sabes perfectamente el concepto de la amistad que tengo. Los míos, son míos, y tú siempre has sido de los míos. Hemos tenido periodos en los que nos hemos visto una vez al año, otros que solo hablábamos a través del teléfono, otros que nos veíamos con frecuencia y te unías a mis amigas y a mis planes... Pero siempre, de una manera u otra, hemos estado ahí. Y, ahora mismo, creo que una otitis es una escusa perfecta para hablarte.

Cometí errores en el pasado, y nadie debería perder a los amigos ni antemponerlos a nadie por muy especial que sea. También te fuiste muy fácil y volver... no has vuelto. Pero me ha faltado el tiempo para preguntarte al ver una foto en las historias de Instagram bastante inquietante. Quizás porque, a los mío, el cariño que les tengo es infinito que no se pierde ni con el tiempo, ni con los problemas, ni con la distancia... Lo mismo al leer esto, te estás riendo de mí porque no estás de acuerdo, pero, si tengo que currarme el estar a la altura, de nuevo, para poder hablarte sin temor a que me respondas por compromiso, lo haré. Sabes que soy cabezota, no me gana nadie a eso... Siempre hasta que tú lo permitas, claro está. Al fin y al cabo, las relaciones son de dos y si uno no quiere, el otro tiene poco que hacer por mucho que insista y se lo trabaje.

Para terminar, decirte otra vez, que muchísimas felicidades y que me parece el momento oportuno para hacerte leer toda esta parrafada y bueno, si la quieres contestar bien y sino pues también. Pero por lo menos, he soltado algo que llevaba un año dando vueltas en mi cabeza, y ahora la pelota está en tu tejado...

Que pases un precioso día, amigo.


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